'El Niño de Marte', el aburrido terrestre

‘El Niño de Marte’ es una película que guarda algunos parecidos con ‘K-Pax’, curioso y en parte fallido film protagonizado por unos excelentes Kevin Spacey y Jeff Bridges sobre un hombre que decía ser un extraterrestre. En esa película a veces acertaban con el tono, logrando desconcertar al espectador gracias a una ambigüedad muy conseguida, lastrada sólo en parte por algún que otro exceso. Precisamente ese aspecto es en el que fracasa totalmente ‘El Niño de Marte’ (‘Martian Child’, 2007), la cual pretenden vendernos como comedia dramática.
La película narra la adopción de un niño que dice ser de Marte, por parte de un famoso escritor de novelas de Sci-Fi, que de pequeño era considerado un niño raro. Recientemente enviudado, y en compañía de su perro, se siente más solo que la una, por eso cree que la adopción será salir no sólo de la rutina, sino dar un paso en su vida, un paso importante. Para ello contará con el apoyo de su cuñada, por quien siente algo más que cariño familiar.
‘Charlie Wilson´s War’. Drama. USA, 2007. Director: Mike Nichols. Guion: Aaron Sorkin. Reparto: Tom Hanks, Julia Roberts, Philip Seymour Hoffman, Amy Adams, Ned Beatty, Emily Blunt, Om Puri, Ken Stott, Jud Tylor. Sinopsis: Basada en la novela de George Crile, sobre una historia real. Charlie Wilson era un congresista soltero de Texas cuya personalidad de buen vividor escondía una mente política muy astuta, un profundo sentido del patriotismo y una gran compasión por los más débiles. A principios de los ochenta, con la amenaza de la invasión soviética, el más débil era Afganistán. La gran amiga de Charlie, su mecenas habitual y amante ocasional era Joanne Herring, una de las mujeres más ricas de Texas y virulenta anticomunista. En su opinión, la respuesta estadounidense a la invasión soviética dejaba mucho que desear, y convenció a Charlie que ayudara a los muyahidines (los legendarios guerreros afganos) consiguiendo fondos y armas para echar al agresor soviético. El compañero de lucha de Charlie en esta dura batalla fue el agente de la CIA Gust Avrakotos, un hombre de la clase obrera, tenaz y con mucho talento, ignorado por sus compañeros, todos ellos licenciados en grandes universidades. Charlie, Joanne y Gust recorrieron el mundo para formar una alianza casi imposible entre paquistaníes, israelíes, egipcios, abogados y una bailarina de la danza del vientre. Su éxito fue notable…

