
Voy terminado por fin con Sitges 2010, con esta entrada lista ya sólo me queda una más, donde además aprovecharé para responder a una petición que han realizado algunos lectores: una lista con los títulos más destacados. Tras los comentarios sobre tres producciones asiáticas, os traigo ahora mis impresiones sobre tres europeas, entre las que destaca un extraño y sugerente thriller italiano.
‘De mayor quiero ser soldado’, Spanish History X
Cuenta Christian Molina que su tercer largometraje, ‘De mayor quiero ser soldado’ (2010), nació a raíz de una estadística. Según parece, cuando un joven alcanza la mayoría de edad, sus ojos han contemplado 40.000 asesinatos y 200.000 actos de violencia, a través de medios como la televisión, el cine o los videojuegos. Imagino que una parte de vosotros se habrá escandalizado con los datos, y estará negando dramáticamente con la cabeza, mientras que otra parte estará arqueando una ceja y sospechando qué camino ha elegido Molina con su nuevo trabajo. Si no, ya os lo digo yo: ha optado por el fácil. El realizador español aseguró en Sitges que su película no pretende ser aleccionadora, pero no es lo que uno se encuentra; así que o se hace el tonto o ha errado totalmente con su enfoque.
Para que os hagáis una idea, y sin estropear ninguna sorpresa de la trama, el chico protagonista pide insistentemente a sus padres tener una televisión en su cuarto, como la tienen todos sus amigos. Cuando la consigue (la figura paterna es muy criticada en el film), nada más encenderla se encuentra con imágenes reales de guerra y muerte; cambia de canal, y lo mismo; pone otro, y más lo mismo. Molina ilumina la cara del chaval con las luces de las explosiones, los disparos y las muertes. Y nace un monstruo. El acceso a la violencia cambia por completo al chico, por dentro y por fuera (así como la decoración de su habitación), de dulce y cariñoso a tenso y agresivo, de querer ser astronauta a soñar con ser soldado.




