
Buena explicación de la empatía que este film dirigido por Jim Henson tiene entre el público es su propuesta en esta sección. ‘Dentro del laberinto’, a pesar de su achacable envejecimiento, más estético que otra cosa –recordemos que es un film de 1986 y sus efectos especiales se antojan acartonados hoy día–, es un film que despierta nostalgia, simpatía y sigue gustando a nuevas generaciones. Las razones, o al menos una de ellas, es porque es un film honesto, entretenido y bien contado.
Jim Henson, tras la buena acogida de ‘Cristal Oscuro’ y con su dilatada experiencia en el mundo de la fantasía, los “muppets” y las historias infantiles, demostró que solo hace falta imaginación y saber narrar para convencer. Es lo que logró con ‘Dentro del laberinto’, que ni es original, ni tiene grandes estrellas (bueno, una, pero más de la música) ni posee excesivas pretensiones, pero entretiene.


