
El concepto de americanada está muy extendido a la hora de calificar ciertos blockbusters estadounidenses, y la cuestión es que tiene un significado tan negativo que suele costar encontrar otro que resulte más desalentador a la hora de ver una película. Hasta decir que es una mierda suena menos grave, ya que parece que es algo implícito en calificar a algo despectivamente como una americanada. Uno de los rasgos más característicos de estas producciones es que se tiende a incidir mucho en el orgullo de haber nacido en ese país y lo honorable que es dar hasta el último aliento de tu vida para defender los valores de esa nación. Además, suelen abundar los planos en los que se muestra sin rubor la bandera de USA para resaltarlo aún más.
Personalmente no veo que eso sea algo negativo per se, pero puedo entender que haya gente en España a la que poco menos que le provoque alergia. La primera es la escasa simpatía que provoca el gobierno de aquel país, pero la más importante hay que buscarlo dentro de nuestro territorio, y es que en España no mola el sentir cierto patriotismo por haber nacido aquí. Los desastrosos gobiernos que hemos padecido, que ese sentimiento parezca estar demasiado asociado a ciertas exaltaciones franquistas y la fortaleza de ciertos nacionalismos tampoco han ayudado. Además, aquí el término españolada, que debería ser un equivalente al de americanada, esté asociado a comedietas rancias y con poca gracia. ¿A qué ha venido todo este discursillo? Pues a que hoy llega a los cines españoles ‘Battleship’, un ejemplo perfecto de americanada que muchos ya han prejuzgado de antemano como una película que no merece la pena para nada. ¿Es eso cierto?




