'La carrera de la muerte del año 2000', demencial serie B

‘La carrera de la muerte del año 2000’ es una de las películas más demencialmente malas que se han hecho. Protagonizada por un primerizo Sylvester Stallone y un David Carradine que terminaba ese mismo año (1975) la famosa serie de televisión ‘Kung Fu’ con la que consiguió ser una celebridad en todo el mundo. Se trata de una producción de Roger Corman, ese genio que demostró un buen número de veces que el presupuesto no era un impedimento para realizar una gran película (toda su serie de films basados en las obras de Edgar Allan Poe lo demuestran con creces). El famoso director se las ingeniaba para filmar tres películas con el dinero que le daban para una, y aunque las malas lenguas aseguran que era un tirano en sus rodajes y un auténtico explotador, lo cierto es que no se pueden negar los impecables resultados de buena parte de su obra.
Obra en la que destacó sobre todo como director, pero también tuvo mucho que decir, y aún lo tiene, como productor. Casi 400 películas, que se dice pronto, tienen su firma en ese campo, la mayoría subproductos que se vieron restringidos a una distribución limitada. Corman fue, y siempre será, el rey de la serie B, y si le echáis un vistazo a su filmografía, os podéis quedar completamente atónitos. ‘La carrera de la muerte del año 2000’ es curiosamente una de sus producciones más emblemáticas. Recayó la dirección de la misma en un tipo llamado Paul Bartel, quien consiguió cierta fama por esta película, y también al año siguiente, y repitiendo con Carradine, ‘Cannonball’, de la que Burt Reynolds protagonizó una especie de parodia que es mejor olvidar, y que inexplicablemente tuvo muchísimo más éxito.

“Gane quien gane, todos perdemos”, decía el poster de 