'Los Simpson. La película', éstos no son mis Simpson, me los han cambiado

En su momento no me esforcé demasiado por ver ‘Los Simpson. La película’ pues, después de todas las veces que han emitido cada uno de los capítulos por televisión, una ya está algo harta de la familia de color amarillo. El otro día me coincidió que ponían el film en un canal de pago al que tenía acceso gratuito gracias a una oferta y me puse a verla con más desidia que interés. Durante su visionado comprobé que había hecho bien en no acudir a la sala cuando se estrenó pues, si bien no es un mal producto, sé que no habría quedado muy satisfecha. En las adaptaciones de series, la pega que se suele poner para animarse a verla es que podría ser como ver un capítulo, pero más largo y que, para eso, no valdría la pena pagar. Sin embargo, en este caso ni siquiera era como un capítulo de mucha extensión, era peor.
David Silverman dirige ‘The Simpsons Movie’, donde Homer provoca un accidente ecológico que obliga al gobierno a aislar a Springfield en una cúpula de cristal para que el pueblo no siga contaminando el planeta. Los vecinos de la comarca averiguan quién ha sido el que ha provocado la catástrofe y, por consiguiente, su encierro, y organizan una caza de brujas contra los Simpson.


