
No es habitual que un director estrene dos películas con sólo unos meses de margen; menos aún cuando cuenta con casi 80 años y la calidad de los trabajos resulta estar muy por encima de la media. Algo llamativo y realmente destacable pero que pierde la condición de sorprendente cuando el individuo en cuestión es Clint Eastwood, etiquetado ya por los medios como “el último clásico”. Dejando a un lado el debate sobre el “clasicismo” de sus películas, no cabe duda que estamos ante un hombre de cine extraordinario, cuyo ritmo de trabajo (dice que es para mantenerse joven) está permitiendo que muchos de nosotros sigamos teniendo fe en este arte-negocio, que no está pasando precisamente por un buen momento.
Precedida de un gran éxito en Estados Unidos, donde ha recaudado casi 140 millones de dólares (unos 100 más de lo que costó hacerla), ‘Gran Torino’ llegará a los cines españoles el próximo viernes 6 de marzo, el mismo día que cierta película sobre superhéroes. Habrán transcurrido apenas tres meses desde el estreno de ‘El intercambio’, película que por cierto situé en lo más alto de mi “top ten” de 2008. Ambos títulos están realizados con la misma maestría y elegancia, pero es evidente por qué una ha tenido éxito y la otra no. Lo que no está nada claro es por qué ambas fueron “olvidadas”, menospreciadas, en la última edición de los Oscars; sobre todo viendo el nivel de las nominadas.











