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		<title>Magazine - el-silencio-de-los-corderos</title>
		<link>http://www.blogdecine.com</link>
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Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-02-11 10:39:35</pubDate>

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      <title><![CDATA[Mis villanos favoritos: Hannibal Lecter ('El silencio de los corderos')]]></title>
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      <pubDate>Fri, 23 Oct 2009 07:52:57 +0000</pubDate>

      <author>Jesús León</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image28732" src="http://img.blogdecine.com/2009/10/silence-of-the-lambs.jpg" class="centro" alt="hannibal lecter in the silence of the lambs" /><br />
Lo tengo en mi olimpo de los <strong>villanos</strong>. Un psicópata sin escrúpulos pero educado, brutal pero culto, caníbal pero inteligente. Quizás estas sean algunas de las principales características de uno de los mejores personajes que el cine nos ha dejado. Un malvado que causó pánico, terror pero también fascinación, e incluso admiración.</p>

	<p>Hablamos de 1991 y <strong>&#8216;El silencio de los corderos&#8217;</strong>. Un <a href="http://www.blogdecine.com/tag/anthony-hopkins">Anthony Hopkins</a> inconmensurable que se puso en la piel del doctor Lecter, un personaje que creó el novelista <strong>Thomas Harris</strong>, y que perdurará inolvidable gracias al trabajo del actor británico.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>El acierto de este thriller fue retratar a un villano de una forma <strong>cruda</strong>, dándole más protagonismo y atrapando al espectador con su fascinante personalidad, gracias a una acertada realización y al trabajo soberbio de Hopkins. Un personaje confinado en una celda de máxima seguridad pero que se las ingenia para generar verdaderas <strong>pesadillas</strong> sin apenas pestañear o moverse. Capaz de introducirse en el alma de Clarice, la agente del <span class="caps">FBI</span> interpretada por <strong>Jodie Foster</strong>, y removerle su conciencia.</p>

	<p><object style="margin:0 auto;display:block" type="application/x-shockwave-flash" data="http://www.youtube.com/v/ZWCAf-xLV2k" width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ZWCAf-xLV2k" /><p><a href="http://youtube.com/watch?v=ZWCAf-xLV2k">Ve el video en el sitio original.</a></p></object></p>

	<p>Su <strong>ritmo pausado, su mirada profunda, sus gestos inquietantes</strong>, son sus principales armas y hacen de Hannibal Lecter un psicópata que causa verdadero pánico. También resulta especialmente llamativo los <strong>contrastes</strong> de su personalidad, como definía al comienzo. Un tipo que es un eminente psiquiatra, a la vez que un genio y amante del arte (y también de la gastronomía &#8220;exquisita&#8221;), pero capaz de acometer las atrocidades humanas más horribles. Comerse a sus víctimas. Un canibalismo despreciable que él convierte en una desviación humana justificada. <strong>Cínico y manipulador</strong>, el doctor Lecter no aparenta ser un malvado a primera vista. Su carácter de villano se encuentra escondido en lo más profundo de su interior, aunque cuando necesita urdir su fuga, no duda en sacar a luz toda su brutalidad y despiadado comportamiento.</p>

	<p>Su erudición no justifica su sociopatía, y Lecter se convierte en <strong>uno de los asesinos mejor retratados en la historia del cine</strong> (si obviamos el resto de títulos de la saga que no llegan a la altura de &#8216;El silencio de los corderos&#8217;).</p>

	<p>Resulta fascinante cómo consigue desentrañar a otro asesino, motivo por el que Clarice Starling se entrevista con él, y con la facilidad con la que lo hace. Una nueva muestra de su doble vertiente: gran psicólogo pero con un lado asesino especialmente desarrollado (como se aprecia en la gran escena del primer encuentro entre Clarice y Lecter).</p>

	<p><object style="margin:0 auto;display:block" type="application/x-shockwave-flash" data="http://www.youtube.com/v/ZxK6VZwyADc" width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/ZxK6VZwyADc" /><p><a href="http://youtube.com/watch?v=ZxK6VZwyADc">Ve el video en el sitio original.</a></p></object></p>

	<p>Un <strong>villano de culto</strong> al que dio vida Anthony Hopkins y que, a pesar de tratarse de un personaje repulsivo, la mirada del realizador encierra una clara atracción que se transmite en esos cuidados primeros planos del actor. Esa misma atracción que nace en Clarice, y que se transmite al espectador. Es por eso que el retrato de Lecter resulta tan inquietante. Un gran trabajo que supuso un giro a la hora de mostrar a un asesino en serie en el cine y que se ha convertido en un clásico, con un malvado inolvidable.</p>

	<p><strong>Otros de mis villanos favoritos:</strong>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/en-dvd/mis-villanos-favoritos-jack-torrance-el-resplandor">Jack Torrance (&#8216;El resplandor&#8217;)</a> </li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/en-dvd/mis-villanos-favoritos-el-capitan-vidal-el-laberinto-del-fauno">El capitán Vidal (‘El laberinto del fauno’)</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/10/28-mis-villanos-favoritos-catherine-tramell-instinto-basico">Catherine Tramell (‘Instinto Básico’)</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/en-dvd/mis-villanos-favoritos-the-terminator-terminator">The Terminator (‘Terminator’)</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/en-dvd/mis-villanos-favoritos-annie-wilkes-misery">Annie Wilkes (&#8216;Misery&#8217;)</a></li>
	</ul></p>

<h2>En Blogdecine:</h2>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/el-silencio-de-los-corderos-la-mente-del-dragon-i">&#8216;El silencio de los corderos&#8217;, la mente del dragón (I)</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/el-silencio-de-los-corderos-la-mente-del-dragon-y-ii">&#8216;El silencio de los corderos&#8217;, la mente del dragón (y II)</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['El silencio de los corderos', la mente del dragón (y II)]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/el-silencio-de-los-corderos-la-mente-del-dragon-y-ii</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/el-silencio-de-los-corderos-la-mente-del-dragon-y-ii</guid>
      <pubDate>Fri, 11 Sep 2009 15:54:12 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image28075" src="http://img.blogdecine.com/2009/09/silenciocorderos_bluray7.jpg" class="centro" alt="silenciocorderos_bluray7.jpg" /></p>

<blockquote>¿Aún se despierta a veces, no es cierto? Se despierta en la oscuridad y oye el grito de los corderos. Y cree que si salva a la pobre Catherine, eso hará que dejen de gritar, ¿no es cierto? Cree que si Catherine vive, no se despertará en la oscuridad nunca más con el horrible grito de los corderos.</blockquote>

	<p>-Hannibal Lecter</p>

	<p>Uno de los aspectos más fascinantes de esta historia es el hallazgo de una crisálida de mariposa en la garganta de la última víctima de Buffalo Bill, objeto que bajo ninguna circunstancia podría haber llegado allí por sí solo, y que por tanto ha sido alojado allí deliberadamente por el asesino. Este es el descubrimiento más importante en cuanto a la persecución del psicópata, y, una vez más, han de pedir ayuda a Lecter para descifrar su significado, que no es otro que el deseo de Buffalo Bill de transformarse en mujer, <strong>pues la crisálida es una metáfora de la transformación de hombre (oruga), en mujer (mariposa)</strong>. En realidad, asesina mujeres de gran envergadura porque quiere arrancarles la piel y vestirse con esa piel.</p>

	<p>Con el secuestro de la hija de la senadora Ruth Martin, comienza la verdadera cacería en esta película, y a contrarreloj. De forma completamente lógica, por tanto, entramos en la segunda parte del relato, con dramáticas consecuencias, pues Jack Crawford comete la estupidez de hacer una oferta inexistente a Lecter en nombre de la senadora, y Lecter se divierte con todos ellos jugando al Quid Pro Quo <strong>y alimentándose del dolor ajeno, que es una de sus fuentes de placer.</strong></p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Quid Pro Quo y una fuga excepcional</h2>

	<p>Clarice es una mujer muy valiente y está dispuesta a todo. Por eso es capaz de intercambiar recuerdos dolorosos de su pasado por valiosísima información acerca del psicópata al que quiere dar caza. Se inicia, por tanto,<strong> uno de los diálogos y una de las réplicas de rostros más hermosos del cine reciente</strong>. No dudo que otros directores, mucho más inseguros, mucho menos capaces de darle una oportunidad a la verdad de una mirada, hubieran mezclado las confesiones de Clarice con fugaces insertos o flash-backs. Así suele hacerse casi siempre. No es el caso de esta joya.</p>

	<p>Con percepción de entomólogo, con la extrema dignidad de un verdadero cineasta, Demme se entrega a una sucesión de planos de Hopkins y Foster. Están tan bien, ambos, y la dirección y el tono son tan precisos, que con el relato de Clarice uno siente enardecer su imaginación y es ella la que vuela al pasado de esta atormentada mujer. <strong>De esta forma es el espectador el que crea unas imágenes que, en mi opinión, un director no debería crear muchas veces, o no debería imponer</strong>. Y este es el caso supremo, pues en cuestión de recuerdos infantiles, todos tenemos los nuestros, y a menudo es mejor dejar que cada uno se adentre en sí mismo.</p>

	<p>Lecter pone al <span class="caps">FBI</span> en buen camino, pero se interpone el viscoso Chilton para advertirle a Lecter de que no existe ningún acuerdo y así intentar sacar tajada él mismo. Aquí viene uno de los momentos más complejos y más discutidos de esta película. No es otro que el modo <strong>en que el bolígrafo de Chilton termina en poder de Lecter y se convierte en una ayuda fundamental para su fuga</strong>. Esto es diferente respecto de la novela, pues en ella Lecter se construye una llave para abrir esposas valiéndose del tubo de tinta de un bolígrafo y de un clip. Pero aquí observamos perfectamente cómo utiliza el mismo clip de un bolígrafo dorado para abrir sus esposas.</p>

	<p>El mayor enigma es intentar comprender cómo un bolígrafo que estaba en posesión de Chilton, termina en las manos de Lecter. Muchos cinéfilos se rompían, y aún se rompen, la cabeza intentando averiguarlo. <strong>La explicación es tan sencilla, que le quita un poco de magia al asunto</strong>. Durante el diálogo con Chilton, es significativa la manera en que Lecter no deja de mirar el bolígrafo. Demme va acercando la cámara cada vez más a ese objeto anhelado, abandonado sobre una toalla del propio Lecter. La estrategia del recluso es la de dar el nombre (supuesto) de Buffalo Bill, y provocando a Chilton pues sóle dirá el resto a la senadora en Tennessee. Hace esto con la esperanza de que se olvide del bolígrafo, pero no sabe si tendrá resultado.</p>

	<p><img id="image28076" src="http://img.blogdecine.com/2009/09/silenciocorderos_bluray10.jpg" class="centro" alt="silenciocorderos_bluray10.jpg" /></p>

	<p>Lecter es transferido a Tennessee, tal como deseaba, y no sabe si su ardid ha tenido éxito. La secuencia es un subidón de intensidad indescriptible, con Lecter atado y la cara cubierta con la máscara de hockey, a fin de evitar mordiscos intempestivos. Cuando Chilton debe cumplimentar el traslado firmando y no encuentra el bolígrafo, Demme efectúa un grandioso movimiento de travelling y zoom al rostro de Lecter, sin cortar. <strong>Ahora el preso tiene la esperanza de que se el bolígrafo haya viajado con él</strong>. Mira fijamente a Chilton y respira con fuerza. Luego veremos que, efectivamente, encontró el bolígrafo entre sus toallas.</p>

	<p><strong>La breve entrevista con la senadora pone la piel de gallina</strong>. Sentimos la aprensión de la mujer cuya hija ha sido raptada y se ve obligada a conversar con un monstruo, y sentimos el ambiente opresivo. Lecter da una nueva información (falsa, de nuevo) y se alimenta del dolor de la madre para continuar hablando. En cualquier caso esta entrevista no es más que el prólogo al mejor bloque de la película, que es la confesión final de Clarice y la huida de Lecter. </p>

	<p>La larga, magistral, conmovedora e inolvidable secuencia del último diálogo entre Lecter y Clarice, de siete minutos de duración, esta estructurada en dos partes y una especie de epílogo. La primera parte está planificada con encuadres en movimiento circular, o lateral, la segunda con acercamientos a los rostros de ambos actores, y el epílogo con alejamientos y nuevos planos circulars, además de planos detalle. No exagero si digo que es uno de los diálogos más hermosos y terribles de la historia del cine. Demme sitúa la cámara delante de los actores, de modo que miran al objetivo. Nos convertimos de esta manera en Clarice y en Lecter. <strong>Sentimos la compasión, extraña, de Lecter, y la desazón, plena de coraje, de Clarice</strong>. Todo termina con ese bello plano detalle del dedo índice de Lecter rozando la mano de Clarice&#8230;</p>

	<p>Todo ello sin olvidar la creación sonora de fondo, que asemeja un viento nocturno, cuidadosamente insertado de manera que no destaque. Sin palabras. Tampoco pueden describirse las lágrimas suspendidas del borde de los ojos de Lecter.</p>

	<p><img id="image28077" src="http://img.blogdecine.com/2009/09/silenciocorderos_bluray9.jpg" class="centro" alt="silenciocorderos_bluray9.jpg" /></p>

	<p>En cuanto a la huida, se podría escribir un libro sobre ella. Baste decir, para empezar, que Demme demuestra una pericia para el suspense que era impensable viendo su filmografía anterior, y que nunca más volvería a demostrar. Es tal, que no merece ser nombrado en la misma línea que Alfred Hitchcock, <strong>a quien por momentos parece capaz de dar lecciones</strong>. Con las <a href="http://www.blogdecine.com/documentales/glenn-gould-y-las-variaciones-goldberg">variaciones Goldberg de fondo, interpretadas por Glenn Gould</a>, detalle extraído de la novela, tiene lugar la hazaña de Lecter.</p>

	<p>Aprovechando el torpe modo en que le esposan cuando le dejan la comida en el interiori de la celda, Lecter lleva a cabo sus planes: se levanta de su aseo y, con el clip entre los dedos (fenomenal el plano en zoom que se acerca a ese objeto), obedece sin rechistar. Gracias al fondo de la música, y a la dirección de los actores que interpretan a los policías, el tiempo se ralentiza exageradamente, y al espectador se le destrozan los nervios. Pide que tengan cuidado con los dibujos (precisamente de Starling y un cordero&#8230;)<strong> y es la razón por la que puede esposar al primer policía al barrote al agacharse este</strong>, y aprovechando la confusión abalanzarse sobre el segundo.</p>

	<p>Por supuesto, todo se acelera en el momento apropiado en que la música de Gould llega a un intermedio. Y por supuesto somos nosotros los golpeados, pues en un alarde de cámara subjetiva, Lecter golpea a la cámara con la porra mientras se llena de sangre. Cuánta elegancia.<strong> Otros directores habrían mostrado gráficamente la muerte de los polícias</strong>, pero Demme no, és es un pudoroso, por eso es un grande. Además de por contar esta huída con tanto brío, y con tanto horror compasivo.</p>

<h2>Conclusión: cazar mariposas</h2>

	<p>Con las indicaciones del fugado Lecter, Clarice acude a casa de la primera víctima (delicada y hermosa secuencia, basada en los detalles y en la mirada, una vez más) y luego continúa sus pesquisas por su parte, creyendo que Crawford está a punto de cazar a Buffalo Bill. Nadie puede pensar que el montaje en el que se muestra a Crawford equivocándose de hombre y a Clarice acertando es un engaño, porque antes, en su conversación telefónica, <strong>hemos visto la foto del sospechoso de Crawford, y sabemos que se ha equvocado</strong>. Este magistral montaje, por tanto, viene a ser una forma tremendamente ingeniosa de mostrar un hecho, y de ponernos los pelos de punta.</p>

	<p>La identificación de Buffalo Bill por parte de Clarice es tan hermosa como otros muchos momentos ya comentados. Basta una polilla para que se de cuenta de que el inocente civil que ha ido a visitar es el monstruo que persigue. Y con su mirada él sabe que ella sabe. Nadie se cambiaría por Clarice en este momento. Vemos el cuadro de una mariposa detrás de ella, un augurio de su descubrimiento. Se lanza y saca el arma, torpemente, pero él se zafa. Lo que sigue es la negación, la destrucción, de décadas de años de cine de machadas y chorradas de super-héroes armados con pistolas. Esto es la vida real. Foster está asombrosa, y nos morimos de miedo con ella. </p>

	<p>Ya no es sólo una mazmorra, como con Lecter, ahora también es un laberinto de habitaciones. Pero consigue vencer al monstruo (al minotauro) en la oscuridad, gracias a una valentía indescriptible. Llega a donde ningún hombre es capaz de llegar, y lo hace ella sola, sin ayuda de ningún hombre. Al graduarse, la llama el doctor Lecter, <strong>y sabemos que la victoria sobre el horror ha sido pírrica</strong>, pues el más grande de los monstruos ahora está suelto. El final viene a demostrar que el horror es siempre posible en este mundo atroz, mientras que debemos venerar el coraje y la generosidad de los valientes como Starling. El plano final, que aún continúa en los títulos de crédito, permite a este relato seguir vivo (y seguir aterrorizando nuestro subconsciente) una vez terminada la película.</p>

<h2>En Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/el-silencio-de-los-corderos-la-mente-del-dragon-i">&#8216;El silencio de los corderos&#8217;, la mente del dragón (I)</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['El silencio de los corderos', la mente del dragón (I)]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/el-silencio-de-los-corderos-la-mente-del-dragon-i</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/el-silencio-de-los-corderos-la-mente-del-dragon-i</guid>
      <pubDate>Tue, 08 Sep 2009 19:03:29 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image28015" src="http://img.blogdecine.com/2009/09/silenciocorderos_bluray12.jpg" class="centro" alt="silenciocorderos_bluray12.jpg" /></p>

<blockquote>Créame, no quiere que Hannibal Lecter penetre en su cabeza</blockquote>

	<p>-Jack Crawford</p>

	<p>A la hora de valorar una obra cinematográfica, algunos dejan su juicio en forma de cinco estrellitas variables (quizá cuatro), y otros puntúan de cero a diez. En el segundo caso conozco a muy pocos capaces de ser coherentes, pues resulta muy tentador regalar sietes y ochos a películas meramente interesantes. Para mí, un ocho es una gran película. Un nueve es una película impresionante, una maravilla como <a href="http://www.blogdecine.com/tag/et">&#8216;E.T.&#8217;</a>. Y un diez es para una obra excepcional, algo realmente muy especial. Muchos cinéfilos otorgan dieces con demasiada facilidad. A mí me resulta más complicado. <strong>Aunque en el caso de &#8216;El silencio de los corderos&#8217; se lo otorgo sin dudarlo un segundo</strong>. Y esto por numerosas razones de las que explicaré cuatro:</p>

	<p>1. Todos y cada uno de sus actores, hasta el figurante con frase más ramplón, están perfectos. Sencillamente perfectos. Es imposible sacar más partido de ellos. 2. El material literario preexistente, la mejor novela de Thomas Harris, era excepcional. Y el guión también lo es, una joya de <strong>Ted Tally</strong>, que aúna lo mejor del texto y propone ideas visuales nuevas de grandísima altura estética. 3. La dirección de <strong>Jonathan Demme</strong> está exenta de todo divismo, <strong>y contando sucesos de gran dureza y oscuridad, despliega una elegancia asombrosa</strong>. 4. Es mucho más que una historia de psycho-killers, como veremos a continuación.</p>

	<p>Analicemos, como se merece, a esta obra de arte:</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Érase una vez&#8230;el héroe que bajó a ver al dragón a la cueva más oscura</h2>

	<p>A Strong Heart/Deme Production. Los títulos de crédito, negros con reborde blanco, se superponen al bosque más tenebroso que imaginar quepa. Entre la bruma de primera hora de la mañana podemos distinguir a una figura solitaria, escalando con ayuda de soga, dispuesta a tal efecto. Llega a primer término, es una mujer joven, con un chándal. Parece entrenar. Pero la forma en que Demme coloca la cámara y usa la soberbia música de <strong>Howard Shore</strong>, más parece que esté huyendo de algo. <strong>Un plano lateral y otro de sus pies bastan para dar esa impresión.</strong></p>

	<p>Desde el mismo comienzo de la película Demme quiere hablarnos de esta chica, Clarice, y de cómo casi siempre su existencia se basa en luchar. La puesta en escena de la película está al servicio de mostrarnos el interior de este personaje, eje central de la historia. Y desde el principio la vemos luchando, corriendo, subiendo obstáculos. Un hombre intenta alcanzarla, le dice que la esperan. Lleva un gorro del <span class="caps">FBI</span>. La música se relaja, ya sabemos más o menos donde estamos. Pero Starling siempre está rodeada de hombres que la retan con la mirada. Se sube a un ascensor lleno de hombres, se topa con un tipo que la sonríe con desdén, le indican el despacho de Crawford con soberbia. <strong>Esto es un mundo de hombres, y Clarice es bonita.</strong> Es lo que hay.</p>

	<p>Hasta Jack Crawford (excelente <strong>Scott Glenn</strong>), su jefe inmediato, se estira en su butaca con sus manos en la nuca, mirándola fijamente. No es normal. Aquí se inicia el estilo de Demme de filmar las conversaciones, la mayoría, en primeros planos con los actores mirando prácticamente a cámara. <strong>Esta forma de filmar acrecienta el agobio en el espectador y le pone a la defensiva.</strong> Y enseguida el héroe (la heroína, ahora, pues esto es un relato feminista), baja a ver al dragón. No sin antes hablar con su guardían, el viscoso doctor Chilton (un inolvidable <strong>Anthony Heald</strong>), que intentará seducirla y luego la tratará con desprecio.</p>

	<p>La primera persona que la tratará con un mínimo de dignidad es el enfermero Barney (Frankie Faison, visto en <strong>&#8216;The Wire&#8217;</strong>), y después tendrá que soportar a varios colgados en el pasillo de los locos, incluso a uno que le espeta &#8220;desde aquí huelo tu coño&#8221;, antes de ser recibida con extrema elegancia por el doctor Lecter.</p>

	<p><img id="image28014" src="http://img.blogdecine.com/2009/09/clarice.jpg" class="centro" alt="clarice.jpg" /></p>

<h2>La luz de las tinieblas</h2>

	<p>De todos los reclusos de la penitenciaría psiquiátrica, el único que dispone de una celda iluminada es Lecter. <strong>¿Casualidad o metáfora de la extrema lucidez y capacidad de penetración mental de este personaje?</strong> Otros presos la saludan como lo que se espera de ellos: con ademanes exagerados o voz susurrante, pero el doctor Lecter parece vestido de traje, aún con el uniforme de preso, y que la saluda con cortesía. Él es mucho más aterrador que el resto, sólo por esa celda iluminada y cerrada con una mampara de cristal y por sus ademanes cultivados.</p>

	<p>Los cinco minutos que dura su diálogo son un ejemplo magistral de puesta en escena, <strong>sin maniqueísmos ni trucos baratos ni divismos ni exageraciones de ninguna clase</strong>. Sólo cine. En la novela la celda estaba cerrada por redes de nailon. Aquí el cristal facilita un plano contra-plano en el que parece que ambos actores podrían tocarse, lo que acrecienta la inseguridad. Hopkins está, en una palabra, incréible. Nunca estuvo mejor y nunca lo estará, ni siquiera en secuelas comerciales de esta película. Tiene ocho secuencias en toda la película, en un claro papel en principio de reparto, y nadie lo llamaría de reparto, sino de principal absoluto. </p>

	<p>En este primer encuentro Clarice puede comprobar cómo el doctor es capaz de tratarla con dignidad mientras adivina su pasado y destroza sus defensas, además de aterrorizarla. Pero tendrá que volver varias veces, lo que para ella supone no tanto un gran temor a Lecter, como a su propio pasado, al que teme mucho más, con el recuerdo de su padre muerto torturándola, además de su experiencia con los corderos&#8230; Hannibal la ayuda cuando Miggs, el loco de la celda anexa a la suya, le lanza esperma a la cara, porque le parece una grosería indecible. Él es así. <strong>Pero entre ambos se estructurará una de las relaciones más complejas, fascinantes y terribles de la entera historia del cine americano.</strong></p>

	<p>Lecter es un sociópata y un caníbal, con sus propias normas morales, pero también es un erudito, un médico excelente y un psiquiatra de increíble percepción. <strong>Su celda asemeja una mazmorra medieval</strong>. Y Clarice tendrá que bajar a esa mazmorra a hablar con ese dragón si quiere cazar a un monstruo al que apodan Buffalo Bill.</p>

	<p><img id="image28016" src="http://img.blogdecine.com/2009/09/silenciocorderos_bluray11.jpg" class="centro" alt="silenciocorderos_bluray11.jpg" /></p>

	<p>La prueba ha sido dura para Starling. Al salir del sanatorio está hecha un manojo de nervios y muy alterada emocionalmente. Tiene lugar un flash-back breve y bellísimo, en el que recuerda a su padre, y termina llorando sobre su coche. Pero de esa imagen cortamos a la propia Starling practicando tiro con gran fiereza. Es como si el personaje disparara sobre su pasado. <strong>Qué manera más hermosa de mostrarnos el interior de un personaje</strong>.</p>

	<p>Hay otro bello flash-back, poco después, antes de la autopsia de la siguiente víctima de Buffalo Bill. De este modo, antes de que Clarice le cuente a Lecter, en su intercambio de información, todo sobre su padre, nosotros ya lo sabemos porque lo hemos visto. Es decir, prima la imagen sobre la palabra a la hora de describir el interior de este personaje extraordinario que es Clarice Starling. Porque sobre todo, en una historia tan tenebrosa, prima la dignidad elegida por el director para contar su historia. <strong>Donde otros directores se entregarían al morbo fácil y a la truculencia</strong>, Demme es un alarde de humanidad, buen gusto y contención.</p>

	<p>En la autopsia a la víctima, no vemos primero al cadáver, sino a Starling mirando al cadáver, conmovida. Otros espectadores preferirán la operística y grandilocuente y preciosista puesta en escena de Scott en &#8216;Hannibal&#8217;, pero para mí esto es el cine: <strong>la mirada de Starling a la pobre chica despellejada</strong>. Y tras este conmocionador momento, comienza la verdadera caza.</p>      ]]></description>
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