A mediados de la década de los 90, Harmony Korine parecía tener un brillante futuro por delante.
Y, efectivamente, así sería en los próximos cinco años. A principios de los 90, mientras practicaba skateboard en Washington Square Park, Korine había llamado la atención del fotógrafo y cineasta Larry Clark. En esa ocasión, el joven le mostró a Clark uno de sus guiones. Pronto, Korine escribiría Kids, una película sobre adolescentes, sexo y SIDA, que Clark dirigiría y que habría de convertirse en un filme de culto. Kids obtuvo buena acogida crítica y fue un éxito en el circuito de festivales, cimentando la carrera cinematográfica de Clark y lanzando la de Korine.
Tenía apenas 21 años.

Desde Dinamarca nos llega
Como ya se agotó la treta comercial anterior:
El polémico 
