'Dueños de la Calle', GTA + lo de siempre

Les presento el argumento de una película para que juzguen ustedes mismos: Tom Ludlow es un veterano policía de Los Ángeles, tan amargado por la muerte de su mujer como tremendamente eficaz por su sangre fría y determinación. Cuando asesinan a su ex-mejor amigo, Ludlow descubrirá que puede ser la cabeza de turco de una conspiración dentro de una sociedad secreta de extorsión y corrupción dentro del propio departamento de policía.
Aun con esta sinopsis, tan convencional que parece de broma, el reparto me animó a ir al cine a este ‘Dueños de la Calle’ que, por cierto, tiene un cartel asombrosamente parecido con un videojuego de Sega llamado ‘The Club’.
Ya desde los primeros cinco minutos, se nos anuncia lo peor: que ‘Dueños de la Calle’ es un refrito de tantas y tantas películas que ya hemos visto antes. Y el resto del metraje, cómo no, se dedica a confirmarnos lo que ya sabíamos, que es un error ver la película tratando de encontrar algo nuevo. En definitiva, ‘Dueños de la Calle’ no funciona, se mire por donde se mire.





