
‘C’est dur d’être aimé par des cons’ (“es duro que te quieran los idiotas”). Así rezaba el bocadillo que acompañaba a una de las caricaturas de Mahoma que fueron publicadas por el “Charlie Hebdo” –más o menos como “El Jueves” francés— en febrero de 2006. Aparecía en portada de un número que triplicó la tirada habitual del semanario.
La Gran Mezquita de París y la Unión de Organizaciones Islámicas de Francia interpusieron una demanda acusando a la revista de haber cometido un delito de “injurias públicas contra un grupo de personas en razón de su religión”.
Daniel Leconte ha llevado al cine el proceso judicial contra Philippe Val, director de Charlie Hebdo, en el documental ‘C’est dur d’être aimé par des cons’, donde el cineasta reflexiona sobre el Islam, sobre la prensa, sobre el estado de opinión dentro de la sociedad francesa, a la vez que intenta enviar una respuesta a los desafíos lanzados por el integrismo hacia las democracias.
‘C’est dur d’être aimé par des cons’, que se presentó fuera de concurso en Cannes –proyección a la que asistió Michael Moore—, verá la luz el 17 de septiembre en su país natal y aquí no sabemos si llegará alguna vez.

