Un placer distinto
Hay un conocido experimento neurocientífico que consistía en descubrir los parecidos y diferencias de un mono con un ser humano. Mientras que un mono replicaba la acción que veía en un ser humano. La acción era comer un bocadillo. Cuando el mono veía al ser humano fingir que lo comía, no reaccionaba más que con indiferencia. ¿La moraleja del experimento? Los monos, a diferencia de los hombres, carecen de imaginación.
Me sorprende a veces al servicio de qué ponen ciertos escritores de los...

Versión móvil