
El próximo viernes día 28 de diciembre se estrena en nuestro país ‘American Gangster’, el nuevo trabajo del director Ridley Scott, muy activo últimamente y no sólo sacando más versiones de su obra maestra sobre los replicantes. Tan activo como ágil, despierto, inteligente, capacitado, brillante. Y es que su última película es una impresionante demostración del gran estado de forma en que se encuentra este genial cineasta. Por supuesto, el proyecto cuenta con un gran apoyo económico, está fundamentado en un guión sólido y cuenta con el protagonismo de dos actores inmensos, pero es a Scott a quien debemos aplaudir con mayor intensidad. El año pasado “exigimos” el Oscar para Martin Scorsese. Este año le toca a Scott. ¡Que no tiene ninguno! Esperemos que no sea la próxima edición una de esas en las que la lógica brilla por su ausencia.
Bajo mi punto de vista, este año hemos podido ver mejores películas (por décimas) que ‘American Gangster’, pero el momento es fundamental. A la hora de premiar, pocos se acuerdan ya de los títulos vistos a principios del curso cinematográfico. Ahora mismo, sin haber visto la última de los Coen (tan premiada por donde pasa), creo que el film de Scott tiene pocos rivales serios para triunfar en la fiesta de los Oscar. Y es que lo tiene casi todo. Una gran historia, dos magníficos personajes rivales y más de dos horas de duración que se pasan volando. Culpa de Scott, claro, que le imprime un ritmo brutal a su película. Desde la primera y sanguinaria escena hasta la última y desoladora postal con la que llegamos a los créditos. Un montaje de Oscar.


