Oscars 2008: Las películas en habla no inglesa no importan a la Academia
Los Oscars de Hollywood, como los Goya, no son más que puro marketing, el esfuerzo de la industria por poner en boca de los espectadores a las películas ganadoras. En la mente del gran público, más bien enquistada en su memoria, la película que gana el Oscar a la mejor película, termina siendo considerada la mejor del año. Una pocas veces, lo cual provoca asombro, con acierto, en la mayoría de las ocasiones no tanto. Lo que tiene sin duda, es un fuerte respaldo en taquilla. Y ese es el verdadero premio (un ejemplo lo tenemos con ‘La Soledad’, la película de Jaime Rosales que ganó el Goya a la mejor película, y que en un fin de semana la han visto 17.000 espectadores, la mitad de todos los que la habían visto con anterioridad en el cine).
Cuando nos piden que seleccionemos cuál es la película que consideramos favorita para ganar, lo hacemos sobre una lista escogida por Holllywood, según unas reglas establecidas por el criterio que marcan los propios americanos. Esto suele ir acompañado, como en todos los premios, de opiniones subjetivas, que se fijan poco o nada en el criterio que de verdad debe importar: el criterio cinematográfico. Por este motivo, la candidatura a mejor película de habla no inglesa es para la Academia de Hollywood, lo que los cortometrajes es para nuestra Academia. Está ahí, pero no saben cómo premiarla.


