'Zohan: licencia para peinar', prohibido verla con expectativas

Adam Sandler vuelve con lo mismo. Este cómico estadounidense repite la fórmula con la que más éxito de taquilla (que no de crítica) obtiene. Y ahora, de nuevo de la mano de Dennis Dugan (tras la espantosa ‘Yo os declaro marido y marido’), protagoniza un film que se encuentra libre de toda pretensión, y que de ninguna manera se dirige a espectadores que busquen en ella más que un rato de evasión, humor vulgar y en definitiva, entretenimiento.
Zohan (Sandler) es un superagente israelí, una suerte de macho-alfa cuyo mayor reto es capturar al Fantasma (John Turturro), un terrorista mediático. Cuando es dado por muerto tras una lucha con éste, aprovecha la ocasión para materializar lo que siempre ha sido su sueño: viajar a EEUU y convertirse en estilista. Tras varias desavenencias, consigue empezar a trabajar en el salón de belleza de Dalia (Emmanuelle Chriqui), una atractiva palestina.


