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	<title>Blog de cine</title>
	<link>http://www.blogdecine.com</link>
	<description>Weblog colectivo dedicado al mundo del cine. Críticas, estrenos y trailers.</description>
	<pubDate>Tue, 17 Jun 2008 18:25:16 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[¿Cuántas secuelas tiene la película?]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/2008/06/17-cuantas-secuelas-tiene-la-pelicula</link>
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      <pubDate>Tue, 17 Jun 2008 18:25:16 GMT</pubDate>
      <author>Antonio Toca</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image19596" src="http://img.blogdecine.com/2008/06/planetasimiosgd0.jpg" class="derecha_sinmarco" alt="planeta simios dvd cartel" />Suele ocurrir con las películas de terror, alguna vez con alguna comedia (esto muy raro), y siempre con películas de bajo presupuesto que resultan ser un filón inesperado al que el productor de turno le quiere sacar partido y beneficio haciendo una segunda, tercera, cuarta o quinta parte de la historia original. Lo normal es que todas esas películas no es que sean malas, es que no tienen ni pies ni cabeza.</p>

	<p>Títulos que se me vienen a la cabeza son, por ejemplo, &#8216;<strong>Los chicos del maíz</strong>&#8217;, &#8216;<strong>El planeta de los simios</strong>&#8217;, &#8216;<strong>Hellraiser</strong>&#8217;, &#8216;<strong>Pesadilla en Elm Street</strong>&#8217;, &#8216;<strong>Viernes 13</strong>&#8217;, y demás películas para olvidar, me refiero a todas las que se rodaron después de la primera. La cuestión es saber cuántas secuelas se llegaron a rodar, hay algunos que sí se saben todas las que se rodaron. Por ese motivo, han colgado un juego en el que tenemos que adivinar el número total de secuelas de películas como &#8216;Hellraiser&#8217; o &#8216;Los chicos del maiz&#8217;. Yo no he acertado ninguna, y de hecho me he sorprendido con el resultado final, sobre todo por el número total que se rodaron. Para verdaderos seguidores de algunas de estas sagas.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.monkeon.co.uk/sequels/">Friday the 47th?</a></p>


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      <title><![CDATA['Cuando el Destino nos Alcance', no hay futuro]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/2008/04/09-cuando-el-destino-nos-alcance-no-hay-futuro</link>
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      <pubDate>Wed, 09 Apr 2008 11:54:42 GMT</pubDate>
      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" id=image18229 alt="Soylent Green" src="http://img.blogdecine.com/2008/04/soylent green imagen.jpg" /></p>

	<p>Recientemente, como sabéis, falleció una de las estrellas más brillantes y populares de Hollywood, el actor <strong>Charlon Heston</strong>. Como imagino que muchos de vosotros, quise hacerle un pequeño homenaje revisando una de sus películas. Un actor al que hay que admirar por muchos de sus trabajos (<strong>&#8216;Ben-Hur&#8217;</strong> o <strong>&#8216;Sed de Mal&#8217;</strong>, imprescindibles) pero al que yo recordaré siempre por haber protagonizado esa obra maestra de la ciencia ficción titulada <strong>&#8216;El Planeta de los Simios&#8217;</strong>, una de mis películas favoritas, que más me impactaron de niño, y que aún hoy consigue inquietar y hacer reflexionar, por atacar a la raza más evolucionada del planeta. <strong>&#8216;Cuando el Destino nos Alcance&#8217;</strong> sigue por esta senda, criticando al ser humano, al que quizá habría que ir llamado &#8220;ser inhumano&#8221;.</p>

	<p>La historia de <strong>&#8216;Cuando el Destino nos Alcance&#8217;</strong> (<em>&#8216;Soylent Green&#8217;</em>, 1973) nos sitúa en el año 2022, en una Nueva York superpoblada, miserable, y con un calor asfixiante, debido al efecto invernadero. Un policía recibe el encargo de resolver el crimen de uno de los directivos de la poderosa Soylent, la compañía que controla la distribución de alimento.</p>

	<p></p><a name="more"></a></p>

	<p><img class="centro" id=image18231 alt="Cuando el destino nos alcance" src="http://img.blogdecine.com/2008/04/cuando el destino nos alcance.jpg" /></p>

	<p>La película es una adaptación de la novela &#8216;Make Room! Make Room!&#8217; (&#8216;¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio!&#8217;), de Harry Harrison, y está dirigida por el siempre reivindicable <strong>Richard Fleischer</strong>, en cuya carrera hay unos primeros títulos infumables, como &#8216;Acusado a Traición&#8217;, pero, sobre todo, obras magistrales como &#8216;Impulso Criminal&#8217; o &#8216;El Estrangulador de Boston&#8217;; dentro de la ciencia ficción, el director fue responsable de &#8216;Viaje Alucinante&#8217; y &#8216;20.000 Leguas de Viaje Submarino&#8217;, otros dos títulos memorables de este, en general, poco valorado género.</p>

	<p>Si algo caracteriza a las buenas historias de ciencia ficción es que, a pesar del (lejano) momento en que fueron publicadas o estrenadas, y de los medios que contaron los que filmaron la película, el paso del tiempo las cuida, revitaliza, e incluso actualiza. Por esto, entre otras razones, maravillas como &#8216;2001&#8217; o &#8216;Blade Runner&#8217; nunca pasarán de moda y siempre serán objeto de debates y reflexiones de todo tipo. Este tipo de historias <strong>hablan del ser humano</strong> y de los peligros que parece conllevar su evolución. Ya sea por el descontrol de su crecimiento, como en el film que nos ocupa, o por el uso que hace de la tecnología, el hombre parece que está ciego y destinado a acabar, de una forma u otra, rápida o lentamente, con su propia especie. El que la historia transcurra ahora o en el año 3025 es totalmente secundario.</p>

	<p><strong>&#8216;Cuando el Destino nos Alcance&#8217;</strong> comienza de forma gloriosa recordando, con un montaje de fotos fijas, el comienzo de la industrialización y su posterior desarrollo, hasta llegar al presente. El presente que es la base de un futuro de pesadilla. La película nos plantea una apasionante historia de ciencia ficción que resulta aterradora por lo cerca que parece estar de convertirse en real. Normalmente, este tipo de situaciones suelen situarse en fechas exageradamente tempranas, para resultar más atractivas, pero en esta ocasión parece que se equivocan por muy poco.</p>

	<p>El versátil <strong>Fleischer</strong> nos sitúa en un mundo donde la superpoblación ha provocado un caos que intenta mantenerse bajo control. El control lo dirige la clase dominante, cuya diferencia (en riqueza) con el resto de la población es abismal. Por supuesto, hay escasez de alimento y agua; por cierto, el alimento parece todo menos comida, totalmente prefabricado, y en una de sus variantes, da título al film. El paro es la situación normal, y sólo los que tienen uno tienen privilegios tales como una sucia ratonera donde sudar y caer muerto. El sudor es otro elemento fundamental; el efecto invernadero provoca que un calor asfixiante domine este mundo del&#8230; ¿futuro?</p>

	<p>La película está protagonizada por los dos actorazos que tenéis en la primera imagen de esta crítica, <strong>Charlton Heston</strong> y <strong>Edward G. Robinson</strong> (ésta fue su película número 101, como se refleja en un emotivo vídeo que incluye el DVD). <strong>Heston</strong> encarna a un hombre cuya personalidad encaja a la perfección con la imagen que tenemos del actor, casi la misma que nos muestra en la mencionada &#8216;El Planeta de los Simios&#8217; (el final nos vuelve a recordar a este film). Por esto, es imposible imaginarse a otro actor que no sea Heston en este rol. Tenemos a un hombre que, ante todo, intenta sobrevivir en el mundo que le ha tocado, cínico, duro, práctico, hábil, inteligente y con su propio código de valores. Heston borda su actuación, siendo ésta, a mi entender, una de las películas por las que todos deberíamos recordarle.</p>

	<p><strong>Robinson</strong>, tan bajito físicamente como gigantesco actor (&#8216;Perversidad&#8217; o &#8216;Cayo Largo&#8217;, por ejemplo, me vienen ahora mismo a la mente), se encarga de uno de esos papeles por los que cualquier veterano (imagino) pagaría por interpretar. Un hombre sabio y tierno en cuyas manos estará, finalmente, la solución del terrible misterio que esconde el título de la película (en su versión original). Impresionante el momento que comparten, en salas separadas, Heston y Robinson, cerca ya del desenlace del film, en ese &#8220;centro sanitario&#8221; donde parece estar, por muy duro que sea, el verdadero sentido de la raza humana, en ese futuro. Señalar también la presencia de <strong>Joseph Cotten</strong> (&#8216;Ciudadano Kane&#8217;), que apenas tiene una pequeña intervención al principio de la película, siendo la muerte de su personaje el detonante de la trama principal, la investigación que lleva a cabo el policía que interpreta Heston.</p>

	<p><strong>&#8216;Cuando el Destino nos Alcance&#8217;</strong> no sólo es una muy buena película, inteligentísima a la hora de aprovechar sus recursos a pesar de contar una historia que se desarrolla en el futuro, también es un toque de atención al ser humano en general. Le avisa, como hiciera el extraterrestre que protagoniza la mítica &#8216;Ultimátum a la Tierra&#8217;, de que, tal y como están las cosas, mejor vivir el presente, como sea, porque esto se acaba, nos cargamos el lugar donde vivimos; nos estamos cargando el futuro. En definitiva, <strong>&#8216;Cuando el Destino nos Alcance&#8217;</strong> es uno de esos títulos de ciencia ficción que resultan absolutamente imprescindibles, un clásico del género.</p>


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      <title><![CDATA[Llevamos una fatídica temporada: hoy le ha llegado la hora a Charlton Heston]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/2008/04/06-llevamos-una-fatidica-temporada-ahora-le-ha-llegado-la-hora-a-charlton-heston</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/2008/04/06-llevamos-una-fatidica-temporada-ahora-le-ha-llegado-la-hora-a-charlton-heston</guid>
      <pubDate>Sun, 06 Apr 2008 10:12:52 GMT</pubDate>
      <author>Beatriz Maldivia</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" id=image18183 alt="Charlton Heston" src="http://img.blogdecine.com/2008/04/Charlton_Heston.jpg" /></p>

	<p>Es curioso que en Blogdecine estamos a veces para opinar, pero casi siempre para informar. Y, paradójicamente, nuestros madrugadores lectores han sido quienes nos han informado a nosotros en varias ocasiones de noticias como la presente. Gracias a quienes nos lo habéis advertido.</p>

	<p>El actor estadounidense <strong>Charlton Heston ha fallecido </strong>en su residencia de Beverley Hills, en Los Ángeles, a los 84 años. Heston padecía una enfermedad degenerativa –la misma que sufrió su amigo Ronald Reagan— desde 2002 y estaba retirado de la interpretación. </p>

	<p>Por ese motivo, lo último que vimos de él fue la entrevista insidiosa que le hizo <strong>Michael Moore </strong>en <strong>&#8216;Bowling for Columbine&#8217; </strong>y es inevitable que tengamos más presente su imagen de defensor de la Asociación Nacional del Rifle que la de sus interpretaciones. <br />
</p><a name="more"></a><br />
Se caracterizó principalmente por encarnar papeles históricos, como Miguel Ángel en <strong>&#8216;El tormento y el éxtasis&#8217;,</strong> <strong>&#8216;Ben Hur&#8217;</strong>, Moisés de<strong> &#8216;Los diez mandamientos&#8217;</strong>, Marco Antonio en<strong> &#8216;Julio César&#8217;</strong>, San Juan Bautista en <strong>&#8216;La historia más grande jamás contada&#8217; </strong>y el héroe de la reconquista española, Don Rodrigo Díaz de Vivar, en<strong> &#8216;El Cid&#8217;</strong>.</p>

	<p>Y también por viajar al futuro, con el mítico film <strong>&#8216;El planeta de los simios&#8217;</strong>. Fue leyenda antes que Will Smith en<strong> &#8216;The Omega Man&#8217;</strong>, apareció en <strong>&#8216;El mayor espectáculo del mundo&#8217;</strong>, <strong>&#8216;55 días en Pekín&#8217;, &#8216;Horizontes de grandeza&#8217;, &#8216;Cuando ruge la marabunta&#8217;</strong> y en numerosos films más. </p>

	<p>Es probable que le acompañase más su físico rudo que su talento interpretativo. Protagonizó una de las películas más representativas de la historia del celuloide:<strong> &#8216;Sed de mal&#8217;</strong>, de <strong>Orson Welles</strong>, famosa por el teórico plano secuencia rodado alrededor de la frontera entre Méxio y EE. UU. Además de presentar demasiada rigidez como actor, no resultaba muy creíble como mexicano, pero Welles entró en el proyecto cuando Heston ya estaba seleccionado para el reparto y al parecer el director no estaba muy de acuerdo con esta elección. Así aparecía años después referido en un diálogo de <strong>&#8216;Ed Wood&#8217;.</strong> Sobre la decisión  de Welles de rodar la película existen rumores de muchos tipos.</p>

	<p>Más información en Blogdecine sobre <a href="http://www.blogdecine.com/tag/charlton+heston">Charlton Heston</a>.</p>

	<p>Fuente | <a href="http://www.elpais.com/articulo/internacional/Muere/leyenda/Charlton/Heston/elpepucul/20080406elpepuint_3/Tes">El País.</a></p>

	<p><img class="centro" id=image18185 alt="Bush medalla" src="http://img.blogdecine.com/2008/04/CharltonHestonMedal.jpg" /></p>


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    <item>
      <title><![CDATA['El Planeta de los Simios', el hombre es el salvaje]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/2007/11/23-el-planeta-de-los-simios-el-hombre-es-el-salvaje</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/2007/11/23-el-planeta-de-los-simios-el-hombre-es-el-salvaje</guid>
      <pubDate>Fri, 23 Nov 2007 14:41:36 GMT</pubDate>
      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" id=image15546 alt="Planet of the Apes" src="http://img.blogdecine.com/2007/11/poster planet of the apes.jpg" /></p>

	<p>No hay nada como ponerse en la piel del otro para llegar a una mayor comprensión. Algo así es lo que propone como punto de partida <a href="http://www.imdb.com/title/tt0063442/"><strong>&#8216;El Planeta de los Simios&#8217;</strong></a>, donde <strong>los animales actúan como seres racionales, como la raza dominante del planeta, y los humanos son bestias salvajes</strong>, carentes de inteligencia y peligrosos para la convivencia de la sociedad avanzada. Genial el momento en el que unos alegres gorilas se fotografían junto a un puñado de cadáveres humanos. ¿Asqueroso? Vaya, pues sí. Lo mismo que cuando se matan animales para crear costosos productos de consumo o simplemente para probar la puntería.</p>

	<p>Hay quien piensa que la crueldad es fruto del ser humano y quien piensa que lo es de la naturaleza. Desde luego, en <strong>&#8216;El Planeta de los Simios&#8217;</strong> nos señalan como el mal del planeta, de un modo muy similar a como lo hiciera, mucho después, el agente Smith en &#8216;Matrix&#8217; (<em>&#8220;el hombre es un virus&#8221;</em>). En el <a href="http://www.youtube.com/watch?v=1GnE4bbKg80">glorioso final</a> de la película dirigida por <a href="http://www.imdb.com/name/nm0769874/"><strong>Franklin J. Schaffner</strong></a>, sin lugar a dudas uno de los mejores de toda la Historia del Cine, un enfurecido <a href="http://www.imdb.com/name/nm0000032/"><strong>Charlton Heston</strong></a> maldice a la raza humana, golpeando el agua y la tierra como uno de esos simios a los que se ha enfrentado poco antes. Un grito desgarrador que casa perfectamente con la imagen de cierto monumento simbólico en no menos significativo estado. Una estampa para la eternidad de <strong>una película que debería ser vista y analizada por todos</strong>; y cuanto antes, mejor.</p>

	<p></p><a name="more"></a></p>

	<p>Antes de seguir quiero protestar por algo. Resulta lamentable que hoy día se haya puesto de moda reventar algunos finales míticos de grandes películas cuando se distribuyen en DVD. Recientemente volví a ver esta joya de la ciencia ficción junto a una persona que no la había visto (ésa fue mi excusa para volver a visitar el planeta de los <em>monos</em>) y de no ser por la precaución que tuve en un par de ocasiones, retirando rápidamente el disco donde viene la película de la caja, y no dejando que el menú principal avanzase demasiado, mi querida acompañante habría descubierto la fantástica imagen final de <strong>&#8216;El Planeta de los Simios&#8217;</strong> antes de tiempo. Desde aquí, un tirón de orejas muy fuerte para los poco considerados responsables de la, por otra parte brillante, edición.</p>

	<p><strong>&#8216;El Planeta de los Simios&#8217;</strong> (<em>&#8216;Planet of the Apes&#8217;</em>, 1968) se basa en una novela de Pierre Boulle. Si bien hay cambios importantes (como el final; el flojo remake de Tim Burton es más fiel a la obra de Boulle), el inicio y el desarrollo de la trama es prácticamente el mismo. Básicamente, una grupo de astronautas aterrizan de forma brusca en lo que parece ser un planeta desierto, pero habitable. Tras recorrer una larga distancia, los tres hombres (hay una mujer pero muere en la nave) comprenderán que la evolución de este escenario no tiene nada que ver con la que conocían. Los seres humanos son animales y los simios son&#8230; humanos.</p>

	<p><strong>Franklin J. Schaffner</strong> se permite el lujo de retrasar la aparición de las monstruosas criaturas, que es precisamente lo que el espectador quiere ver desde el principio, para provocar que se mantenga en tensión y expectante ante cualquier acontecimiento extraño que aparezca en pantalla. De hecho, todos, seguro, nos llevamos un pequeño susto la primera vez que vemos a los mal llamados &#8220;espantapájaros&#8221; en lo alto de la colina.</p>

	<p><img class="izquierda" id=image15548 alt="Heston en el set de El Planeta de los Simios" src="http://img.blogdecine.com/2007/11/rodando simios.jpg" />En este sentido, hay que mencionar la memorable banda sonora de <strong>Jerry Goldsmith</strong>, prueba irrefutable de que una melodía no tiene que ser &#8220;tarareable&#8221; para ser magistral. Schaffner dota al film de un aire tan seco y hostil como el propio planeta que habitan los simios. A veces llega a resultar asfixiante la situación del personaje de Heston y cuando éste se lanza a correr, es como si nos arrastrara a todos. La película es un prodigio de ritmo y es que nos encontramos ante una historia de mucho diálogo y detalles complejos (si se quiere ahondar en algo más que el enfrentamiento simio-hombre, claro), pero que <strong>no se olvida del entretenimiento y el espectáculo</strong>.</p>

	<p>Por supuesto, <strong>el alma de la película es Charlton Heston</strong>. Es el protagonista, nuestro referente como espectadores, y quien debe pasar por todo ese viaje de pesadilla hasta encontrarse con su destino. La estrella, tan odiada hoy por razones extracinematográficas y por tanto irrelevantes cuando se convierten en absurdos prejuicios a la hora de ver una película que protagoniza, compone un personaje magnífico, de una complejidad que sólo grandes actores pueden exteriorizar en la pantalla.</p>

	<p>Heston interpreta a un investigador decepcionado con la marcha de la humanidad y deseoso de encontrar algo que dé sentido a la existencia. Con gestos serios, frases ácidas, risa sincera y voluntad firme, el personaje debe ir modificando su conducta para no acabar convertido en un mero adorno para el museo simio. Su particular rostro le viene a la perfección a un hombre que trata de poner orden en lo que le rodea; que no se explica cómo es posible que unos animales hayan llegado a controlar un planeta, una zona que debería estar gobernada por seres como él, humanos inteligentes. Y como hombre que es, se comporta de forma violenta y hostil hacia los animales, puesto que él debe ser el que esté por encima. Algo que queda reflejado en esa mítica frase que se libera poderosamente de su dolorida garganta, atrapado en una red y justo cuando los simios van a agarrarlo.</p>

	<p>Al margen de Heston, y de <strong>Linda Harrison</strong>, una Eva primitiva que sólo acompaña a su pareja, tenemos a gente como <strong>Roddy McDowall, Kim Hunter o Maurice Evans</strong>, que interpretan a diferentes simios (no ganó el Oscar el maquillaje porque no existía esa categoría). Por cierto, es muy interesante cómo éstos están <strong>divididos en clases</strong>. Están los gorilas que son los soldados, los chimpancés que podría decirse que es la clase obrera, y luego los orangutanes, que tienen la función de líderes y jueces. Los gorilas son fuertes pero torpes y tontos, los segundos se nos muestran inteligentes pero por ser vistos a través de Cornelius y Zira, la pareja de simios protagonista que ayuda a Heston; por eso es la clase que más simpatía nos despierta.</p>

	<p>Los últimos, los orangutanes, son los que, a partir de unas escrituras sagradas (su propia Biblia), <strong>imparten justicia y gobiernan la comunidad</strong>. De nuevo, otro punto de interés en la película. Aunque hay un motivo para todo ese teatro religioso, que sólo se desvela al final, no podemos dejar de ver en estos simios a nuestros propios representantes de las diferentes entidades divinas. Todos ellos rechazan la ciencia cuando va en contra de sus postulados, cuya única razón de ser es que, simplemente, se ha escrito así. Sin prueba alguna, ni falta que hace. Cuanto menos se discuta, se piense y se ponga en duda, mejor. Así se puede mantener el estatus y el orden. A la cárcel, a la hoguera, o al laboratorio para una operación cerebral, todo aquel que suelte blasfemias y haga pensar al personal. De hecho, la idea de la obra es muy pesimista, en el sentido de que los que suplantan al hombre están también condenados a repetir sus errores.</p>

	<p><img class="centro" id=image15547 alt="Los tres simios" src="http://img.blogdecine.com/2007/11/los tres simios.jpg" /></p>

	<p>En conclusion, <strong>&#8216;El Planeta de los Simios&#8217;</strong><strong> es una de las grandes obras maestras del cine que nos ha dejado el muchas veces infravalorado género de la </strong><a href="http://www.blogdecine.com/tag/ciencia+ficcion"><strong>ciencia ficción</strong></a>. De mensaje siempre vigente, desde que el ser humano se alza como el animal dominante y con derecho a imponerse y manejar a los demás a su antojo. Vigente hoy también por todo el tema del calentamiento global y la destrucción del planeta. Quizá somos tan ciegos que necesitamos, como en el film, una gran guerra que acabe con todo y que permita a la &#8220;sabia&#8221; naturaleza volver a plantearse si permitir que gobernemos la Tierra. Quizá el simio lo haría mejor. En todo caso, sin armas ni líderes fanáticos religiosos, por favor.</p>


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