
Como ya indiqué, me dispongo a repasar las películas nominadas a los Goya de las cuales no hablé en su momento, aunque las hubiese visto. Me complace ocuparme, en esta ocasión, de ‘El secreto de sus ojos’, ya que puede ser la que más me haya gustado de las que concurren a Mejor Película. El film argentino también participa en la categoría de Mejor Película Extranjera de Habla Hispana, a pesar de que este premio debería incluirse únicamente para poder premiar a las cosas que, por normativa, no puedan optar a otras modalidades. Desde el momento en el que cualquiera puede ir a cualquier sección, este galardón tendría que desaparecer —lo mismo digo con respecto a los Oscar y el habla no inglesa—.
En los últimos tiempos abundan los guiones sencillos en los que apenas ocurre nada y donde los giros de la trama son como trufas difíciles de encontrar. Por ello, cuando vemos ‘El secreto de sus ojos’, de Juan José Campanella, adivinamos su procedencia literaria, aun sin saber que está basada en la novela de Eduardo Sacheri. Se trata de uno de los argumentos más completos e interesantes que he visto recientemente. Uno de los que más pasos incluye en el avance de la historia y más va sorprendiendo según se desarrolla. Si hacemos un dibujo horizontal de la línea argumental, tendremos que llenarlo de marcas. No todos estos puntos de giro encajan con la misma perfección o son igual de verosímiles, pero ya su presencia es apreciable. Quizá se podría decir que hasta ocurren demasiadas cosas, pero como en otros casos: más vale que sobre.


‘Liverpool’, de Lisandro Alonso, una árida y lenta historia sobre un marinero que regresa a su hogar en Tierra de Fuego, ha ganado el Premio Principado De Asturias Al Mejor Largometraje. El jurado, que estaba formado por Julia Loktev, Malena Alterio, Alex Brendemühl, Sergio Wolf y Hannes Stöhr, ha declarado que la “elección fue difícil debido a una selección muy buena de películas” y ‘Liverpool’ recibe el máximo galardón por su “autenticidad, por ser una película especial, arriesgada, personal y sin concesiones”. 

