'Bangkok Dangerous', Nicolas Cage se suicida cinematográficamente

Hacer remakes de películas ya de por sí mediocres es una moda cada vez más frecuente. Los hermanos Pang, directores procedentes de Hong Kong, han querido emular a Michael Haneke y han vuelto a hacer ellos mismos la película que les hizo “famosos”, pero ahora en Hollywood, y con el aval de contar, como protagonista y (claro) productor, con Nicolas Cage, un actor que tuvo su momento de gloria pero que ahora vaga entre truño y truño, y se ve que su incursión en ‘Ghost Rider’ fue sólo el comienzo de una larga era de despropósitos.
Cage es Joe, un asesino a sueldo que carece de escrúpulos y que viaja a Tailandia para hacer una serie de encargos. Mientras tanto, coge a un tipo de la calle al que convence para que sea su ayudante, pero más tarde, como si fuera el señor Miyagi de la saga ‘Karate Kid’, lo convierte de buenas a primeras en su discípulo de un cúmulo de sabiduría que abarca la filosofía presuntamente zen y las artes marciales. Además, mantiene una relación sentimental infantiloide con una tailandesa sordomuda que lidera unas escenas que parecen calcadas del mundo de los Teletubbies. Lo extraño es que esto es realmente la trama, y por tanto se hace aburridísima. Los 90 minutos que dura la película son injustificados, puesto que la acción no llega hasta los 10 minutos finales y la espera ni mucho menos merece la pena.





El golpe de estado que estalló el pasado martes por la noche en Tailandia ha interrumpido el rodaje de la nueva película protagonizada por el hiperactivo 