'American History X', potente aunque tramposo melodrama

Soy el tipo más peligroso de esta prisión. ¿Y sabes por qué? Porque controlo los calzoncillos
- Lamont
Hay una secuencia que me gusta mucho en esta película. Es hacia el final de su metraje. Tiene lugar un flash-back en blanco y negro (uno entre varios), y en él, por fin, conocemos al fallecido padre de la triste familia Vinyard, un bombero de ideas reaccionarias cuyos discursos xenófobos y llenos de odio van a calar muy profundo en la mente de su hijo mayor, Derek, bien interpretado por Edward Norton. En un breve diálogo conocemos las semillas del odio, el modo en que las ideas de los mayores pasan a la siguiente generación, manipulando su forma de pensar.
No es la única buena escena en esta desigual película, que muchos saludaron como una impresionante obra maestra cuando se estrenó, y que estuvo en boca de todo el mundo durante un cierto tiempo. El tema del racismo, y más concretamente, de los jóvenes neonazis, parecía haber encontrado su drama catedralicio. Pero, aunque esta película tiene suficientes motivos de interés, está muy lejos de representar la aportación definitiva a un tema tan importante. Y esto por varias razones.
