Cronocrímenes ingeniosos

Se supone que el debut en el largometraje de Nacho Vigalondo se estrenó en España el pasado 27 de junio, pero en muchas ciudades españolas sigue inédita a día de hoy. Ya había perdido toda esperanza, pero ayer tuve la sorprendente oportunidad de ver ‘Los Cronocrímenes’ en un pequeño cineclub de Granada, que la proyectaba de forma gratuita para un reducido y fiel grupo, estudiantes sobre todo, que se reúnen a diario para ver películas que normalmente no llegan a los multicines, saturados de cine comercial, especialmente norteamericano.
El argumento de ‘Los Cronocrímenes’ es tan simple como, a priori, la propia película. Héctor acaba de trasladarse con su mujer a una casa en el campo. En un descanso, a través de sus prismáticos descubre a una joven que parece que está siendo atacada. Decide ir a ver qué ha ocurrido. Encuentra a la chica, desnuda, aparentemente inconsciente… pero pronto es atacado por un hombre que lleva unas tijeras y el rostro oculto tras unas vendas de color rosa. En su huida, llega a un complejo científico, donde se están realizando unos misteriosos experimentos con una máquina…