Steven Spielberg: 'Munich', ojo por ojo

“No habrá paz cuando todo esto acabe”- Avner
Steven Spielberg ha tenido que luchar bastante más que otros directores célebres de su talento para ser respetado por los que, por razones indescifrables para mí, consideran la aventura como algo menor, como un tipo de cine no apto para paladares exigentes (cuando pienso que sólo los paladares más exigentes pueden degustar como se merece ese cine). Sea como fuere, no imagino una película como ‘Munich’ en los años 90, desde luego, ni mucho menos en los años 80. Da la sensación, y no creo que esté del todo mal, de que Spielberg ha luchado para merecerse el derecho de filmar este drama terrible.
Siendo fiel a su forma de trabajar, el director filmó, muy poco después de la intensa ‘La guerra de los mundos’, esta película, con lo que era su tercera realización con muy pocos meses de diferencia. Y se puede afirmar que corrobora el hecho de que esta ha sido la década más madura de Spielberg, a pesar de los defectos (que también los tiene), pues ‘Munich’ es una desoladora, eléctrica, descarnada pieza de suspense, que se encuentra entre lo más completo que ha hecho nunca el célebre cineasta, y que hace olvidar sus arritmias o sus partes débiles con una fiera visión del mundo y de la política internacional.








