
No era yo de esos que se quedaban habitualmente hasta las tantas de la mañana frente al televisor para ver el nuevo episodio de la serie ‘Expediente X’ (qué tiempos los que no contábamos con Internet para disponer a nuestro antojo del seguimiento de una serie). Algunos capítulos me maravillaban, pero otros me dejaban indiferente, así que no la consideraba una serie redonda por su irregularidad. De todas formas, ‘Lunes’, el capítulo 14 de la sexta temporada, una especie de ‘Atrapado en el Tiempo’ pero mejor explicado y desarrollado, como dice mi compañero Alberto, o ‘El Descanso final de Clyde Bruckman’, cuarto de la tercera temporada, son de esas historias que aún me inquietan sólo al recordarlas. Sin duda, una serie que ha marcado una generación, con dos personajes inolvidables: Fox Mulder (David Duchovny), un cerebrito pasota (que no apático) que parece reírse del mundo a escondidas mientras busca a su hermana desaparecida, y Dana Scully (Gillian Anderson), una agente muy metida en su trabajo pero llena de escepticismo y determinada por una personalidad inflexible.





El protagonista de 