Tim Burton hace tiempo que no asombra

En la ya larga carrera de Tim Burton, uno de los cineastas más famosos y con más éxito (de público, se entiende) del mundo, hay literalmente de todo. Películas estimables, sorprendentes, fascinantes, impresionantes, mediocres e infumables. Son quince largometrajes hasta la fecha, si contamos su venidera ‘Alicia en el país de las maravillas’ y dejamos fuera del grupo una que no dirigió él, pero que es prácticamente suya, ‘Pesadilla antes de Navidad’. Quince largometrajes, más de veinte años de carrera que le han valido un lugar de privilegio en la industria cinematográfica más poderosa.
Pero a tenor de las decisiones que ha tomado en la presente década, y al ver que va a cerrarse con una película cuyo avance apenas acabamos de ver y que no promete algo nuevo o interesante (luego ojalá me equivoque y forme parte del grupo, pequeño, de sus mejores películas), parece que se va a cerrar un ciclo en el que Burton no ha hecho otra cosa que repetirse, ya que con la notable excepción de ‘La novia cadáver’ ninguno de sus filmes de este decenio puede compararse, ni de lejos, con ‘Sleepy Hollow’, ‘Mars Attacks!’ o ‘Ed Wood’. ¿Podemos hablar, en ese caso, de declive? En mi opinión la respuesta es un rotundo sí.
