'Black Snake Moan', sin sexo a ritmo de blues

‘Black Snake Moan’ viene precedida del morbo de ver a Christina Ricci interpretando a una adicta al sexo, y aún así su distribución en nuestro país está dejando mucho que desear, ni eso ha valido para vender correctamente el último film de Craig Brewer, quien hace dos años consiguió que nominaran al Oscar a Terrence Howard por su labor en ‘Hustle & Flow’, la cual pasó como el rayo por nuestras carteleras y que un servidor ni siquiera ha visto, aunque tengo intención de rescatarla algún día.
‘Black Snake Moan’ narra la curiosa relación de dos personas de lo más diferente entre sí. Una, una joven muchacha que tiene ciertos problemas de promiscuidad, y la otra, un hombre negro, amante del blues, separado recientemente de su mujer, y que se encontrará en su camino con la joven, la cual considerará una prueba de Dios para enmendarla y reconducirla por el buen camino. Porque ya sabemos todos que abusar del sexo es cosa mala. Caca, nene, caca, no se toca.