'El imperio contraataca', I am your father

Si hay una frase de diálogo famosa, mítica, importante, y todo lo que queráis, en toda la saga de Star Wars, es el “No, I am your father” que el personaje de Darth Vader le suelta a un atormentado y sufrido Luke Skywalker en el que probablemente sea el punto más álgido de las seis películas. Un clímax más íntimo que espectacular, a contracorriente de los clímax de las otras películas, el momento clave a través del cual todo cobra sentido. ‘El imperio contraataca’ tira por tierra el famoso dicho de segundas partes nunca fueron buenas, dicho que no sé a quién se le ocurrió porque hay un buen puñado de segundas partes que son más que buenas (nota mental para un post sobre el tema).
George Lucas relegó tareas de dirección en el artesano Irvin Kershner, cuya filmografía contiene más secuelas de otras sagas (‘El retorno de un hombre llamado Caballo’, ‘Nunca digas nunca jamás’, ‘Robocop 2’) consiguiendo con ésta su mejor película de lejos. Como guionistas contrató a un debutante Lawrence Kasdan y al veterano Leigh Brackett, quien trabajó durante años para el gran Howard Hawks, a quien le hizo los libretos de películas como ‘El sueño eterno’ o ‘Rio Bravo’. Casi nada. El resultado de tan inteligente operación: una obra maestra del cine fantástico, y la cota más alta alcanzada por todos los artífices de la saga.

