
Si tienes que ver una película en estas fiestas navideñas, que sea ‘Happy Feet’. Así de claro. Y créeme, yo era de los que pensaban que esta película sería un producto infantil de medio pelo. Pero no. Es una buena película. En todos sus sentidos. Claro, es un film de animación y esto provoca muchos prejuicios, pero, a estas alturas, quedan ya muy pocos espectadores inteligentes que no han descubierto Cine de calidad escondido en este formato. Porque la animación sólo debe ser un formato diferente para contar una historia, y no un obstáculo para disfrutar de ella o un pretexto para que un grupo de ineptos realizadores (pero grandes técnicos informáticos) hagan Cine.
‘Happy Feet’: Rompiendo el Hielo cuenta cómo los pingüinos (Pingüinos Emperador) tienen el don de cantar. Durante su crecimiento deben encontrar su canción (la de cada uno de ellos) y enamorar con ella a su pareja. Pero en medio de la masa de pingüinos igualitos, nace uno diferente. Mumble no sabe cantar, de hecho tiene una voz horrible. Sin embargo, posee una destreza inigualable bailando con los pies. Esta diferencia le marcará desde pequeño y conforme vaya pasando el tiempo, le irán dejando más de lado, hasta que se vea incluso obligado a marcharse de su tierra. Afortunadamente, el destino le tiene preparada una importante tarea…

Con motivo del estreno el 5 de diciembre en España de
‘La increíble, pero cierta historia de Caperucita roja’ 
