
Aunque me pareció poco justo, a la par que sospechoso, que ‘También la lluvia’ se llevase tan pocos premios Goya, lo cierto es que uno de los que, en mi opinión, más le correspondían, el de mejor guion, recayó en manos de otro guionista que igualmente se lo merecía: Chris Sparling, por ‘Buried (Enterrado)’ —curiosamente, ninguno de los autores es español—. Y es que la película de Rodrigo Cortés, que también obtuvo Goyas a mejor montaje y mejor sonido, puede sorprender por muchas de sus facetas, en los cuales supera retos inabordables, pero resulta especialmente formidable lo que logra su guionista a pesar de sus limitaciones autoimpuestas.
Sostener el interés de una historia durante más de hora y media es arduo siempre. Hallar diferentes hechos que muevan la acción con constancia y sorprender con algún giro nuevo, sin que la tensión decaiga, supone una difícil labor en cualquier caso. Pues bien, conseguir todo ello con un solo personaje, con un único y reducido escenario y sin recurrir a flashbacks o planos tomados fuera del espacio acotado suena, a priori, casi imposible.
He comentado varias veces cómo me fascinan los relatos o los capítulos de series de terror o misterio en los que los personajes son enterrados en vida. Los hay superiores a la película ‘Buried (enterrado)’ en algunos aspectos, pero ninguno tiene la valentía de permanecer todo su metraje dentro de la caja.











