'El rey de la montaña', el juego de la realidad

Gonzalo López-Gallego en su tercer largometraje de ficción, y partiendo de una idea de Javier Gullón, guionista del film, se acerca desde el cine a esa generación que ha crecido con los videojuegos. Lo que no quiere decir, afortunadamente y para sorpresa de quien esto suscribe, que la película que hoy nos ocupa, ‘El rey de la montaña’, represente un nuevo modelo de los muchos que pueblan el cine actual envenenando el mismo con fórmulas estéticas vacías sin aportar absolutamente nada al arte cinematográfico. Y además, hablamos de una cinta española de pura cepa, otra sorpresa que añadir al estimulante visionado de una película efectiva en más de un aspecto.
No está basada ‘El rey de la montaña’ en uno de esos videojuegos que tantos y tantos adeptos tienen, y cuyas ventas superan con creces lo imaginable. Pero bebe sabiamente de la fuente, aplicando perfectamente su esencia al diferente contexto de lo que supone realizar una película, la cual por cierto, no está exenta de errores, pero éstos provienen de algo que nada tiene que ver con el mundo de las consolas, las wii, etc.


Se dice que está de capa caída o que no recibe suficientes ayudas, pero el caso es que, con el éxito de taquilla tan bajo que en teoría tiene el cine español, constantemente se ruedan nuevas películas. La buena noticia es que muchos de los directores y directoras que están al mando de estas filmaciones son noveles, por lo que cabe la posibilidad de que se descubran buenos talentos. Algunos proyectos suenan mejor que otros, pero todos merecen, al menos, una pequeña nota para indicar que se están llevando a cabo.