'Cleaner', la sobriedad de Renny Harlin

A Renny Harlin hay que tenerle un rinconcito en el corazón de todo cinéfilo sólo por haber dirigido ‘La jungla 2: Alerta roja’ (‘Die Hard 2’), la segunda entrega de las aventuras de John McClane, y partes de ‘Deep Blue Sea’, film desvergonzado y muy entretenido que se atrevía a sorprender al espectador (y conseguirlo) en un contexto demasiado trillado. El resto no hay por donde cogerlo, salvo apuntes muy, muy parciales; desde memeces del calibre de ‘Pesadilla en Elm Street 4’ o ‘Las aventuras de Ford Fairlane’ hasta películas que dejan con la boca abierta de lo delirantemente malas que son (‘La alianza del mal’ o ‘Cazadores de mentes’), pasando por soberanos aburrimientos como ‘Memoria letal’ (en su momento el guión más caro de la historia del cine) o ‘La isla de las cabezas cortadas’.
‘Cleaner’ hacía sospechar que nos encontraríamos con ese tipo de cine que parece relegado a estanterías del videoclub, subproductos filmados sin la más mínima personalidad, que además poseen guiones lamentables de los que apenas se puede sacar algo de provecho. Pero sorprendentemente, la penúltima película de Harlin (tiene otra ya estrenada, ’12 Rounds’) nos ofrece el que sería su tercer mejor trabajo, después de los ya mencionados, aunque eso no sea decir demasiado. Al menos, esta vez, ha logrado con una sobria puesta en escena limar asperezas de una historia demasiado previsible.









