Leopardo de Oro en Locarno para el film suizo ‘Das Fräulein’ y demás galardones del festival helvético
En el Festival Internacional de Cine de Locarno, a los premios les llaman Leopardos, de ahí la colocación de las sillas en la Piazza Grande, que hace recordar las manchas del felino, como se puede observar en la foto. Anoche se clausuró la 59ª edición del festival (cuyo programa se puede descargar aquí) que se celebra en el cantón suizo del Tesino, a orillas del lago Maggiore, ubicación más que envidiable.
El Leopardo de Oro de esta entrega fue para la cinta suiza ‘Das Fräulein’ (La señorita, 2006) de la directora Andrea Staka, una comedia dramática sobre la inmigración. La película cuenta la vida en el país de tres mujeres de tres generaciones diferentes, todas provenientes de los balcanes. La propia directora es suiza de segunda generación.
El largometraje ‘Agua’ (2006), de la joven realizadora argentina Verónica Chen — uno de los dos filmes latinoamericanos que participaba en la competición internacional —, recibió una doble recompensa. Por una parte, el premio otorgado por el Jurado Ecuménico, por un valor de 20.000 francos y, por otra, el premio al medioambiente y calidad de vida concedido por el Jurado de Jóvenes (3.000 francos).
Hoy el día el cambio está bastante distinto: un franco, unos veinte duros. O, en la moneda de ahora, como dos tercios de euro. Y dicen que todo allí es carísimo. En un festival celebrado en Suiza, el país al que emigraron tantos españoles, no podría faltar el film de Carlos Iglesias que cuenta, con bastantes retazos autobiográficos, las desventuras de dos emigrantes y de sus familias: ‘Un franco, 14 pesetas’.
