
En el 2004 se realizó una película titulada ‘Hermanos’ (‘Brodre’) dirigida por Susanne Bier, un drama intimista sobre dos hermanos, uno un vividor y problemático y el otro un ejemplar militar felizmente casado. Éste es enviado a Afganistán a una misión y se le da por muerto. Viuda y hermano se consolarán por la pérdida de la forma más lógica y humana hasta que el que creían muerto vuelve y se lía la de Dios. Es una película correcta, muy dura en su primera mitad con escenas muy incómodas, pero en su parte final decae sobremanera aunque el conjunto no se resiente del todo. La misma premisa la contiene el remake dirigido por Jim Sheridan y cuyo tráiler —penoso— nos bombardea estos días en las salas de cine. A los que lo hayáis visto, deciros que ya habéis visto la película porque la cuenta entera. Eso es lo que pasa cuando no se sabe vender un producto, como en el reciente caso de ‘The Lovely Bones’ (id, Peter Jackson, 2009).
‘Brothers’ es el típico caso de remake inútil e innecesario porque es prácticamente un calco del original europeo. Para colmo los apuntes más interesantes del relato son suavizados aquí, ya que los estadounidenses no desean tanta crudeza como bien es sabido. De todos modos lo que llama poderosamente la atención es que el director haya sido un Jim Sheridan definitivamente perdido para el cine. Observemos su carrera, sus cuatro primeras películas conforman un bloque muy distinto a las tres siguientes que no parecen del mismo realizador ni por asomo. Y es que Sheridan se ha ablandado irremediablemente, y sin causa aparente, desde su ñoña ‘In America’ (id, 2002).





Aunque más de uno pensará que ya vive allí. En cualquier caso, el joven y solicitado
La elegante
Según cuentan los amigos de 
