Dueños de la calle y del aburrimiento

El pasado de 25 de abril se estrenó en España la nueva película de David Ayer, ‘Dueños de la Calle’, traducción españolis del original ‘Street Kings’. El señor Ayer es “famoso” por haber debutado con la también flojita ‘Harsh Times’, sólo entendible como vehículo de lucimiento del enorme Christian Bale (tendrá que hacer de viudo borracho en silla de ruedas para que le den el Oscar). Su nuevo trabajo vuelve a girar básicamente sobre lo mismo, argumentalmente.
‘Street Kings’ se presenta bajo el formato de thriller policiaco sobre un antihéroe que lucha contra bandas callejeras y policías corruptos. Lo que hoy día ya es sólo argumento para videojuegos ultraviolentos donde los niños reclaman mayor realismo; es decir, destrozar enemigos de forma brutal y juguetear con tías cachondas. En el cine, este “rollo” cada vez se lleva menos, y si es para que gente como Ayer siga filmando películas así, mejor que se deje de hacer. Un largo paréntesis no hace daño a nadie; ver este film, tampoco, cierto, pero la pérdida de tiempo es igualmente indeseable.
El rodaje de