
En una entrada anterior transmití los comentarios que había hecho Susan Sarandon en la rueda de prensa que siguió a la presentación de su última película ‘Aritmética emocional’. En aquella ocasión me limité a reproducir lo que opinaba sobre el cine, sobre esta película de Paolo Barzman y sobre otros de sus papeles. Pero, como sabréis, Sarandon es una mujer muy involucrada en política y una gran parte de la rueda de prensa versó sobre este tema. Aquí incluyo todo lo que se dijo acerca de la situación de Estados Unidos, de la del mundo en general y sobre Barak Obama y Hillary Clinton.
Se le preguntó a Susan Sarandon si su activismo pacifista había repercutido en su carrera. Bromeó diciendo “todavía no me han metido en Guantánamo. Ha habido momentos dolorosos y solitarios. Lo peor fue cuando iba llegando la guerra con los chistes de odio que salían en la radio y los artículos falsos sobre mis hijos en los periódicos de derechas. Lo peor es el sentimiento de estar separada de los hijos y que pocos se interesen, la sensación de soledad. Se cancelaron eventos por mí, por haber cuestionado al presidente. Mi teléfono estaba pinchado… No sé si he llegado a perder trabajos, se supone que Hollywood no es político, pero somos pocos los que hicimos protestas y era fácil aislarnos. Para los políticos era importante castigar a los que hacían preguntas para que nadie hiciese más. Fue una época de miedo en Estados Unidos y querían mantener ese miedo para reducir los derechos civiles y la prensa cooperó con ese miedo.”


