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		<title>Magazine - charles-laughton</title>
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		<description>
Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-02-11 06:24:51</pubDate>

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      <title><![CDATA[Críticas a la carta | 'La noche del cazador']]></title>
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      <pubDate>Wed, 06 Oct 2010 16:38:24 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image35136" src="http://img.blogdecine.com/2010/10/la-noche-del-cazador-1955-critica.jpg" class="centro" alt="la-noche-del-cazador-1955" /></p>

	<p>El mundo del cine se asocia con los sueños, pero también puede ser ingrato, duro, injusto, como en otras ramas, el artista puede ver frustradas sus ideas, hasta que el tiempo lo pone en su lugar (como suele decirse). Si bien esto no le sirve de ningún consuelo al autor, pues lo único que conoce es la incomprensión y el rechazo. Hoy en día resulta de lo más natural, y sensato, calificar <strong>&#8216;La noche del cazador&#8217;</strong> (&#8216;Night of the Hunter&#8217;, 1955) como <strong>una de las mejores películas de toda la historia</strong>; sin embargo, hace menos de cincuenta años, ni el público ni la crítica la encontró digna de elogio, resultando un sonoro fracaso. Tanto le dolió el golpe a <strong>Charles Laughton</strong> que decidió no volver a dirigir nunca más, abandonando el que habría sido su segundo trabajo tras las cámaras, una adaptación de &#8216;Los desnudos y los muertos&#8217; (&#8216;The Naked and the Death&#8217;) de Norman Mailer.</p>

	<p>Fue el amargo final de una breve historia que muchos califican de milagrosa, de caso único, <strong>Laughton</strong> sólo realizó una película durante sus más de treinta años de carrera en el cine, y el resultado fue una obra maestra. No obstante, no sería del todo correcto mantener que era un actor que, por una vez, optaba por quedarse tras las cámaras para probar suerte en otra faceta. Conviene tener en cuenta que el inglés (desde 1950, ciudadano estadounidense) siempre fue un apasionado del teatro y que ya había dirigido, con éxito, algunas obras antes de decidir trasladar a la gran pantalla la novela de David Grubb. Aunque se habló de un rodaje complicado (así lo mantenía la viuda de Laughton, si bien ella nunca estuvo en el set), no hay rastro alguno de problemáticas tensiones en el film, todo funciona de maravilla; <strong>los actores, entre los que destacan dos niños, están sensacionales</strong>, y <strong>Robert Mitchum</strong> declararía más tarde que ésta era su película favorita. Lo cierto es que <strong>es un relato inolvidable, deja huella en el corazón</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Un mundo de pesadilla</h2>

	<p><img id="image35149" src="http://img.blogdecine.com/2010/10/winters-mitchum-noche-cazador-1955.jpg" class="centro" alt="winters-mitchum" /></p>

	<p><blockquote>No es que te importen los asesinatos, tu libro está lleno de ellos. Pero hay cosas que odias, Señor. Las cosas que huelen a perfume, cosas con ropa de encaje, cosas con el pelo rizado&#8230;</p>

	<p>(Reverendo Harry Powell)<br />
</blockquote></p>

	<p>Sin duda, <strong>el reverendo Harry Powell es uno de los personajes más asombrosos que nos ha regalado el séptimo arte</strong>. Encarnado con absoluta naturalidad por <strong>Robert Mitchum</strong>, un actor de imponente físico y profunda voz, Powell es un villano memorable, <strong>un terrible monstruo</strong> (como se le retrata en algunas escenas, por ejemplo cuando persigue a los niños a través del pantano) que ataca de noche, pues parece que no necesita dormir, y cuyos crímenes considera totalmente justificados, pues mantiene que se comunica con Dios y que entre ambos hay un sincero entendimiento. La monumental interpretación de Mitchum se engrandece por la planificación de Laughton, el guión de <strong>James Agee</strong> (al parecer muy recortado por el director), el acompañamiento musical de <strong>Walter Schumann</strong> y la fotografía de <strong>Stanley Cortez</strong>, que llega a componer imágenes muy poderosas (recordando al expresionismo alemán).</p>

	<p>Este falso predicador, auténtico lobo de cuento infantil, aparece en escena conduciendo alegremente tras matar a su última víctima, una mujer de la que sólo vemos sus piernas, dispuestas de forma antinatural en las escaleras de un sótano (<strong>Laughton no muestra ningún asesinato</strong>). Tras confesarse en voz alta con una sonrisa en la boca, Powell asiste a un sórdido espectáculo de variedades; y es uno más entre el público, masculino y sombrío (de nuevo destaca la labor de Cortez) que mira con atención a la joven con poca ropa que baila en el escenario. El reverendo <strong>odia a las mujeres, así lo dice con convicción, y las ataca, las menosprecia, las utiliza y las asesina</strong>, sin sentir remordimiento. En realidad, como queda demostrado en esa escena de la bailarina, por más que se resista no puede evitar la atracción que siente por el cuerpo femenino, y es muy simbólico que esconda su mano izquierda (en la que ha escrito &#8220;odio&#8221;) para empuñar su navaja, que se abre de forma inmediata, cortando la ropa. Más adelante volverá a ocurrir algo parecido cuando una adolescente trata de seducirle.</p>

	<p><img id="image35152" src="http://img.blogdecine.com/2010/10/night-of-the-hunter-1955-dvd-foto.jpg" class="centro" alt="night-of-the-hunter-1955" /></p>

	<p><blockquote>Os oigo susurrar, niños, sé que estáis ahí abajo. Puedo sentir cómo me enfado terriblemente. Se me acabó la paciencia, niños. Voy a por vosotros ahora&#8230;</p>

	<p>(Powell)<br />
</blockquote></p>

	<p>Los corderos de esta historia no son sólo las mujeres, que caen por una razón u otra en manos del peligroso impostor (Willa, a quien da vida <strong>Shelley Winters</strong>, se somete a él por la presión social, pero no se deja de sugerir el poder seductor de Powell), por encima de todo se llama la atención sobre los niños. En un momento del film, Rachel Cooper (<strong>Lillian Gish</strong>), también católica aunque representa todo lo contrario a Powell, un ángel protector, ve a una chica abrazarse a su novio y no puede evitar soltar con resignación un pensamiento realmente contundente: &#8220;<em>Las mujeres son tontas. Todas. Mírala, perderá la cabeza por una boca traicionera</em>&#8220;. Cooper no ayuda a las muchachas, disculpa (e incluso anima con un regalo) a la adolescente que tiene a su cargo, cuando ésta confiesa que ha estado saliendo con chicos; su mayor preocupación, la del relato y la del público, son <strong>los pequeños críos indefensos, abandonados a su suerte en un mundo cruel, despiadado</strong>, donde los adultos engañan, roban, matan y malviven infelices, a menudo por una simple bolsa de dinero (los diez mil dólares del botín parecen malditos, y pesan como una losa en la conciencia de quienes conocen su existencia).</p>

	<p>El retrato que se hace del ser humano, inmerso en una devastadora depresión económica, en <a href="http://www.blogdecine.com/tag/la-noche-del-cazador">&#8216;La noche del cazador&#8217;</a> es realmente demoledor, no se deja títere con cabeza. A excepción de la señorita Cooper (que no tiene pareja), la única que parece entender más allá de las apariencias (ve enseguida que esos dientes largos son los de un lobo) y que está dispuesta a ayudar de verdad, <strong>todos los demás personajes adultos son débiles, irresponsables, miserables y codiciosos</strong>, cuando no asesinos. Tampoco se salvan los niños, hay maldad cuando unos chavales cantan sobre la horca e incluso dibujan a un hombre ajusticiado, justo tras la muerte de Ben Harper (<strong>Peter Graves</strong>), pero se ve realista, esas cosas pasan, sin embargo no son graves, pues se hacen sin conciencia, sin saber realmente lo que se está haciendo. Podría decirse que es una maldad innata, que empieza a florecer y que debería ser cortada. De ahí la importancia del cuidado de la vieja señorita Cooper, aportando el cariño y la educación que necesitan los pequeños para poder sobrevivir y crecer fuertes y bondadosos (que no idiotas).</p>

	<p><img id="image35153" src="http://img.blogdecine.com/2010/10/la-noche-del-cazador-1955-charles-laughton-foto.jpg" class="centro" alt="la-noche-del-cazador-1955" /></p>

	<p>En medio de esta negrura, de esta verdadera pesadilla que se vive despierto, emerge un chico, al que se llega a comparar con Moisés. Se trata del hijo de los Harper, John (<strong>Billy Chapin</strong>), que debe madurar antes de tiempo. Tras realizar dos juramentos (con la policía a punto de arrestar a su padre), se hace cargo de su hermana menor, Pearl (<strong>Sally Jane Bruce</strong>), y trata por todos los medios de ayudar a su madre, que sin embargo se entrega y se rinde con facilidad. John no posee ningún rastro de maldad, también es capaz de atravesar el disfraz del lobo, y su único deseo es proteger a Pearl; su pureza, intacta a pesar de todo lo visto y vivido, queda de manifiesto al final de la película, cuando se enfrenta abiertamente a su pasado, sus raíces, y rompe voluntariamente una de las promesas que hizo. Es un cierre extraordinario para <strong>un film irrepetible, de una belleza apabullante (como podéis comprobar en las imágenes que acompañan este texto), capaz de moverse por los terrenos del drama, el <em>thriller</em>, el cine negro, el terror y la comedia, sin patinar en ninguno de ellos</strong>. Puede que, a fin de cuentas, sí que sea un milagro.</p>

	<p><object width="650" height="512"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/X20XIg38GcE?fs=1&amp;hl=es_ES&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/X20XIg38GcE?fs=1&amp;hl=es_ES&amp;color1=0x3a3a3a&amp;color2=0x999999" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="650" height="512"></embed></object></p>      ]]></description>
      </item>
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      <title><![CDATA['La Isla de las Almas Perdidas', jugando a ser Dios]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/la-isla-de-las-almas-perdidas-jugando-a-ser-dios</link>
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      <pubDate>Sat, 29 Dec 2007 02:12:52 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id=image16197 alt="Charles Laughton como el Dr. Moreau" src="http://img.blogdecine.com/2007/12/la isla almas perdidas.jpg" /></p>

	<p>Hacía tiempo que no comentaba un clásico, lo echaba de menos. Bajo el precioso título de <a href="http://www.imdb.com/title/tt0024188/"><strong>&#8216;La Isla de las Almas Perdidas&#8217;</strong></a> se esconde una adaptación de la famosa novela de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Herbert_George_Wells">H.G. Wells</a>, &#8216;La Isla del Doctor Moreau&#8217;. Dirigida por <a href="http://www.imdb.com/name/nm0448915/">Erle C. Kenton</a>, la película ofrece al espectador una <strong>fascinante reflexión sobre el ser humano y el poder (o los límites) de la ciencia</strong>. Del mismo modo, asistimos a todo un recital interpretativo por parte del gran <a href="http://www.blogdecine.com/tag/charles+laughton"><strong>Charles Laughton</strong></a>, sencillamente <strong>inmejorable como el doctor Moreau</strong>. Supongo que algunos os acordaréis del ridículo que hizo Marlon Brando en aquella fallida <a href="http://www.imdb.com/title/tt0116654/">película</a> que dirigió John Frankenheimer en 1996, última adaptación hasta el momento de la obra de Wells. El clásico que nos ocupa no tiene <em>nada</em> que ver. Y no sólo por la preciosa fotografía en blanco y negro, no, aunque ya sólo por eso merece la pena.</p>

	<p>La sinopsis de <strong>&#8216;La Isla de las Almas Perdidas&#8217;</strong> (<em>&#8216;Island of Lost Souls&#8217;</em>, 1932) es la siguiente: Un superviviente de un naufragio llega de forma involuntaria, tras pelearse con el capitán del barco que lo había recogido, a una isla desconocida, en la cual el misterioso doctor Moreau realiza secretos experimentos con animales. Los habitantes de la isla son criaturas bestiales de apariencia lejanamente humana que obedecen al doctor. Éste intentará aprovechar la llegada del &#8220;invitado&#8221; para dar un paso más en sus terribles investigaciones&#8230;</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>A partir de un sólido guión de Waldemar Young y Philip Wylie (evidentemente, la obra de Wells es una base excelente, pero no sería la primera vez que se estropea en el cine), y apoyado en el brillante trabajo de Laughton, Kenton nos conduce de forma elegante y sin pausa por una historia que va oscureciéndose y desarrollándose conforme avanza el metraje. No hay giros sorpresa, todo nos viene dado con previo aviso, pero el suspense y el dramatismo de la historia provocan que, sin darnos cuenta, nos quedemos atrapados en el asiento; es la magia del cine. Poco a poco nos vamos acercando a la isla del título, descubriendo sus secretos, y conociendo a la perfección a los personajes principales, entre los que destaca especialmente el Dr. Moreau. </p>

	<p>Él es un hombre que está <strong>jugando a ser Dios</strong>, en una tierra donde todos los seres le obedecen ciegamente (sus razones tienen, aunque sean más débiles de las que creen en un principio). Si alguien quiere ver aquí una crítica religiosa o política, adelante, pero no creo que el film lo pretenda. Lo fantástico de este Moreau es que no se nos muestra como el típico científico marginado cuyas ideas le han separado totalmente de la realidad. Todo lo contrario, si se encuentra en esa remota isla, es porque, según sus palabras, sus investigaciones son demasiado extraordinarias para ser asumidas por la comunidad científica. No sé porqué me viene a la cabeza el tema de la experimentación con embriones humanos&#8230; En cualquier caso, no es un lunático digno de nuestro rechazo. Desde el principio, se nos presenta como un hombre culto, inteligente y, aunque tenebroso, también atractivo. Queremos que ocupe la pantalla todo el tiempo. <strong>Laughton consigue aportar todos estos matices y muchos más, componiendo un personaje mítico</strong>, que nos atrapa desde el momento que lo vemos por primera vez. Y como debe ser, tiene un final memorable, el único posible.</p>

	<p>Llama mucho la atención que sólo se necesiten unos <strong>70 minutos</strong> para contar una historia como ésta. Y es que queda perfecta. No falta nada, no sobra nada. Eso hoy día, donde a veces (de forma absurda) se asimila un extenso metraje a una buena película, sería impensable. En este sentido, no deja de resultar refrescante que en apenas una hora uno pueda degustar un inmortal clásico del cine. Desgraciadamente, la película aún no cuenta con una edición en DVD en este país nuestro tan poco respetuoso con el séptimo arte.</p>

	<p>Dejando a un lado al inigualable Laughton, hay que destacar la presencia de <a href="http://www.imdb.com/name/nm0035159/">Richard Arlen</a>, centro de la historia hasta que aparece Moreau, que le roba todo el protagonismo, <a href="http://www.imdb.com/name/nm0404885/">Leila Hyams</a>, <a href="http://www.imdb.com/name/nm0121753/">Kathleen Burke</a> y <a href="http://www.imdb.com/name/nm0000509/">Bela Lugosi</a>, que interpreta un breve pero interesantísimo papel; aunque su rostro está casi totalmente tapado por el maquillaje (para parecer una de esas criaturas que pueblan la isla), su mirada y su voz le identifican claramente. Lugosi encarna a la bestia que recita &#8220;la ley&#8221;, aquella que ha sido establecida por el Dr. Moreau, quien agita su látigo y les amenaza con la casa del dolor. Burke tiene otro personaje muy interesante, al ser la pieza clave del plan maestro del científico. Sus escenas con Arlen están cargadas de morbo y uno casi se lamenta cuando ve llegar a Hyams. Se acabó el posible juego entre animales y&#8230; animales.</p>

	<p>En definitiva, <strong>&#8216;La Isla de las Almas Perdidas&#8217;</strong> se mantiene viva, 70 años después de su estreno, convertida en todo un clásico del género fantástico y del cine en general. De imprescindible visionado.</p>      ]]></description>
      </item>
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      <title><![CDATA['El Reloj Asesino', periodismo en el cine negro]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/el-reloj-asesino-periodismo-en-el-cine-negro</link>
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      <pubDate>Sat, 15 Dec 2007 11:48:56 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image15988" src="http://img.blogdecine.com/2007/12/elrelojasesino.jpg" class="centro" alt="elrelojasesino.jpg" /></p>

	<p>Hoy día es muy común encontrar en el cine a un periodista metido en problemas, ya sea porque ha descubierto una noticia importante y alguien no quiere que se publique, o porque de repente se ve metido en una operación de espionaje, o se le relaciona con un asesinato, o es el mismo periodista quien investiga dicho asesinato. Son muchas las situaciones que han llevado a considerar que un periodista es ya un elemento importante dentro del cine negro, uno de sus ingredientes. Hace años no era tan común, y <a href="http://imdb.com/title/tt0040160/"><strong>&#8216;El Reloj Asesino&#8217;</strong></a> (<em>&#8216;The Big Clock&#8217;</em>, 1948) fue una de esas películas que jugaron con este elemento dentro del cine negro americano.</p>

	<p>La película narra las peripecias de un imprescindible periodista que trabaja en una publicación especializada en crímenes. Las 24 horas del día está dedicado a su trabajo, por orden de su despótico jefe, quien no atiende a razones con nadie. Un día se produce un horrible crimen en el que una mujer es asesinada, siendo el principal culpable nuestro protagonista. Pronto se iniciará una carrera contrarreloj en la que tendrá que demostrar su inocencia y de paso descubrir al verdadero culpable.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>&#8216;El Reloj Asesino&#8217;</strong> está dirigida por <a href="http://imdb.com/name/nm0268513/"><strong>John Farrow</strong></a>, uno de esos grandes desconocidos por el público en general, que tiene en su haber un buen puñado de films con cierto estilo, y que la mayoría no iban más allá del mero entretenimiento. Ésta pertenece a ese grupo en concreto, un film apreciable en algunos aspectos, y demasiado facilón en otros. <strong>Farrow imprime ritmo a la historia y ésta avanza con fluidez</strong>, estando bastante bien marcada la angustia en los minutos finales cuando todo el pastel se descubre. Todo ello aderezado con una excelente fotografía en blanco y negro, obra de <a href="http://imdb.com/name/nm0005701/">Daniel L. Fapp</a> y <a href="http://imdb.com/name/nm0005870/">John F. Seitz</a>, que trabajaron juntos o por separado con directores tan prestigiosos como Mitchell Leisen o Billy Wilder. Por supuesto la fotografía es otro de esos imprescindibles ingredientes para obtener una mínimamente digna cinta de cine negro.</p>

	<p>En el apartado interpretativo tenemos a dos antagonistas bastante distintos entre sí como actores: <a href="http://www.blogdecine.com/tag/ray+milland">Ray Milland</a> y <a href="http://imdb.com/name/nm0001452/">Charles Laughton</a>. Milland que era excepcional cuando lo sabían dirigir, compone el típico personaje cansado de su trabajo, aunque es enormemente eficiente en él, y al que todo parece salirle mal. Enfrentado a un tiburón como Laughton, quien prácticamente se lo merienda, y es que <strong>Charles Laughton</strong> era sencillamente uno de los grandes. Aquí resulta perfecto como el insensible jefe de nuestro protagonista, que no quiere ni el más mínimo fallo en nada, a todo el mundo pendiente de él, y no acepta un no por respuesta, y en caso de oírlo las consecuencias son catastróficas. Una de esas personas con tanto poder que pueden hacer lo que quieran. Un hombre tan minucioso en todo lo que hace que bien se puede emparejar con el gran reloj (el del título americano, y no del español) que tiene en el edificio de la publicación, y que es el reloj más preciso del mundo, en clara consonancia con la personalidad del dueño.</p>

	<p><strong>Es en las partes de Laughton en donde la película encuentra sus mejores momentos</strong>, tanto por la portentosa interpretación del actor, como por el estudio psicológico que el film hace de ese personaje. No existe el reloj perfecto de mecanismo perfecto que nunca falle, como no existe la persona perfecta sin ningún tipo de debilidad o fallo. El resto de la película se mueve por parámetros más predecibles y convencionales, incluso en el tratamiento del personaje femenino interpretado por la mujer de Tarzán, <a href="http://imdb.com/name/nm0001577/">Maureen O´Sullivan</a>, quien hace un papel bastante anodino y casi de relleno. También tenemos a <a href="http://imdb.com/name/nm0006471/">Elsa Lanchester</a>, casi de obligada aparición, por tratarse de la esposa de Laughton en la vida real (se casaron durante el rodaje de este film). Su aparición, como casi siempre, pone cierto punto cómico a la película.</p>

	<p><strong>Una película correcta</strong>, bastante entretenida, pero que no pasa de ahí. Si os interesa echarle un vistazo la tenéis editada por <a href="http://sueviafilms.com/">Suevia Films</a> en excelente estado de audio y video, en esa colección titulada &#8216;Clásios de Oro&#8217; en la que hay verdaderas maravillas, y en la que los chicos de Suevia están realizando un excepcional trabajo.</p>      ]]></description>
      </item>
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