El asesinato de Conan, el bárbaro

Tengo la manía, tan odiosa para algunos como divertida para otros, de pasar de lo que se supone establecido como bueno, y de mirar con ojo crítico cualquier cosa que no me acabe de convencer. Digo esto porque está establecido que la saga cinematográfica de “aventuras” (...perdón, que me da el hipo) protagonizada por el Arnie y basada en los personajes más famosos creados por Robert E. Howard, es lamentable excepto por la más que digna primera parte, que a todo dios le parece un ejemplo de aventuras. A mí, por el contrario, me parece parte del mismo asesinato.
Sí, tengo un fin de semana puñetero. Es lo que tiene que no dejen de escatimarme relatos que se suponía que iban a culminar aventuras de sci-fi extraordinarias y luego se ríen del personal. Prometo relajarme un poco y no cuestionar muchas más cosas esta semana, pero permítanme dejar mi opinión sincera sobre el acercamiento cinematográfico a un mito de la literatura y el cómic que se merecía gente con talento y verdadera capacidad de fabulación para hacer una versión cinemática (o la saga, o lo que diablos quieran) mínimamente digna.