57º Festival de San Sebastián: Perturbadora 'Chloe', de Atom Egoyan

Sí, ese individuo con barba de quince centímetros y aspecto de ser tu vecino, es Brad Pitt, que ha provocado la locura al llegar a San Sebastián. Es lo que tiene ser una superestrella mundial, las fans (y algún fan masculino también había) ignoraron la lluvia que durante todo el día, de manera pertinaz, ha caído sobre la ciudad, y han obtenido su merecido premio: un garabato de su ídolo en un cuaderno plagado de fotos. En comparación, la llegada de Tarantino, algunas horas antes, fue bastante más pacífica (muy diferente de lo que ocurrió en Cannes), y mucho más tranquila.
Siendo, como es, una de las películas norteamericanas más esperadas de los últimos meses, ‘Inglourious Basterds’ tiene agotadas todas las entradas en los pases que no son el de prensa (como es lógico), y parece una buena opción por los directores de este certamen para abrirlo por todo lo alto. Sobre ella dejaré una crítica a parte en este blog, pero puedo adelantar que es puro Tarantino, que a los que le siguen no les va a defraudar (a la mayoría, supongo), y que a los que no le soportan no les va a interesar en absoluto (salvo conversos, que siempre aparecen).


