
La Disney hace años que no levanta cabeza en el campo de la animación. Dejemos a un lado su asociación con Pixar, éstos sí unos verdaderos innovadores y unos genios en películas en 3D, los cuales nos han regalado algunas obras maestras. Pero sin esa asociación, cuando la Disney trabaja por su cuenta en la producción de algún largometraje animado, los resultados, de un tiempo a esta parte, dejan bastante que desear ¿Por qué? Quizá porque los tiempos han cambiado bastante, la gente ya no está interesada en ciertas historias, las mismas que hace años emocionaban a millones de espectadores. Pero sobre todo porque la propia productora parece estancada en aquellos tiempos, sin evolucionar lo más mínimo en la forma de narrar, para que las nuevas generaciones disfruten como las de antes.
Quizá por eso se han quitado de la maga este ‘Bambi 2’, volviendo así sobre una de las inmortales películas de la casa. Pero más que una segunda parte, en el sentido literal del término, esto es una especie de complemento a la anterior película, ya que la acción se sitúa justo después de que la madre de Bambi muera. Nuestro cervatillo favorito vuelve a encontrarse con todos sus amigos, y esta vez conocerá más a fondo a su padre, quien sólo quiere que su hijo sea un ciervo modelo. Los malos siguen siendo los cazadores de turno, y también tenemos a un personaje incordio, un cervatillo chulito y gilipollas, que se enfrentará a Bambi. Poco más hay.
Todo ello adornado con el típico envoltorio de la casa. Música bonita, y alguna canción empalagosa. Historia simple, muy simple, y destinado a un público muy concreto: los niños. Aunque claro, los niños de ahora no son los mismos que hace 60 años.

