
‘La zíngara y los monstruos’ es el singular título que recibió en nuestro país ‘House of Frankenstein’, film dirigido por Erle C. Kenton en 1944 para la Universal cuando las producciones basadas en mitos del terror estaban en época baja. De hecho en la presente película se reúne por primera vez a casi todos los monstruos que tantos beneficios dieron a la productora en sus años de terrorífico esplendor, nunca mejor dicho. Dracula, Frankenstein, un jorobado, el hombre lobo y un doctor loco se mezclan y agitan en esta especie de cocktail por el que prácticamente no han pasado los años. Hace unos años, el torpe Stephen Sommers intentó una operación similar con un engendro titulado ‘Van Helsing’ (id, 2004), película que afortunadamente hemos olvidado todos.
‘La zíngara y los monstruos’ continua lo iniciado por James Whale en las prodigiosas ‘Frankenstein’ (‘id, 1931) y ‘La novia de Frankenstein’ (‘The Bride of Frankenstein’, 1935), y continuada en las nada desdeñables ‘La sombra de Frankenstien’ (‘Son of Frankenstein’, 1939, Rowland V. lee) y ‘The Ghost of Frankenstein’ (id, 1942, Erle C. Kenton). Todas componen una saga muy superior a la protagonizada por el rey de los vampiros, y ya no digamos a la del hombre lobo. Tal vez fuera por los guiones o tal vez por el arrojo de unos directores muchos más interesantes en el caso del monstruo que inmortalizó a Boris Karloff, quien en ‘La zíngara y los monstruos’ cede el testigo de su personaje más famoso a otro actor.


