Luis Buñuel, 25 aniversario de su fallecimiento

Hoy es una fecha señalada para recordar a un gran genio del cine como Luis Buñuel, pues se cumple el veinticinco aniversario de su muerte. Y, como es natural, los homenajes se suceden en varios ámbitos, siempre tratando de recordar el genio y figura de este aragonés universal.
Primero fue homenajeado en la Berlinale, con una retrospectiva a su obra y, el próximo sábado 2 de agosto, en Calanda su municipio natal, se inaugurará una exposición de 900 fotografías tomadas por el artista de los exteriores donde rodó sus películas. Asimismo, está en marcha un documental titulado ‘El último guión’, con participación de su hijo Juan Luis Buñuel, explorará los lugares más destacados en la vida del realizador, desde sus orígenes a su paso por Madrid, París, Nueva York y México.
Poco puedo aportar a lo mucho ya escrito y promulgado acerca de su talento, de su ideario, de sus pasiones y pesadillas, de su filmografía o de su influencia posterior. Y, quizás, entrando en un terreno más personal, tengo que reconocer que una de sus películas, ‘El ángel exterminador’ (1962), que me sirvió para descubrirle cuando aún lucía incipiente vello adolescente, ha sido una de las películas que más me ha marcado.
