feed

Benoît Poelvoorde

'Nada que declarar', rivalidad fronteriza

15 comentarios

'Nada que declarar'

Tras el éxito de ‘Bienvenidos al norte‘ (‘Bienvenue chez les Ch’tis’, 2008) y después de producir el remake italiano, ‘Bienvenidos al sur’ (‘Benvenuti al sud’, 2010), el actor Dany Boon ha vuelto a dirigir una comedia en la que las idiosincrasias regionales cobran protagonismo: ‘Nada que declarar’ (‘Rien a déclarer’, 2010). Por esta cuestión, que se suma al hecho de que el público francés reirá las gracias a actores que conoce y reconoce, estos productos podrían considerarse inexportables, al menos como film terminado, pues como formato del que hacer una versión en cada país resultarían perfectos. Sin embargo, hasta aquí nos han llegado todos ellos. El efecto que se produce es que, desde aquí, los encontramos ramplones y, lo que es peor, escasos en humor. Habría que imaginar lo divertida que encontraríamos la misma historia, protagonizada por Carlos Areces y Joaquín Reyes, peleando por la frontera entre Cuenca y Albacete… bueno, a mí me haría gracia.

No quiero decir que ‘Nada que declarar’ sea buena y que no podamos apreciarla porque nos falten conocimientos sobre el acento belga o las expresiones coloquiales de cada lugar, pues en cualquier caso estaríamos ante una comedia demasiado canónica, facilona, infantil y formularia. A lo que me refiero es a que estos defectos se verían compensados por las risas que nos aportaría la complicidad con esos detalles que nos estamos perdiendo. No es cuestión de saber el idioma o de poder entender la v. o., sino de ser capaz de pillar todos los matices. Tampoco basta con conocer a Dany Boon y a Benoît Poelvoorde, sobre los que he escrito en varias ocasiones en el último par de años. Supongo que es necesaria una cercanía cotidiana para apreciarlos tanto como lo hará el público francobelga. Por otra parte, de todas las interpretaciones que he visto de cada uno de ellos, esta es la más floja. La baza que ambos juegan es la de despertar la ternura y el instinto maternal, a pesar de sus avanzadas edades. Si bien en otras películas la sacan adelante, aquí fracasan quizá por pelear ambos por un espacio demasiado similar.

Leer más

Anunciate aquí
Anunciate aquí

'Tímidos anónimos', desternillarse sintiendo vergüenza ajena

6 comentarios

Tímidos anónimos

Esta tarde se estrena ‘Tímidos anónimos’ (‘Les émotifs anonymes’, 2010), de Jean-Pierre Améris. Benoît Poelvoorde e Isabelle Carré interpretan a dos personas extremadamente tímidas que, por causa de su incapacidad para los intercambios sociales, no han tenido relaciones amorosas serias o duraderas y se encuentran muy solas, a pesar de sus avanzadas edades. El destino ha tenido a bien juntarlos, así que, cuando ella pierde el trabajo y solicita un nuevo empleo como chocolatera en la fábrica de él, la conexión es inmediata. Completan el reparto Lorella Cravotta, Lise Lamétrie, Swann Arlaud, Pierre Niney, Stéphan Wojtowicz y Jacques Boudet.

Rodada en París y Lyon, esta coproducción franco-belga se ajusta a la imagen que tenemos del cine francés, principalmente acuñado por Jean-Pierre Jeunet. Esto se aprecia en su banda sonora, en los colores vivos y contrastados, en las localizaciones y en el comportamiento inocente y encantador, casi infantil, de sus protagonistas, que encandiló a medio mundo en la película ‘Amèlie’.

En una época en la que los intentos de sacar del hastío a la comedia romántica resultan en películas frías y vacías, aprecio encontrarme con una canónica propuesta del género. Aquí, los personajes no tienen dudas sobre sus sentimientos o sobre su opinión acerca del asunto amoroso. Sin embargo, se enfrentan a un conflicto que impide que estén juntos, un conflicto que viene del interior de ellos mismos, de sus personalidades, sus miedos y sus defectos. Aunque entiendo la postura de muchos espectadores, que preferirán lo primero, por mi parte, si no hay más remedio que elegir, declino dejarme engatusar por fórmulas originales –que, al final, no suelen serlo tanto–, si a cambio me llevo unas risas y algo de sentimiento. Es decir: que me quedo con lo de siempre, bien hecho, antes que con un experimento fallido por dar con algo nuevo –no critico que se ensaye, sé que es fundamental, pero preferiría esperar a que se acierte, que ir viendo los resultados de tanta prueba y error–.

Leer más

Anunciate aquí

'Mammuth', Born to be Wild

11 comentarios

Mammuth

Benoît Delépine y Gustave de Kervern me sorprendieron mucho y muy gratamente el año pasado con ‘Louise-Michel’ (2008), una película que, como ya indiqué, me pareció de lo más original y catártica. Por ese motivo, no he dudado en ir a ver su siguiente trabajo, ‘Mammuth’ (2010), que se ha estrenado esta semana en nuestro país, y que en este caso podría tener un tirón de taquilla algo mayor, al contar con Gérard Depardieu, Yolande Moreau, Benoît Poelvoorde y la colaboración esporádica de Isabelle Adjani.

Mammuth es el modelo de moto que conduce Serge, el protagonista, pero también es un apodo sumamente adecuado para él, dada su envergadura corporal y su escasa gracilidad. Este hombre, que acaba de ser retirado en una empresa cárnica, debe recopilar los certificados de empleo de todas sus ocupaciones previas para cobrar la jubilación. Esto le embarcará en un viaje por carretera en el que revisitará sus variopintos y pintorescos antiguos lugares de trabajo y se irá reencontrando con los habitantes de su pasado, incluso con una a la que hace años que perdió irremediablemente.

En estos tiempos de la Alta Definición, en los que numerosas películas se graban directamente en digital, sorprende toparse con una fotografía que da predominancia al grano, sobre todo en los recuerdos, acerca de los que no queda ninguna duda de que están rodados en 16 mm. Esta estética, a la que podríamos llamar, “sucia” o feísta, se adecua mucho a la historia contada y a los personajes retratados, pero al mismo tiempo, nos da esa idea de tiempo pasado que se adereza con una elección de las localizaciones y un diseño de producción que ofrecen al conjunto un aire atemporal.

Leer más

'Coco: De la rebeldía a la leyenda de Chanel', el cigarro mágico

7 comentarios

coco-chanel

Hay críticas que tardan demasiado tiempo en salir de mi cabeza. Las películas no me gustaron, no me ofrecieron nada interesante y no me apetece lo más mínimo dedicar tiempo a escribir sobre ellas; ya perdí suficiente en verlas, como para sentirme bien empleando más en exponer mis argumentos sobre por qué es un producto deficiente, malo o flojo. Suelo ver una película al día y como habréis comprobado, los que me sigáis con regularidad, no publico una crítica al día. No siempre, pero normalmente sólo intento sacar textos sobre películas que ningún compañero haya valorado antes, o cuyo punto de vista sea diferente al mío.

Y por eso, aquí me tenéis, resignado, sentado de mala manera, con la espalda molida, en un sillón incómodo, tecleando casi a oscuras, mientras charlan a gritos en la habitación de al lado. Porque si voy a tener que escribir un comentario crítico sobre ‘Coco: De la rebeldía a la leyenda de Chanel’, necesito sentir algo, aunque sea fastidioso, que me despierte y me haga vencer la idea de dejar pasar la tarea. Por supuesto, esta desidia que trato de superar viene ocasionada por recordar una película lenta, aburrida, carente de sustancia, donde sólo cabe destacar la labor de dirección artística.

Leer más

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL