<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Magazine - el-retorno-del-rey</title>
		<link>http://www.blogdecine.com</link>
		<description>
Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-05-27 03:27:37</pubDate>

		<generator>http://www.blogdecine.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA[Encuesta de la semana | Finales de cine]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/blogdecine/encuesta-de-la-semana-finales-de-cine</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/blogdecine/encuesta-de-la-semana-finales-de-cine</guid>
      <pubDate>Wed, 09 Mar 2011 16:35:36 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image38238" src="http://img.blogdecine.com/2011/03/encuesta-finales-cine-psicosis-simios-sexto-anillos.jpg" class="centro_sinmarco" alt="encuesta-psicosis-simios-sexto-anillos" /></p>

	<p>Tras <a href="http://www.blogdecine.com/blogdecine/encuesta-de-la-semana-cine-y-boxeo-resultados">repasar</a> los títulos más destacados (tanto para bien como para mal) que han retratado el mundo del boxeo en la gran pantalla, vamos ya con un <strong>nuevo cuestionario</strong>. El de esta semana está centrado en <strong>los finales de las películas</strong>, tal como algunos lectores habían solicitado en varias ocasiones.</p>

	<p>En esta decimosexta encuesta podréis <strong>votar el final cinematográfico más sorprendente, el más emocionante y el más lamentable</strong>, así como dejar <strong>vuestra opinión</strong> sobre qué tipo de desenlace os satisface más. Evidentemente, en los más de cien años que tiene el cine se han filmado numerosos finales para el recuerdo, demasiados para incluirlos en este cuestionario, así que como de costumbre he añadido la opción &#8220;otro&#8221;, al final de cada pregunta, para que escribáis vuestro título favorito, en caso de no aparecer entre mis propuestas. Sin más, espero que os animéis a participar y que esto dé pie a un interesante <strong>debate</strong>. Tenéis la palabra.</p>

	<p><strong>Actualización:</strong> Ya terminó el plazo para votar. En breve publicaré los resultados, gracias a todos los que habéis participado.</p>

	<p><em>PD</em>: Buceando en Youtube he encontrado este vídeo, catalogado como el peor final de la historia del cine. No me parece muy discutible&#8230;</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><iframe title="YouTube video player" width="650" height="518" src="http://www.youtube.com/embed/w5YXZ9RtOms" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['El señor de los anillos: El retorno del rey' (y 3)]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/el-senor-de-los-anillos-el-retorno-del-rey-y-3</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/el-senor-de-los-anillos-el-retorno-del-rey-y-3</guid>
      <pubDate>Thu, 08 Apr 2010 12:59:25 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image31920" src="http://img.blogdecine.com/2010/04/21_500.JPG" class="centro" alt="21.JPG" /></p>

	<p><blockquote><br />
&#8220;El anillo es mío&#8221;</p>

	<p>-Frodo</blockquote></p>

	<p>Con Frodo paralizado y secuestrado por los Orcos, y con las puertas de Minas Tirith definitivamente rotas, comienza la última parte de una larga película a la que, a mi parecer, le sobran muchas escenas, y algunas de las que no sobran quedan tan forzadas de puesta en escena y dirección de actores, que parecen dirigidas por otro, como la del intento de Denethor, totalmente chalado, de quemar vivo a su hijo Faramir, interrumpido, eso sí (como tantas otras escenas), por otra, que está bastante mejor dirigida, <strong>la del enfrentamiento cara a cara entre Gandalf y el Rey Brujo de Angmar</strong>, que termina de manera muy diferente a la novela, y da pie a la llegada de los Rohirrim.</p>

	<p>Es extraño, pero lo que hasta entonces había resultado una batalla amorfa, en cuanto a su ritmo y a su tensión, que cada poco se derrumbaban, incapaces de tenerse en pie mucho rato, una vez llegados los jinetes, aportan una intensidad y una épica que parecían imposibles pocos minutos antes. La emoción es sincera cuando el rey Theoden grita &#8220;¡Death!&#8221; (¡Muerte!) por tercera vez, y la carga está montada con precisión y violencia salvaje. Hay algunos planos en esta batalla que quedan poco creíbles, <strong>pero al que sepa algo de guerras medievales le parecerá totalmente realista (aunque algunos expresaron su incredulidad)</strong>, cuando los caballos pasan por encima a muchas filas de orcos. Eso hace, literalmente, la caballería al galope.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>No tiene ningún sentido volver en ese momento a Denethor y su locura, más aún cuando con tanto follón nos habíamos desconectado emocionalmente de ese personaje. El montaje, insisto, es una calamidad. Menos mal que enseguida volvemos a los campos, y tenemos la brutal (no hay otra palabra para describirla) carga de los enormes elefantes de combate. <strong>Theoden comete el trágico error de cargar contra ellos de frente, y la masacre es de gran envergadura</strong>. Jackson comete el acierto de no poner música, y hay momentos electrizantes, como cuando un elefante gigante choca contra otro. </p>

	<p>Queda un poco forzado, no obstante, que Eowyn pueda moverse con tanta soltura entre tanta masacre, y que con dos espadas pueda hacer lo que no puden cientos de flechas. La cámara es demasiado nerviosa y no se aprecian bien los detalles. El crucial momento en que Eowyn vence, contra pronóstico, al Rey Brujo, está nuevamente partido en varios fragmentos de montaje. <strong>De esta manera, su potencia narrativa queda disuelta</strong>. En este momento, también, tiene lugar un bello momento, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/el-retorno-del-rey-impresionante-momento-dentro-de-la-mediocridad">ya comentado en Blogdecine</a>, que parece digno de los mejores momentos de <strong>&#8216;Las dos torres&#8217;</strong>.</p>

	<p><img id="image31922" src="http://img.blogdecine.com/2010/04/22_500.JPG" class="centro" alt="22.JPG" /></p>

	<p>Eowyn se enfrenta al Nazgul más poderoso, que le rompe el escudo y el brazo, Jackson, con mal tino bajo mi punto de vista, fragmenta el momento y vuelve con Aragorn y sus tropas de fantasmas verdes (por cierto, saltan del barco, y la calidad gráfica es la de un videojuego de los 90&#8230;). Volvemos a Eowyn, y todo queda muy deslavazado. Pero con los fantasmas, entramos en el final de la batalla, rematado por una penosa escena en la que Legolas, él solito, <strong>se carga a toda la tropa sobre un elefante gigante, y al mismo gigante, sin despeinarse</strong>. Muy poca imaginación, y así todo termina muy pronto, y la tensión acumulada se deshace sin un crescendo apropiado.</p>

	<p>Volviendo con Sam y Frodo, la escena de la torre de los Orcos está bastante conseguida, aunque parece atropellada y sin garra, y como el resto de la película, no llega más allá de un cómic vistoso. En la pelea que se desata, la cámara de Jackson más parece la de un operador con parkinson, que la de un director de fuste. <strong>Así no se consigue el ritmo, sino con una puesta en escena más elaborada, y más veraz.</strong> El segmento de la novela de la torre de los orcos, es mucho más rica en detalles, y más emocionante que esto, pero aquí, al contrario que en otras partes, no querían extenderse demasiado.</p>

	<p>En la versión extendida, aún dura más el camino de los dos hobbits hasta el Monte del Destino. Por suerte, en la versión de cines, su desvío y casi descubrimiento por parte de los orcos, fue suprimido. Hay una idea fantástica por parte de Jackson y sus guionistas, que es la de convertir la mirada de Sauron en un foco de luz que todo lo observa, como en un campo de prisioneros nazi. <strong>Es aterrador recorrer todo ese camino tratando de mantenerse a salvo de esa mirada</strong>. Peor idea es la de una escena suprimida de la versión para cines, en la que vemos al infame Boca de Sauron: una creación poco afortunada, sin ningún ingenio ni imaginación, de película de terror de serie Z.</p>

	<p>Ya estamos un poco cansados de arengas bélicas, pero ahí está de nuevo Aragorn animando a sus soldados. Por suerte la batalla dura poco, y por fin Frodo y Sam llegan hasta el fuego del Monte del Destino. Aquí la medida de las cosas se le escapa al director. ¿Por qué tenemos que ver cómo Frodo decide en cámara lenta que no va a tirar el anillo, cómo Gollum le roba a Frodo el anillo en cámara lenta&#8230;y cómo Frodo pelea con Gollum una segunda vez en cámara lenta? Un aburrimiento después de tantas horas de drama. Ahora bien, hay una gran emoción, una emoción profunda y que convence, cuando Sam porta encima a Frodo porque este no puede más, o cuando llegan las águilas. Por fin ha acabado todo. Y provoca lástima la muerte de Gollum&#8230;</p>

	<p><img id="image31923" src="http://img.blogdecine.com/2010/04/24_500.JPG" class="centro" alt="24.JPG" /></p>

	<p>Me parecen deleznables secuencias como la del reencuentro de todos, de un sentimentalismo nauseabundo. Tampoco me gusta nada el enésimo final (uno de tantos), con todos haciendo reverencia a los cuatro Hobbits. Lo considero innecesario, naif, fuera de lugar. Muchísimo más pertinente para su interior anímica, <strong>para su verdad interior, me parece ver a los cuatro amigos regresar a su vida cotidiana</strong>, después de tan gargantuesca aventura. Eso sí, la boda de Sam, y la despedida en los puertos, son el colmo de la ñoñería, que ni el <a href="http://www.blogdecine.com/tag/especial-steven-spielberg">Spielberg</a> más cursi podría llegar a igualar. La partida del último barco es una imagen poética de la muerte para Tolkien, pero Jackson convierte ese momento en una postal sentimentaloide. Una más&#8230;</p>

<h2>Conclusiones</h2>

	<p>No creo que se pueda discutir mucho que &#8216;Las dos torres&#8217; es la verdadera pieza catedralicia, con sus pocos defectos y sus muchas virtudes, de esta saga multimillonaria, que tantas cosas vulneró de las leyes de mercado del cine, con su producción simultánea. <strong>Muy por debajo de ella se sitúa, a mi parecer, &#8216;La comunidad del anillo&#8217;, y aún más por debajo, esta fastuosa e irregular &#8216;El retorno del rey&#8217;</strong>. A muchos les parece que no me gusta esta trilogía. Creo que sí me gusta, y si no fuera así, no le dedicaría tantas palabras. Pero creo que es conveniente apartar fanatismos y ver las cosas como son. </p>

	<p>Es una trilogía valiosa, con bastante cine dentro en general, pero en modo alguno algo tan bello como &#8216;Star Wars&#8217;, inspirada en parte en el viaje del héroe tolkiano. <strong>Puede estar contento Jackson de ser el director de este éxito, que posee no pocas secuencias antológicas, y tanto esfuerzo, y tan buenos actores</strong>. Eso sí, con matices&#8230;</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['El señor de los anillos: El retorno del rey' (2)]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/el-senor-de-los-anillos-el-retorno-del-rey-2</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/el-senor-de-los-anillos-el-retorno-del-rey-2</guid>
      <pubDate>Tue, 30 Mar 2010 21:43:24 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image31809" src="http://img.blogdecine.com/2010/03/071_500.JPG" class="centro" alt="071.JPG" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Está pegajoso. ¿Qué es?&#8221;</p>

	<p>-Frodo</blockquote></p>

	<p>A la hora de película, o casi, tiene lugar la batalla en la que Faramir y sus hombres pierden Osgiliath, en un ataque orco inesperado y brutal. El combate es feroz y está bien narrado, sin falsos espectáculos ni demasiada complacencia: violencia salvaje. Hay una tensión muy bien sostenida en este ataque, y el trabajo de cámara es hábil y fluido.<strong> Lástima que como con la mayoría de los momentos clave de esta historia, Jackson decide partirlos en dos (algunos en tres) segmentos</strong>, y pierde mucha de la fuerza inicial. Decisión, cuanto menos, cuestionable.</p>

	<p>Además, en una elección de montaje que no hay por donde cogerla, decide alternar este ataque con el encendido de las almenaras de Gondor. Hasta siete cortes tenemos de almenaras encendiéndose, extendidos en más de dos minutos, <strong>para terminar con una escena ridícula de Aragorn corriendo para avisar a Theoden de que Gondor está siendo atacado, que desdibuja completamente su personaje</strong>. Pero Jackson se dedica más a hacer grandilocuente el momento, que no transmite nada, en lugar de mantener la tensión, algo que no le preocupa demasiado.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Parten, pues los rohirrim, y presenciamos la enésima discusión entre Eowyn y Aragorn, sobre temas parecidos a los de &#8216;Las dos torres&#8217;. Muy aburrido. También aburrimiento con Merry, que sufre la misma situación con Theoden que Pippin con Denethor. Cierto, está en la novela, pero los guionistas han cambiado cosas más importantes, y nadie ha protestado. <strong>Para colmo, llega una voz en off de los pensamientos de Denethor que no tiene justificación, y que añade más caos a la secuencia</strong>. Suerte que por fin volvemos con Faramir, en una secuencia muy bella.</p>

	<p>Son los problemas del montaje, que deja totalmente deslavazada la estructura, restando fuerza a secuencias que, por sí mismas, funcionan bien, pero que unidas se molestan las unas a las otras. La huida de los supervivientes de Osgiliath es memorable, pero dura muy poco. Hay, sin embargo, varios planos muy bellos, de pura sensibilidad fantástica, y que dan una sensación de realismo indescriptible. Son aquellos que parecen (serán) filmados a caballo, y que siguen de muy cerca a Gandalf. <strong>Y qué hermosa suena la música cuando se enciende la luz de su vara. De pronto, la energía arrolladora de &#8216;Las dos torres&#8217; parece asomar.</strong></p>

	<p><img id="image31810" src="http://img.blogdecine.com/2010/03/08_500.JPG" class="centro" alt="08.JPG" /></p>

<h2>El sitio de Minas Tirith</h2>

	<p>Sin duda John Noble (Denethor) está en otra película, tanto en tono como en personaje, una pena, porque es un buen actor. Una cosa sí consiguen: estás deseando que muera de una vez. Antes de la batalla volvemos con Smeagol y sus dos acompañantes. <strong>El cambio que han practicado respecto a la novela está, a mi parecer, bastante bien armado: Smeagol consigue separar a los dos hobbits con engaños, y Frodo se vuelve contra Sam</strong>. Lástima que, en otra decisión lamentable de montaje, haya demasiadas idas y venidas, y aún volvamos con Pippin y su juramente a Denethor, antes de que Gollum consume su traición.</p>

	<p>Elijah Wood está muy bien ese momento, cuando por fin Gollum lo consigue, deja de creer en su amigo Sam, y le manda a casa. No era una escena fácil. Y por supuesto, está basada en la adicción al anillo. Pero, en lugar de dejar que los acontecimientos sigan su curso, Jackson se inventa otra escena, que es el ataque de Faramir, en desesperada, para reconquistar Osgiliath, sobre la que se oye un cántico de Pippin (intercalado con una repugnante comida de Denethor&#8230;). <strong>La escena queda, creo, poco creíble, de un amaneramiento absoluto. Hacía falta más concisión, estoy seguro de ello.</strong></p>

	<p>Buena prueba de ello es que volvemos con Aragorn. Y nadie duda de que era necesario, pero había que acelerar las cosas, en lugar de meter diez minutos de paja innecesaria, hasta que por fin se decide a viajar por los Senderos de los Muertos. Sencillamente, una película no puede abarcarlo todo, hay que saber darle a cada cosa su tiempo. Algunos eventos se merecen más tiempo (y pueden ser menos importantes&#8230;) y otras menos (y no por ello perder relevancia). Pero el montaje, o el guión, o ambas cosas, son un caos. <strong>También la planificación de ese segmento, con Legolas, Gimly y Aragorn, me parece un error, carente de valor.</strong></p>

	<p><strong>No sé a quién intenta impresionar Jackson con dantescos movimientos giratorios de cámara, pero parece un principante dispuesto a maravillar con trucos baratos</strong>. De pronto, parece que Sam Raimi se ha colado en la película, y que estamos viendo &#8216;Posesión infernal&#8217;. Un despropósito. Sin embargo, el ambiente del interior de los Senderos sí que es espeluznante, aunque le falta densidad: parece un cómic vistoso, pero sin vida. No hay verdad en estos espectros, sólo cáscara. Eso sí, muy lujosa. Pienso que la fantasía no debe perder el contacto con la realidad, sino crear otra realidad tan verosímil como esta.</p>

	<p><img id="image31811" src="http://img.blogdecine.com/2010/03/111_500.JPG" class="centro" alt="111.JPG" /></p>

	<p>Comienza por fin el asedio. Y la verdad es que comienza bien. Los orcos aterrorizan a sus enemigos lanzando las cabezas decapitadas de los soldados capturados. Denethor, viendo moribundo a Faramir, pierde definitivamente la razón. Se nota, sin embargo, falta de energía en la dirección de los extras que interpretan a ciudadanos sitiados, supuestamente aterrorizados a causa del lanzamiento de proyectiles y de la presencia enemiga, pero que por incompetencia o prisa, quedan po creíbles. <strong>También puede ser que la cámara de Jackson falle en fluidez buscando rostros del paisaje humano de la ciudad</strong>. No lo sé. En cualquier caso, el fondo, la gente, no queda creíble.</p>

	<p>Tampoco me gusta el tratamiento que se hace de los soldados gondorianos, ya desde el papel. Parecen peleles que masacrar, nada más. Ni punto de comparación con la presencia que desprendían los jinetes rohirrim en la segunda parte. Es como si la cámara de Jackson estuviera agotada. De hecho, durante estas escenas, el director declaró sentirse mortalmente agotado. Sin embargo, los orcos están muy bien dirigidos, tanto cuando atacan, como cuando mueren, o gesticulan.<strong> La llegada de los nazgul, finalmente, termina por agregar más caos en la puesta en escena.</strong> Por supuesto que el objetivo es dar sensación de caos, pero no de caos en la realización.</p>

	<p>Resulta curioso que la cámara de Jackson se mueva como una loca con la llegada de los nazgul, no tenga problemas en captar el rugido de la bestia, la salvajada de un golpe violento, y sin embargo sea incapaz de captar, crear vida. En fin. Volvemos con Aragorn, que ya ha convencido a los espectros de luchar por él. <strong>La escena de los barcos desmiente que &#8216;El retorno del rey&#8217; sea lo más de lo más en efectos digitales</strong>, y prueba que estaban bastante desbordados y terminaron algunas cosas como pudieron, porque canta opereta, tanto en detalles como en conjunción de elementos creados por ordenador.</p>

	<p><img id="image31826" src="http://img.blogdecine.com/2010/03/131_500.JPG" class="centro" alt="131.JPG" /></p>

	<p>Volvemos con Frodo (no paramos&#8230;) y la crucial escena del triunfo de Smeagol, entregando a Frodo a Ellalaraña. Es una escena que da un mal rollo considerable, aunque la imaginación visual de Jackson, tan cacareada, <strong>no es nada del otro mundo, con los consabidos planos subjetivos, y falsos subjetivos, para acrecentar la tensión</strong>. Estoy convencido de que todos nos imaginábamos ese tenebroso túnel bastante más tenebroso y oscuro, y al monstruo mucho más temible. El diseño del mismo acaba siendo bastante normalito, sin querer aterrorizar demasiado. Le falta algo de tensión a la secuencia, aunque las telarañas están increíblemente bien hechas. Tiene su coña oir a Smeagol cantando, triunfante. </p>

	<p>Lo cierto es que sabe a poco. Es muy bonito, eso sí, el momento en que Galadriel, una ensoñación casi real, le ayuda a levantarse. Y cuando por fin la araña le atrapa, hay una gran tensión contenida que por fin explota, perfectamente corporeizada en la figura de un Sam rabioso, el cual nos creemos, cosa rara, que pueda vencer al monstruo, aunque el combate es excesivamente largo y falto de ritmo. Eso sí, antes de ver eso, volvemos con el drama (poco interesante, mal tratado, mal escrito) de Eowyn, <strong>y con la grieta que por fin abren los orcos en Minas Tirith. Esa secuencia es bastante fiera y violenta. Está muy interesante.</strong></p>

	<p>Pero no salva esta primera parte de la batalla, por su cámara tan mecánica, tan fría, sin vida. A Jackson, de manera evidente, le fallaron las fuerzas filmando esta película. </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['El señor de los anillos: El retorno del rey' (1)]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/el-senor-de-los-anillos-el-retorno-del-rey-1</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/el-senor-de-los-anillos-el-retorno-del-rey-1</guid>
      <pubDate>Sun, 28 Mar 2010 11:11:35 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image31735" src="http://img.blogdecine.com/2010/03/021_500.JPG" class="centro" alt="021.JPG" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;¿Qué insinúas, mi tesoro, mi amor?&#8221;</p>

	<p>-Gollum</blockquote></p>

	<p>Toca enfrentarse a la última de la trilogía de &#8216;El señor de los anillos&#8221;, la que más éxito económico conoció, y la que se alzó con 11 Oscar (siendo la única en lograrlos, junto a &#8216;Ben-Hur&#8217; y &#8216;Titanic&#8217;), y considerada por muchos como la mejor de las tres. De hecho, el propio Jackson la llamó, con una indisimulada autocomplacencia, &#8220;la joya de la corona&#8221;. <strong>Pero la realidad, al menos para quien esto suscribe, es que se trata de la menos interesante de las tres</strong>, y la que más apuntala la certeza del incierto talento de Jackson.</p>

	<p>Porque todo lo que hizo inolvidable a &#8216;Las dos torres&#8217; está ahí: el mismo equipo técnico, el mismo reparto, la misma base literaria. Sin embargo, por razones que intentaremos desentrañar (y que a algunos no convencieron <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/el-retorno-del-rey-impresionante-momento-dentro-de-la-mediocridad">hace un tiempo</a>), y que pensamos (pienso) radican en el trabajo de Jackson y de su montador <strong>Jamie Selkirk</strong>,<strong> incapaces de construir una historia con el necesario crescendo, pues está repleta de altibajos y de una falta de ritmo asombrosa</strong>, además de pequeños fallos como un apresurado acabado final, que técnicamente (tanto en digitalización, como en infografía, salvo Gollum y la araña gigante) están por debajo de lo que se podría esperar.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Todo empieza como acabamos, con Frodo, Sam y Gollum internándose en Mordor, y con el resto de personajes después de la batalla en el abismo de Helm. Pero antes, un breve prólogo, totalmente innecesario, que explica de qué manera Deagol y Smeagol (el futuro Gollum) encuentran el anillo y luchan por él. Ya aquí advertimos algunos defectos y rasgos narrativos que se van a apoderar de buena parte del metraje: <strong>el prólogo es innecesariamente largo y está exagerado tanto en sus colores, un verde y un azul claramente mal medidos en la digitalización</strong>, como en la forma, pues todo esto quedaba muchísimo mejor imaginado que visto, sugerido que mostrado.</p>

<h2>Dándose importancia</h2>

	<p>Más allá de un prólogo que nada añade, la primera parte de la película es, salvo el bloque de Frodo, lenta sin necesidad. El concepto que mejor la define es morosidad.<strong> En la novela, comenzamos con el frenético viaje de Gandalf y Pippin a Minas Tirith, para advertirles de la inminente batalla que se les viene encima</strong>. Es decir, la tensión no ha abandonado el relato, como sí ha abandonado la película. En la segunda parte, Jackson tuvo la sensatez de comenzar con la persecución de Aragorn a los orcos, aquí comenzamos con más de 45 minutos de tedio incomprensible. </p>

	<p>Por suerte, del montaje para cines (en la edición extendida lo sufrimos), quitaron la bochornosa secuencia de la muerte de Saruman, que el mismo Jackson, y su equipo de guionistas, en los comentarios, ya califican de inservible. Y es que parece que se ha terminado la imaginación, aunque el presupuesto sea enorme. <strong>En lugar de la carrera hacia Minas Tirith, que Gandalf y Pippin podían haber emprendido después de visitar Orthanc (pues allí encuentran el fatídico palantir)</strong>, regresamos a Edoras, y tiene lugar un largo bloque anticlimático y sin el menor interés, con la fiesta que celebra la victoria.</p>

	<p>El bloque que mejor funciona es el de Frodo, pero ahí, como en Edoras, los motivos y los temas se repiten: la traición de Gollum (que en vez de consumarse sigue flotando en el ambiente), como el amor de Eowyn por Aragorn, o el deseo de Gandalf de que Frodo siga vivo. Todo eso ya lo hemos visto. Reiteraciones. Y muchas escenas que no son necesarias, como el sueño de Eowyn. <strong>También volvemos a esa espantosa cámara lenta que no vimos casi en &#8216;Las dos torres&#8217; y que ensució gran parte de &#8216;La comunidad del anillo&#8217;</strong>, cuando Pippin coge el palantir.</p>

	<p><img id="image31737" src="http://img.blogdecine.com/2010/03/031_500.JPG" class="centro" alt="031.JPG" /></p>

	<p>También regresa el caos en la planificación, con la reunión entre el rey de Rohan, Aragorn, Gandalf y los demás, para decidir qué hacer a continuación, que recuerda el desastre de montaje del Concilio de Elrond. <strong>Y la despedida entre Pippin y Merry queda hortera y sin fuerza. Nada tiene fuerza, todo parece desencajado, fuera de lugar, sin su justa medida.</strong> Como un pálido reflejo, sin garra, de &#8216;Las dos torres&#8217;. De nuevo, también, una visión de Arwen, del futuro con Aragorn, pero sin la belleza de la segunda parte: la imagen del niño mirando a cámara parece un hortera anuncio de champú.</p>

	<p>Ver cómo Arwen arroja la capa al llegar a Rivendel, o cómo deja caer luego el libro, son recursos de cine melodramático facilón, heredado de la publicidad. No hay la menor belleza ahí. Los cortes y los gestos mecánicos han regresado. La vida parece haber desaparecido de la película. Y lo peor de todo es que es una secuencia que se toma como excusa para que Arwen le lleve a Aragorn a Narsil, la espada de sus antepasados, ya reconstruida. <strong>Escena que estaba prevista para la segunda parte, y que requirió de escenas nuevas que rodar</strong>. Un sinsentido.</p>

	<p>Hasta aquí, cuarenta minutos de película en la que no hay (mal que les pese a los fanáticos acérrimos de la saga), nada interesante, ni mucho menos notable. Más bien lo contrario. Morosidad y exageración, autocomplacencia y sentimentalismo. Por fin Gandalf y Pippin viajan a Minas Tirith, y por fin empieza la película, comienza a andar la historia. <strong>Ahora bien, de nuevo una secuencia lamentable: la larga subida de Gandalf hasta llegar cabalgando al palacio del rey</strong>. Innecesaria, aburrida, reiterativa. ¿Para qué? Para mostrarnos la ciudad. Muy poca imaginación.</p>

<h2>Los dramas del senescal Denethor</h2>

	<p>El personaje de Denethor (interpretado por el buen actor <strong>John Noble</strong>) tenía en la novela muchísimas posibilidades, desaprovechadas por Jackson (o por el director al que le tocase dirigir la escena en su lugar&#8230;ejem&#8230;) en una creación lamentable. <strong>Imposible mayor número de tics, exageraciones u obviedades en un actor que hace tan evidente su personaje, que termina por ser grotesco</strong>. No le da ni una posiblidad. Es simplemente repugnante. La secuencia del diálogo con Gandalf no tiene ningún sentido, como tampoco tiene ningún sentido la planificación, completamente arbitraria y con el solo objetivo de engatusar al espectador, nunca de proponerle una verdad. </p>

	<p><img id="image31755" src="http://img.blogdecine.com/2010/03/05_500.JPG" class="centro" alt="05.JPG" /></p>

	<p>Por fin hay una buena secuencia, que recuerda los mejores momentos de &#8216;Las dos torres&#8217;, cuando el trío viajante se interna en Minas Morgul, que es un hallazgo visual por la increíble atmósfera que provoca, y la sensación de hallarse en un lugar donde la esperanza ha sido desterrada. Allí encuentran la escalera del pasaje secreto, y hay un plano fabuloso que te hace sentir literalmente dentro de la película: el plano subjetivo en el que Frodo, casi ido, mira la abominable ciudad. Es una secuencia de gran fuerza: <strong>el nazgul apareciendo como de una pesadilla, las alas de su bestia quedando colgadas de la estructura. </strong></p>

	<p>De pronto, el montaje (auténtico medidor de la solidez de la trilogía, pues se rodaron varios millones de metros de celuloide), funciona a la perfección, nos quedamos literalmente pegados al asiento. La pasión y la imaginación, ausentes hasta ahora, regresan con fuerza. El abismo de escaleras que el trío asciende de manera penosa, nos pesa en el alma. <strong>¿Qué más pruebas se necesitan del incierto talento de Jackson y de la capacidad de inventiva de un equipo que se deja la piel en una creación soberbia de fantasía?</strong> Viendo pasar a las interminables de Sauron, también nos damos cuenta de que ha pasado una hora de película.</p>

	<p><img id="image31766" src="http://img.blogdecine.com/2010/03/061_500.JPG" class="centro" alt="061.JPG" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['El retorno del rey', impresionante momento dentro de la mediocridad]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/el-retorno-del-rey-impresionante-momento-dentro-de-la-mediocridad</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/el-retorno-del-rey-impresionante-momento-dentro-de-la-mediocridad</guid>
      <pubDate>Fri, 15 May 2009 21:07:10 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image25875" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/rotk08_500.jpg" class="centro" alt="rotk08.jpg" /></p>

	<p>Hay películas que por alguna razón que a lo mejor no merece la pena ni siquiera analizar, no acaban de funcionar, no acaban de convencer. Puede ser por un guión demasiado explicativo, por una estructura errónea, por un montaje equivocado, por una ambición desmedida. Esas películas suelen recibir el término de fallidas, que no es lo mismo que malas, o muy malas. Películas que por momento parece que van a empezar a ser realmente buenas, pero que al final provocan un &#8220;déjà vu&#8221;. Sin duda, bajo mi punto de vista, la oscarizada (una de las que más de la historia de esos premios) <strong>&#8216;El retorno del rey&#8217;</strong>, es una de esas películas.</p>

	<p>Tras una primera parte que sorprendió a propios extraños, &#8216;La comunidad del anillo&#8217;, pues a pesar de sus lagunas y de sus arritmias, sus virtudes podían más que sus defectos (a parte de ser una auténtica hazaña adaptar ese texto tan complejo), Jackson firmó la que por el momento es la mejor película que ha dirigido, de lejos, la impresionante <strong>&#8216;Las dos torres&#8217;</strong>. Las virtudes de la primera se multiplicaban, y los defectos (que también tiene unos cuantos) se minimizaban. El resultado era, sin lugar a dudas, una de las mejores películas de aventuras de fantasía en muchos años de cine. <strong>Esperábamos que todo culminase en una tercera parte apoteósica.</strong> Desgraciadamente no fue así.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>&#8216;El retorno del rey&#8217; es una película que parece que no empieza nunca. Es, de muy lejos, la peor de las tres, y no comprendo como pudo alzarse nada menos que con once Oscars, relegando a películas infinitamente superiores como la genial <strong>&#8216;Mystic River&#8217;</strong>. Y la única razón por la que estoy escribiendo sobre ella en estos momentos es una secuencia que a continuación detallaré, y que cada vez que la veo me conmueve, no sé por qué, hasta lo más profundo. <strong>Pero hasta entonces, a las dos hora y media largas de película (que se dice pronto), no me convence lo que veo en pantalla.</strong> Y prometo que he visto estas película unas cuantas veces, con el ánimo de deshechar quizás algunos prejuicios que pudieron asaltarme al verla en cines. Pero no, la primera impresión se hace cada vez más firme.</p>

	<p><img id="image25876" src="http://img.blogdecine.com/2009/05/witchking_500.jpg" class="centro" alt="witchking.jpg" /></p>

	<p>Dos horas y media de cine apresurado, soso y mal armado, incapaz de hacerme sentir el menor interés, pese a que yo lo pongo, con cada nuevo visionado, todo de mi parte. Pero ni el ritmo, ni el tono, ni la atmósfera, son las de &#8216;Las dos torres&#8217;. No sé si es el montaje en paralelo, que mientras en aquella me pareció soberbio aquí me parece torpe y desganado, o un guión demasiado <strong>saturado de situaciones y grandes momentos para agilizar una historia que se vuelve pesada</strong>. Por mucho que Jackson dijera una y otra vez que esta era &#8220;la joya de la corona&#8221;, creo que aquí se equivocó hasta el fondo.</p>

	<p>Me confieso harto del supuesto gran momento de la batalla por Gondor. Todo lo que en la batalla de la segunda parte era emoción y oscuridad, aquí es obviedad y sosez. Sin embargo, hete aquí que acontece un diálogo bellísimo que le deja a uno alucinado. Es como sigue: las tropas de los malos, los orcos y toda la panda, han cruzado por fin las puertas de la ciudad, y los hombres resisten a duras penas antes de rendirse. La cosa pinta muy mal. Y Pippin piensa que les ha llegado la hora. No me resisto a escribir el diálogo. Dice Pippin: &#8220;No creí que el fin fuera a sí&#8221;. A lo que pregunta Gandalf: &#8220;¿Fin? No, el viaje no concluye aquí. La muerte es sólo un sendero que todos debemos recorrer.&#8221;</p>

	<p>Los actores están impresionantes. Viven la secuencia de modo extraordinario. Gandalf continúa: &#8220;El velo gris de este mundo se levanta y todo se convierte en plateado cristal. Es entonces cuando se ve.&#8221; Y Pippin dice: &#8220;¿Qué, Gandalf? ¿Qué se ve?&#8221;. Y Gandalf responde: &#8220;La costa blanca y más allá, la imensa campiña verde, tendida ante un fugaz amanecer&#8221;. Es impresionante. En un plano contraplano, preñado de una luz blanca maravillosa, Jackson consigue mucho más <strong>que en la muy decepcionante persecución de la araña gigante a Frodo</strong>. Es la única vez en toda la película que Jackson y su equipo están a la altura del aliento poético de Tolkien. Dos personas a punto de morir intercambian unas palabras que nos provocan una extraña reminiscencia, como de algo que ya habíamos vivido.</p>

	<p>Momentos como este los hay varios en &#8216;Las dos torres&#8217;, pero este es el único momento realmente hermoso en esta fallida película, lo que viene a probar que, al igual que no hay ninguna gran película sin puntos débiles, siempre hay algo que rescatar en otra que no acaba de funcionar. Seguro que el lector tiene alguna película en la memoria que le provoca idénticas sensaciones. Es decir, que se puede rescatar algo aislado, aunque no la totalidad. Y seguro que siente la tentación de conceder a esa película más valor del que sabe que tiene. Es normal, a todos nos gusta mucho el cine.</p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.blogdecine.com/tag/el-retorno-del-rey/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>



