<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom">

	<channel>
		<title>Blogdecine</title>
		<link>http://www.blogdecine.com</link>
		<description>
Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>Mon, 22 Mar 2010 00:05:45 +0000</pubDate>

		<generator>http://www.blogdecine.com</generator>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: Conclusión a un largo Especial]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-conclusion-a-un-largo-especial</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-conclusion-a-un-largo-especial</guid>
      <pubDate>Sun, 28 Feb 2010 19:46:56 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image31153" src="http://img.blogdecine.com/2010/02/tintin_500.jpg" class="centro" alt="tintin.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Quiero ser el Cecil B. de Mille de la ficción científica&#8221;</blockquote></p>

	<p>-Steven Spielberg</p>

	<p>Veinticinco entradas después (y seis meses después), con veinticinco películas, concluímos hoy el largo especial dedicado al que, sin lugar a dudas, es el cineasta más famoso del planeta, y lo cerramos con la esperanza de haber aportado un nuevo punto de vista a la ingente bibliografía (mucha de la cual me parece insatisfactoria o decepcionante, tanto en los casos en que alaban su trabajo como en aquellos en los que le atacan sin piedad) que hay disponible en torno a su figura, <strong>ni sacralizánzola ni cuestionándola en extremo, intentando evitar caer en los lugares comunes a los que tantos cinéfilos y estudiosos han sido proclives.</strong></p>

	<p>He de decir que, viendo de nuevo (y en muchos casos varias veces más) cada una de ellas, la figura de Steven Spielberg como cineasta, como artista, me parece hoy, si cabe, más contradictoria de lo que me parecía cuando empezamos este especial allá por el mes de agosto. Es lo que tiene alcanzar una percepción global de la obra de un director tan extraño e irregular, por mucho que sus numerosísimos admiradores se nieguen a admitirlo. <strong>Por supuesto que, dado lo prolífico de su trabajo, es inevitable tener bajones</strong>, pero también me parece inevitable la conclusión de que no siempre se ha tomado igual de en serio su trabajo.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Es decir, que al contrario de Martin Scorsese, por ejemplo, <strong>quien también en el momento actual, y siempre para quien esto suscribe, podría encontrarse en un cierto bajón de personalidad y de creatividad</strong>, Spielberg no es tan exigente consigo mismo. El genio italoamericano podrá equivocarse, o podrá buscarse, por decirlo de alguna manera, pero siempre desde un alto nivel de autoconciencia creativa, dando siempre todo lo que tiene. Si Spielberg hubiera sido igual de comprometido con su carrera como Scorsese, quizá estaríamos hablando de uno de los más grandes directores de todos los tiempos, título que le queda muy grande, a mi parecer, aunque algunos no dudan en adjudicárselo.</p>

	<p>Haciendo un resumen de su larga carrera, podemos hacer una clasificación estética, que creo que ya no voy a alterar en mucho tiempo:</p>

	<p><strong>Películas excepcionales</strong></p>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-et-el-extraterrestre-el-gran-amigo-que-cayo-del-cielo">&#8216;E.T.&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-tiburon-apoteosis-de-la-aventura">&#8216;Tiburón&#8217;</a>,<a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-indiana-jones-y-la-ultima-cruzada-la-humanidad-del-heroe"> &#8216;Indiana Jones y la última cruzada&#8217;</a></p>

	<p><strong>Películas notables</strong></p>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-la-lista-de-schindler-spielberg-recupera-su-gran-talento">&#8216;La lista de Schindler&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-salvar-al-soldado-ryan-portentosa-pelicula-belica">&#8216;Salvar al soldado Ryan&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-minority-report-un-mundo-sin-libertad">&#8216;Minority Report&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-atrapame-si-puedes-el-nino-que-huia">&#8216;Atrápame si puedes&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-munich-ojo-por-ojo">&#8216;Munich&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-encuentros-en-la-tercera-fase-el-viaje-de-icaro">&#8216;Encuentros en la tercera fase&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-el-color-purpura-esa-hermosa-mujer-negra">&#8216;El color púrpura&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-en-busca-del-arca-perdida-nostalgia-por-la-aneja-aventura">&#8216;En busca del Arca Perdida&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-indiana-jones-y-el-templo-maldito-fortuna-y-gloria">&#8216;Indiana Jones y el templo maldito&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-la-guerra-de-los-mundos-formidable-aventura">&#8216;La guerra de los mundos&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-duel-un-deslumbrante-debut">&#8216;Duel&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-indiana-jones-y-el-reino-de-la-calavera-de-cristal-otonal-y-superlativa-aventura">&#8216;Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal&#8217;</a></p>

	<p><strong>Películas mediocres o fallidas</strong><br />

<a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-el-imperio-del-sol-el-nino-que-crecia-demasiado-deprisa"><br />

&#8216;El imperio del sol&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-always-un-spielberg-muy-menor">&#8216;Always&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-1941-una-comedieta-sin-la-menor-gracia">&#8216;1941&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-loca-evasion-primer-tropiezo">&#8216;Loca evasión&#8217;</a>,<a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-inteligencia-artificial-relato-personal-pero-irregular"> &#8216;Inteligencia artificial&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-parque-jurasico-ingenio-bajo-minimos">&#8216;Parque jurásico&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-el-mundo-perdido-parque-jurasico-ii-lo-que-pudo-ser-y-no-fue">&#8216;El mundo perdido&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-la-terminal-jugando-a-ser-otro">&#8216;La terminal&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-hook-peter-pan-dejo-de-volar">&#8216;Hook&#8217;</a>, <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-amistad-un-tropiezo-mas-del-director">&#8216;Amistad&#8217;</a></p>

	<p>Es notable observar que no hay, a mi juicio, ninguna obra de las suyas que pueda calificarse de simplemente interesante. Es decir, que o son estupendas películas, o son película fallidas a las que falló su ambición, o películas mediocres que se salvan de la quema por alguna secuencia o algún elemento particularmente afortunado. Tampoco hay películas realmente malas, aunque por un momento he estado tentado de incluir a &#8216;Hook&#8217; como única película en ese grupo.</p>

	<p>Sería un tanto inexacto afirmar que Spielberg busca o está buscando su tema, su estilo o su personalidad. Con las arritmias de su carrera, sólo podemos encontrar, como hilos conductores, una nostalgia y un amor por el cine clásico estadounidense, un gusto por historias que representen un cierto ideal de Gran Novela Americana, <strong>una tendencia a los grandes géneros como el bélico o la ficción científica (olvidándose, extrañamente, del western, género para el que parecería en principio bastante dotado)</strong>, una recalcitrante caída en lo dulzón o en lo melodramático que pocas veces le ha dado el resultado requerido, o una particular sensibilidad para reconstruir episodios norteamericanos relevantes.</p>

	<p><img id="image31154" src="http://img.blogdecine.com/2010/02/tintin2_500.jpg" class="centro" alt="tintin2.jpg" /></p>

	<p>Lo que nadie puede negarle es su inigualable fuerza narrativa, y su más que probada pericia técnica (que le sitúan varias galaxias por encima de las decenas de imitadores que le surgen cada año), así como una dirección de actores muchas veces brillante (aunque no siempre&#8230;). Al César lo que es del César.</p>

<h2>El futuro</h2>

	<p>Dos años después de la última película de Indiana Jones (saga para la que se vuelve a rumorear una continuación, que está muy en el aire), lo único que se sabe con certeza, es que dentro de un año podremos ver la primera de las tres películas que Spielberg y <strong>Peter Jackson</strong> están haciendo adaptando el famoso cómic de Hergé &#8216;Tintín&#8217;. Se llamará <strong>&#8216;Las aventuras deTintín: El Secreto del Unicornio&#8217;</strong>, y estará filmada con la cada vez más habitual técnica de captura del movimiento en 3D, que tan alucinados les dejó a Spielberg y a Jackson en el rodaje de <strong>&#8216;Avatar&#8217;</strong>. Ya veremos lo que da de sí, así como veremos si finalmente ese ansiado gran proyecto de Sci-Fi, <strong>&#8216;Interestellar&#8217;</strong>, sobre el que poco se sabe, ve finalmente la luz.</p>

	<p>Pero se quejaba Spielberg de que en los últimos años su ritmo de trabajo se había ralentizado, y que no encontraba una buena historia, o las ganas de filmarla. Entrando ya en la quinta década de su carrera, qué duda cabe de que seguirá ofreciendo títulos que aspiren a lo universal y que intenten dejar huella en cada género. <strong>Sin duda, como ha venido demostrando, en algunos títulos saldrá triunfante, y en otros fracasará estrepitosamente.</strong> Él es así.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal', otoñal y superlativa aventura]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-indiana-jones-y-el-reino-de-la-calavera-de-cristal-otonal-y-superlativa-aventura</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-indiana-jones-y-el-reino-de-la-calavera-de-cristal-otonal-y-superlativa-aventura</guid>
      <pubDate>Thu, 25 Feb 2010 08:27:16 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image31072" src="http://img.blogdecine.com/2010/02/skull3_500.jpg" class="centro" alt="skull3.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;La vida es lo que sucede mientras hacemos planes&#8221;</p>

	<p>- Profesor Oxley</blockquote></p>

	<p>Tres años después del rotundo éxito estético de <strong>&#8216;Munich&#8217;</strong>, que venía a culminar una década realmente prolífica y madura, regresó, por fin, el arqueólogo más famoso de la historia del cine. Durante muchos años se había especulado con la posibilidad de una cuarta película, habiéndonos quedado en 1989 con la extraordinaria <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-indiana-jones-y-la-ultima-cruzada-la-humanidad-del-heroe">tercera parte</a>. Cuando se supo que el regreso era un hecho, y que la película vería la luz en verano de 2008, <strong>se montó una de esas desproporcionadas expectativas que ahora llaman Hype, y que terminan distorsionando la recepción de una película hasta extremos insospechados.</strong></p>

	<p>Pero si había regresado &#8216;Star Wars&#8217;, ¿por qué no ésta? Y si aquélla nueva trilogía les pareció a muchos tan floja, ¿lo sería también ésta? ¿Podría aguantar <strong>Harrison Ford</strong> el paso de los años y continuar demostrando que está en forma y que puede encarnar al aventurero? <strong>¿Podría seguir sorprendiendo y divirtiendo la saga dos décadas después, con las profundas transformaciones que ha sufrido el cine-espectáculo?</strong> La respuesta vendría en una película de aventuras sorprendentemente joven, pero que además habla de temas como el advenimiento de la vejez y el precio de la sabiduría. Ahí es nada.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>&#8220;No es la segunda venida de Cristo, es una película de aventuras&#8221;</strong>. Lo dijo <strong>George Lucas</strong> cuando la presentaron en Cannes, pues ya había algunas voces que señalaban a la película como una más. Y sus palabras encierran estoicismo y sensatez. Viendo la recepción de películas como ésta, o en un caso algo alejado el Hype que se ha montado con <strong>&#8216;Avatar&#8217;</strong>, empiezo a pensar que a los espectadores jóvenes de hoy día no les habría gustado nada <strong>&#8216;La guerra de las galaxias&#8217;</strong> si se estrenase hoy. Muchos quieren ver lo que no hay, y se niegan a ver lo que hay. Y lo que hay es cine de un dinamismo, una alegría por filmar, un ingenio desatado, una imaginación desbordante, realmente gozosos.</p>

<h2>La sombra del héroe</h2>

	<p>En plena Guerra Fría, los alemanes nazis han sido sustituidos por los rusos comunistas y totalitaristas. No importa, Indy les odia exactamente igual o más. Y ahora ejerce de espía ocasional para el gobierno de su país, dados sus profundos conocimientos de arqueología antigua y de ocultismo. <strong>Es muy hermoso el plano en que el héroe se encasqueta el sombrero, pero en off, pues sólo vemos su sombra haciéndolo.</strong> Indiana no puede hacerse corpóreo de pronto, todos debemos llenar esa sombra, o ese hueco, con las expectativas y los recuerdos que tenemos de él. Es decir, no es solamente un plano que certifique la aureola mítica del héroe, aunque también.</p>

	<p><img id="image31073" src="http://img.blogdecine.com/2010/02/skull1_500.jpg" class="centro" alt="skull1.jpg" /></p>

	<p>La gran secuencia de apertura funciona a modo de prólogo, siguiendo la tradición de las anteriores aventuras. La diferencia radica en que este prólogo no está desgajado del resto de la historia, si no que es el inicio de ella. Es un prólogo narrado con una precisión y una energía admirables por parte de Spielberg, y en el que sorprende la credibilidad de un Ford de sesenta y seis años muy valiente, que no teme que comparen esta imagen con la de hace dos décadas, y que se deja literalmente la piel en cada plano. <strong>Siempre he creído que Ford es un actor soberbio, muy físico y muy natural, sin alardes de actor del método ni divismos de ninguna clase.</strong></p>

	<p>Hay mucha acción en este arranque, <strong>y Ford la lleva sobre sus hombros con el peso evidente de la edad, pero con envidiable fuerza y agilidad, sin parecer nunca poco creíble</strong>. El espeluznante plano final de la bomba atómica estallando, sin embargo, nos dice hasta qué punto hace mucho que hemos suspendido nuestra credibilidad con las aventuras de éste arqueólogo. No hay duda de que se han tomado en serio esta película, por muy ligera que sea, y hay mucha verdad en un Indy cuestionado por el <span class="caps">FBI</span> que abandona su puesto de profesor, y que observa nostálgico la fotografía de su padre fallecido (<strong>Sean Connery</strong>, que se negó a regresar a la saga).</p>

<h2>Entre &#8216;American Graffiti&#8217; y Ovnis</h2>

	<p>La aventura va a comenzar en una América con reminiscencias, ineludibles, a la segunda película de George Lucas, y va a terminar con un relato de ocultismo y de Ovnis tan en boga, precisamente, en aquélla época de tupés y rockabilly. Y no va a adolecer de la menor caída de ritmo. Con una soberbia secuencia de persecución (la de los rusos a los dos aventureros por las calles de la ciudad), que debería ser estudiada en una improbable &#8220;Escuela del cine de acción&#8221; por el perfecto montaje y la cuidadísima planificación, <strong>entramos en un viaje que nos llevará por algunos escenarios realmente conseguidos de América del Sur</strong>. Así, la saga, después de pasarse por África (&#8216;El arca perdida&#8217;), por Asia (&#8216;El templo maldito&#8217;), y por casi toda Europa (&#8216;La última cruzada&#8217;), termina su periplo mundial en el continente suramericano.</p>

	<p>Hay astucia y mucho buen gusto en la construcción de ambientes como la cárcel de Perú, o la tumba de Nazca, o la jungla y las cataratas por las que los protagonistas acceden al reino perdido de El Dorado. En ese sentido, <strong>Janusz Kaminski</strong>, que desde <strong>&#8216;La lista de Schindler&#8217;</strong> es el operador fijo de Spielberg, recoge el testigo del gran <strong>Douglas Slocombe</strong> (que había hecho un gran trabajo en las tres previas) <strong>y firma una fotografía vibrante y colorista, que ofrece nuevas tonalidades de luz a una saga que necesitaba de una evolución en ese sentido</strong>, y sale vivo del empeño.</p>

	<p><img id="image31074" src="http://img.blogdecine.com/2010/02/skull2.jpg" class="centro" alt="skull2.jpg" /></p>

	<p>Muy superior, en esfuerzo, en secuencias de acción, en astucia y ganas de filmar, a su díptico jurásico, esta gozosa película es, sencillamente, una superlativa aventura a la que sólo desmerece terminar con el casamiento del héroe con su antigua amante Marion (por cierto, muy divertida <strong>Karen Allen</strong>), pero que en casi todo lo demás (los personajes de <strong>Shia Lebouf</strong> o <strong>Cate Blanchett</strong>, el clímax final, el misticismo de la calavera de cristal) <strong>está a la altura de una saga a la que se le pide lo más en cuestión de espectáculo y diversión.</strong></p>

	<p>Es decir un Spielberg a medio camino entre la ligereza apasionante de los ochenta y la madurez actual.<br />
<strong><br />
En Blogdecine:</strong></p>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/indiana-jones-y-el-reino-de-la-calavera-de-cristal-el-sabor-de-la-nostalgia">&#8216;Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal&#8217;, el sabor de la nostalgia</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/indiana-jones-y-el-reino-de-la-calavera-de-cristal-popurri-de-spielberg">&#8216;Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal&#8217;, popurrí de Spielberg</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/indiana-jones-y-el-reino-de-la-calavera-de-cristal-en-busca-del-cine-perdido">&#8216;Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal&#8217;, en busca del cine perdido</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'Munich', ojo por ojo]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-munich-ojo-por-ojo</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-munich-ojo-por-ojo</guid>
      <pubDate>Thu, 28 Jan 2010 23:00:36 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image30545" src="http://img.blogdecine.com/2010/01/munich-715643_500.jpg" class="centro" alt="munich-715643.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;No habrá paz cuando todo esto acabe&#8221;</p>

	<p>- Avner</blockquote></p>

	<p>Steven Spielberg ha tenido que luchar bastante más que otros directores célebres de su talento para ser respetado por los que, por razones indescifrables para mí, consideran la aventura como algo menor, como un tipo de cine no apto para paladares exigentes (cuando pienso que sólo los paladares más exigentes pueden degustar como se merece ese cine). Sea como fuere, no imagino una película como <strong>&#8216;Munich&#8217;</strong> en los años 90, desde luego, ni mucho menos en los años 80. <strong>Da la sensación, y no creo que esté del todo mal, de que Spielberg ha luchado para merecerse el derecho de filmar este drama terrible.</strong></p>

	<p>Siendo fiel a su forma de trabajar, el director filmó, muy poco después de la intensa <strong>&#8216;La guerra de los mundos&#8217;</strong>, esta película, con lo que era su tercera realización con muy pocos meses de diferencia. Y se puede afirmar que corrobora el hecho de que esta ha sido la década más madura de Spielberg, a pesar de los defectos (que también los tiene), <strong>pues &#8216;Munich&#8217; es una desoladora, eléctrica, descarnada pieza de suspense, que se encuentra entre lo más completo que ha hecho nunca el célebre cineasta</strong>, y que hace olvidar sus arritmias o sus partes débiles con una fiera visión del mundo y de la política internacional.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>En cierta forma <strong>&#8216;Munich&#8217;</strong> es un escalón más hacia una formalización del horror cotidiano de este mundo que comenzó con el racismo de los negros contra las mujeres negras en <strong>&#8216;El color púrpura&#8217;</strong>, continuó con el infierno de la niñez en la guerra de <strong>&#8216;El imperio del sol&#8217;</strong>, siguió con la pesadilla del nazismo en <strong>&#8216;La lista de Schindler&#8217;</strong>, y se confirmó con la brutalidad del combate moderno en <strong>&#8216;Salvar al soldado Ryan&#8217;</strong>. Ninguna de ellas es perfecta, pero hasta la menos interesante, la protagonizada por el jovencísimo <strong>Christian Bale</strong>, es un acercamiento sin fisuras, vehemente y sincero, al dolor humano. Y dolor hay mucho en esta venganza ritualizada.</p>

<h2>Las víctimas son los asesinos son las víctimas</h2>

	<p>Una cosa está clara antes de comenzar: esto es un verdadero &#8220;jardín&#8221;, como se suele decir, y tiene mucho mérito que un hombre de grandioso éxito, judío además, al que nadie ha dado cirio en este entierro, tenga los redaños para llevar a cabo semejante historia. También es verdad que antes del estreno, e incluso después,<strong> el propio Spielberg emitía unas polémicas declaraciones en las que justificaba algunas barbaridades del gobierno de Israel contra Palestina.</strong> Pero de pronto el mismo gobierno veía este drama y hacía públicas sus iras, dejando al cineasta casi como un apátrida, un traidor a las ideas y la cultura judías. Pero qué otra cosa podíamos esperar de semejantes genocidas. </p>

	<p><img id="image30548" src="http://img.blogdecine.com/2010/01/munich036uxia2qr_500.jpg" class="centro" alt="munich036uxia2qr.jpg" /></p>

	<p>Sin embargo hablemos de cine: el comienzo de &#8216;Munich&#8217; tiene todo lo que podríamos esperar de esta tragedia casi bíblica. Con extraordinaria habilidad, con una mirada limpia de todo prejuicio, con un ritmo denso y suave pero precisamente por ello más atemorizante, el director se introduce en el infierno de las olimpiadas,<strong> cuando varios fanáticos árabes llevan a cabo una atrocidad contra los atletas, en aquellos infaustos días del año 1972</strong>. Su cámara se detiene, con precisión gélida (pero en el fondo compasiva y horrorizada), en los planos más violentos, más sangrientos. No hay concesión con el espectador, esta vez hemos ido a pasarlo mal con un Spielberg.</p>

	<p>En realidad, nos encontramos ante un gran fresco histórico, pues la recreación de época en diversas ciudades europeas y de oriente medio es algo digno de elogio. En ese sentido, el trabajo de <strong>Rick Carter</strong> (que ya había trabajado con Spielberg, y que después sólo volvería a hacerlo en &#8216;Avatar&#8217;) como diseñador de producción es soberbio, pues capta como pocas hemos visto el espíritu visual de una época, los setenta, <strong>que tantas veces se ha retratado, pero muy pocas con esta sensación de veracidad, de vida en grado sumo</strong>. Sin su labor, la puesta en escena del director no hubiera resultado tan creíble y, a la larga, tan dolorosa. </p>

	<p>Para Spielberg no hay la menor esperanza en el mundo, ni aún en la compasión de un personaje (Avner, interpretado por Eric Bana), que es lo menos creíble de un relato sorprendentemente austero y convincente, que no se merecía que el personaje central fuera un truco de guión tan evidente. Pero poco importa, pues lo que es más notable de esta película no es el contenido, como muchos piensan, sino la forma en que está tratado ese contenido, en la narración absolutamente limpia y fascinada de un Spielberg en estado de gracia. Y si el director de fotografía tiene el deber de crear una luz acorde a esa narración, el diseñador de producción tiene el de recrear o crear un mundo propio y específico.</p>

<h2>Rasgos de estilo</h2>

	<p>El operador Kaminski, aún lejos de sus mejores trabajos, trabajó por orden de Spielberg de manera magnífica el uso de Scope con lentes de Super-35 mm, y objetivos con una distancia focal gigantesca (25-250 mm), lo que da idea del fabuloso trabajo de cámara que el equipo llevó a cabo, pues condensar ese material, y hacerlo fluido, fue un trabajo ímprobo. Pero el deseo de Spìelberg <strong>era el de emular, y superar (lográndolo), los thrillers de la época, como &#8216;Los tres días del cóndor&#8217; o &#8216;French Connection&#8217;,</strong> demostrando que su pericia expositiva era mayor que la de aquellos artesanos.</p>

	<p>La herramienta más usada, más característica (casi una rúbrica) de esta película, es el zoom, pero empleado de un modo como nunca antes (me atrevo a decir) se había usado, pues la profundidad de campo y la energía que Spielberg es capaz de imprimir son algo indescriptible. Las secuencias de asesinato, todas ellas, <strong>giran en torno a un master-shot que es, siempre, y de manera inequívoca, un zoom magistral</strong>, en que se van incrustando, como gemas en una empuñadura gélida y artera, los primeros planos de los protagonistas de ese asesinato. Cuando digo que las formas importan mucho más que el contenido en esta película, lo digo porque así lo creo.</p>

	<p><img id="image30547" src="http://img.blogdecine.com/2010/01/munich4_500.jpg" class="centro" alt="munich4.jpg" /></p>

	<p>Caemos en un pozo sin fondo, en un estercolero humano, de la mano de Avner, que poco a poco, como nosotros, va perdiendo la razón, comienza a flotar en el fotograma porque esta realidad es demasiado terrible para vivir en ella. Más que sentir la culpa por la venganza, siente todo el dolor del mundo, en ese climax final que es la culminación de un proceso, de un viaje. Nunca Spielberg había sido más siniestro, más desesperanzado. <strong>Su cámara, su mirada, es tan honesta, que puede mirar a su protagonista con un primer plano sin pestañear</strong>, cuando este se ha hundido sin remisión en una ciénaga de desesperación, de demencia, de infamia.</p>

	<p>Pero es imposible soslayar un defecto que para mí, al menos, destruye gran parte del estado anímico que convoca esta gran obra, y es el final en paralelo, que propone la destrucción de las vidas de los palestinos en Munich, mientras Avner le hace el amor a su mujer. Me parece un juego especulativo, muy bien hecho pero redundante y vulgar, <strong>que no está a la altura de lo que Spielberg se había trazado hasta entonces</strong>. Sin embargo ahí quedan sus terribles, desconsoladoras imágenes.</p>

<h2>Conclusión</h2>

	<p>La más brutal secuencia de toda la carrera de Spielberg, aquélla en la que los cobardes vengadores asesinan a la asesina de uno de sus compañeros, vale, por su coraje, su audacia, su salvajismo, por todas las equivocaciones pasteleras, las blandenguerías estilísticas que Spielberg, en el pasado, ha firmado. <strong>Ver a los abyectos matones rematar a la hermosa mujer, y dejarla desnuda porque ella así dejó a su víctima</strong>... nos hiela la sangre y nos coloca en nuestro justo lugar: por debajo de las hienas. A esto me refiero cuando digo que este gran hombre de cine no siempre se toma en serio a sí mismo.</p>

	<p><strong>En blogdecine:</strong></p>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/estrenos/munich-spielberg-regresa-a-los-anos-70">&#8216;Munich&#8217;, Spielberg regresa a los años 70</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'La guerra de los mundos', formidable aventura]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-la-guerra-de-los-mundos-formidable-aventura</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-la-guerra-de-los-mundos-formidable-aventura</guid>
      <pubDate>Wed, 20 Jan 2010 19:29:07 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image30368" src="http://img.blogdecine.com/2010/01/war7_500.jpg" class="centro" alt="war7.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Un rayo nunca cae dos veces en el mismo sitio&#8230;&#8221;</p>

	<p>- Ray Ferrier</blockquote></p>

	<p>Tras la rotunda equivocación, al menos para quien esto escribe, que supuso <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-la-terminal-jugando-a-ser-otro">&#8216;La terminal&#8217;</a>, Spielberg sorprendió por su decisión de acometer el remake de la película de Sci-Fi del año 1953 <strong>&#8216;La guerra de los mundos&#8217;</strong>, de <strong>Byron Haskin</strong>, basada como todos sabemos en la mítica novela de <strong>H.G. Wells</strong>. <strong>Y lo cierto es que la versión de Spielberg, no sólo es muy superior a la primera, si no que no puede ser más pertinente en estos tiempos convulsos</strong>. Por una vez, su instinto comercial se aliaba con su instinto creativo, para crear lo que yo considero un tótem de la aventura y de la ficción científica, que gana a cada visionado</p>

	<p><strong>Josh Friedman</strong> y el gran <strong>David Koepp</strong> (al que debemos maravillas como <strong>&#8216;Carlito&#8217;s Way&#8217;</strong>) escribieron un guión modélico para que Spielberg, en un gran estado de forma, diera lo mejor de sí mismo. Sólo necesitó tres meses de preproducción, y menos de dos meses de rodaje, <strong>lo que da idea de la velocidad con la que trabajó, y de lo clarísimas que tenía las ideas</strong>. Esta película es, en la relación entre lo buscado y lo encontrado, la más redonda de la década, junto a la magnífica <strong>&#8216;Atrápame si puedes&#8217;</strong>. Parece mentira que sea el mismo director de las sosas y olvidables dos primeras partes de <strong>&#8216;Parque Jurásico&#8217;</strong>. Una vez más, después de un tropiezo, Spielberg demuestra de lo que es capaz.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Sensacional arranque</h2>

	<p>El comienzo impresiona por su estilo contenido y certero, y por la contundencia con la que se perfilan los caracteres. <strong>Morgan Freeman</strong> ejerce de narrador, estableciendo ya el tono de desatado horror que va a presidir el drama. Su elegante voz ya consigue transmitir la inquietud y la inseguridad necesarias. A continuación, en un majestuoso plano de helicóptero que se cierra progresivamente sobre un operador de grúa de puerto (Ray Ferrier/Tom Cruise), conocemos al protagonista. Cruise clava el personaje, en la que podría ser su mejor interpretación en la pasada década. Ray Ferrier es un trabajador chuleta y cínico, <strong>que conduce un deportivo a toda velocidad, y llega tarde a la cita con su ex-mujer</strong> (Miranda Otto), que le espera a la puerta de casa con sus dos hijos menores de edad. Intenta hacerse el padre responsable, pero queda claro, con diálogos muy bien escritos y docenas de detalles, que es un desastre como progenitor.</p>

	<p>Sus hijos están interpretados con gran convicción por <strong>Justin Chatwin</strong> (al que pudimos ver en ese horror de <strong>&#8216;Dragonball&#8217;</strong> y en algún episodio de <strong>&#8216;Lost&#8217;</strong>), y por Dakota Fanning, que contaba con once años por entonces (aunque aparentaba menos) y con esos enormes ojos azules.<strong> La relación con el padre está perfectamente definida</strong>. El hijo, que le desprecia y le desafía continuamente, lleva una gorra de béisbol parecida, pero de otro equipo, y en lugar de llamarle papá usa siempre su nombre de pila. La hija, aunque tiene continuos roces con su padre, aún le aprecia y le respeta, y parece ser más prudente y más sabia que él. Pero enseguida llegan los alienígenas, y aunque Ray no quiera, tendrá que aprender a cuidar de ambos.</p>

	<p>La secuencia del cruce es magnífica, y con ella se establecen ya los dos niveles por los que va a discurrir Spielberg con total equilibrio: el espectacular y el personal. No hay música hasta que la enorme máquina extraterrestre se levanta del subsuelo, arrasando todo a su paso, y cuando Williams llega, nos pone a todos los pelos de punta. La idea de que estuvieran enterradas bajo tierra, y que sus ocupantes bajaran con la tormenta, <strong>fue del propio Spielberg, y es brillante porque supone un nuevo punto de vista sobre una posible invasión</strong>. El director coge lo mejor de dos extremos, el que representa <strong>&#8216;Signs&#8217;</strong>, de Shyamalan, como ejemplo de una invasión a pequeña escala vivida por una familia disfuncional, y el de grandes espectáculos como el <strong>&#8216;Independence day&#8217;</strong>, de Emmerich, al que supera sin esfuerzo aparente, en un crescendo terrorífico admirable.</p>

	<p><img id="image30369" src="http://img.blogdecine.com/2010/01/war5_500.jpg" class="centro" alt="war5.jpg" /></p>

	<p><strong>Varias secuencias podrían formar parte del mejor Spielberg:</strong></p>

	<p>1. Ferrier se hace con una pistola y un coche que funcione, pero se volverá contra él cuando cientos de refugiados quieran arrebatárselo. Spielberg muestra al ser humano tal cual es, miserable y cobarde, sin concesiones. La secuencia es descorazonadora.</p>

	<p>2. Ya sin coche, se verán emboscados a punto de coger el ferry por varios trípodes que les rodean. Suben al barco, pero un enorme trípode lo hunde. Detalles como la mirada del padre ante el coraje de su hijo hacen que este momento valga oro.</p>

	<p>3. Probablemente la mejor secuencia de la película: mientras los soldados intentan, sin éxito, enfrentarse a los alienígenas, Ray tendrá que escoger entre un hijo y el otro, pues el mayor se empeñará en ver con sus propios ojos la aniquilación de la última esperanza, mientras la menor es encontrada por dos desconocidos que intentan ponerla a salvo. Un gran Cruise.</p>

	<p>4. Ya en el sótano con Harlan Ogilvy (estupenda creación de <strong>Tim Robbins</strong>) el trío intentará pasar desapercibido ante la búsqueda incisiva de un tentáculo dotado con una cámara de vigilancia. Muy superior, este momento, a uno parecido con Velocirraptores en cierta película del director.</p>

	<p>Sin embargo varias consideraciones terminan lastrando el conjunto e impidiendo que se consolide la obra magistral que roza con los dedos en todo momento pero que nunca consigue ser a manos llenas. Creo que es un error que veamos a los alienígenas, tanto en la secuencia del sótano como en el plano final en el que uno de ellos muere delante de un marine. Hubiera sido más terrorífico no llegar a verles nunca del todo,<strong> y Spielberg les muestra con dos primeros planos que les restan fuerza.</strong> Por otro lado, la tensión se disuelve demasiado rápidamente desde que son atrapados por uno de los trípodes. Es cierto que es fiel a la novela, pero al espectador se le escamotea un crescendo que hasta entonces era impecable, y que de pronto se queda en nada.</p>

	<p><img id="image30370" src="http://img.blogdecine.com/2010/01/war9_500.jpg" class="centro" alt="war9.jpg" /></p>

	<p>Tampoco creo que sea acertado que el hijo siga vivo al final. Nadie hubiera podido sobrevivir a la batalla del páramo. De hecho, hubiera sido magnífico que Ray, una vez hubiera aprendido a ser un buen padre, muriese, <strong>opción que siempre que veo la película me parece la más lógica</strong>. Son detalles menores que terminan empañando un poco este gran esfuerzo de Spielberg.</p>

<h2>Rasgos estilísticos</h2>

	<p>Es notable observar que Spielberg, por primera vez quizá, utiliza los master-shots con preponderancia en esta película. De hecho, filma por bloques. Con ello, la velocidad en rodaje aumenta siempre que se tengan las cosas claras, y se imprime una gran energía a la secuencia. Muchas escenas parecen filmadas a una sola cámara, <strong>si bien es posible que empleara otra, u otras dos, para tomas de apoyo</strong>. De tal forma, filma muchos planos largos y, una vez terminados, no vuelve a ese plano, si no que continúa con otro plano largo. La fluidez de la cámara es fenomenal, y los ejemplos de planos brillantísimos son numerosos, como el de la cámara de video casera que filma la masacre, o los reflejos de los trípodes en los coches.</p>

	<p><strong>La rotundidad y la limpieza de las secuencias de acción son notables</strong>, así como la coherencia y el detalle en las secuencias más intimistas. A menudo, Spielberg monta un primer plano de un personaje observando algo, y a continuación, sin romper el plano, o cortándolo, muestra lo que ese personaje observa, con gran profundidad y con el personaje en escorzo de espaldas. No se puede meter al espectador en la aventura con mayor talento. La cámara suele situarse a la altura de la cadera humana, en un punto de vista más cercano al del personaje de Fanning, y muy pocas veces busca la espectacularidad tal cual, si no que suele respetar el punto de vista de los personajes, sabiendo que lo que ven es lo suficientemente espantoso como para no tener que exagerarlo con grúas impresionantes.</p>

	<p>No creo que Kaminski haga aquí uno de sus mejores trabajos, pero está efectivo a la hora de hacer uso de las luces. Así mismo, <strong>es notable el trabajo de la diseñadora de vestuario de Joanna Johnston</strong>, que de manera excelente consigue transmitir ideas interesantes a través de la chaqueta de Ray (de la que se hicieron 60 réplicas para mostrar su degradación) o la de Rachel (de camuflaje rosa&#8230;). </p>

	<p><img id="image30371" src="http://img.blogdecine.com/2010/01/war1_500.jpg" class="centro" alt="war1.jpg" /></p>

	<p>Es interesante que esta película trata sobre la mirada, y en la que los &#8220;malos&#8221; van subidos en cámaras (trípodes con ojos enormes). La relación con la mirada y con las cámaras es constante, como cuando la reportera afirma que fue la cámara la que salvó a uno de sus compañeros, o la manía de Ray de que su hija no vea determinadas cosas (con lo cual terminan siendo más horribles&#8230;). El mismo Ray, en su trabajo de colocar enormes contenedores en el puerto, <strong>parece un montador de cine que va juntando las piezas.</strong></p>

<h2>Conclusión</h2>

	<p>Película de aventuras incontestablemente mayor de su director, que no es magistral por los defectos antes mencionados, aunque poquisimas películas tiene Spielberg sin fallos importantes, aún las mejores de ellas. Demuestra una inspiración mucho mayor que en productos tan menores como los parques jurásicos, y parece capaz de conseguir todo lo que se propone. La película fue un justo éxito de taquilla, y preparó el camino para la siguiente, también filmada en un tiempo récord, la ambiciosa <strong>&#8216;Munich&#8217;</strong>.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'La terminal', jugando a ser otro]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-la-terminal-jugando-a-ser-otro</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-la-terminal-jugando-a-ser-otro</guid>
      <pubDate>Thu, 14 Jan 2010 10:10:12 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image30177" src="http://img.blogdecine.com/2010/01/laterminal1_500.jpg" class="centro" alt="laterminal1.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Estoy hablando de bombas. Estoy hablando de dignidad humana. Estoy hablando de derechos humanos. Viktor, por favor, no tengas miedo de decirme que tienes miedo de Krakhozia&#8221;</p>

	<p>- Frank Dixon&#8221;</blockquote></p>

	<p>Cuentan que a <strong>Steven Spielberg</strong><strong> le impresionó tanto la historia de Mehran Karimi Nasseri (un ciudadano iraní que vivió refugiado en el Aeropuerto Charles de Gaulle de París cerca de 20 años)</strong> que se decidió a hacer la película a pesar de que no encontraba un aeropuerto en todo el mundo donde poder rodarla. Al final, se vio obligado a construir un enorme decorado (uno de los más grandes de la historia) en un aeropuerto regional de Los Angeles. Y para dar vida a su Viktor Novirski, llamó a su buen amigo <strong>Tom Hanks</strong>, a quien dirigiría por tercera vez. Todo esto podría haber dado de sí una película sumamente interesante, pero no olvidemos que la anterior película de Spielberg, <strong>&#8216;Atrápame si puedes&#8217;</strong>, fue una de las mejores de su carrera, y este cineasta está empeñado en dar una de cal y otra de arena.</p>

	<p>Comedia romántica que repite la ligereza de aquella magnífica película nombrada (de hecho, repite guionista), pero que en ningún momento deja ver detrás de esa ligereza, como aquella, nada más que una cáscara deslumbrante,<strong> llena de buenas intenciones, de amabilidad y de sentimientos (falsos, porque el ser humano no es así)</strong>, y que echa por tierra las magníficas posibilidades de que disponía, y que podía haber desarrollado aún tratándose de una comedia romántica, pues el tono no es óbice para hacer las cosas como Dios manda. Pero parece claro que una vez más, Spielberg quería tomarse unas buenas vacaciones de sí mismo.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>El eterno emigrante</h2>

	<p>A Spielberg le gusta mirarse en el espejo de los clásicos. Sabedor de que a estas alturas, a pesar de los numerosos traspies, lugares comunes, facilidades, que se ha dado en su carrera, ésta es ya legendaria. Y también sabe que el grueso de filmografía ya se ha hecho realidad. Por eso creo que no deja de pensar en <strong>John Ford</strong> (su verdadero gurú), en <strong>Raoul Walsh</strong>, en <strong>Frank Capra</strong>. <strong>Posiblemente se pregunta a menudo si su legado puede ponerse al lado del de aquellos sin palidecer</strong>. Yo creo que no. En esta ocasión, da un paso más hacia atrás. Y en concreto intenta emular el espíritu de Capra. Ni que decir tiene que termina estrellándose, y a quien más se parece es a Robert Zemeckis.</p>

	<p>De hecho, está película tiene más en común con dos de las películas más exitosas (y menos interesantes) de Zemeckis, que con la entera filmografía de Spielberg, actor protagonista incluido. La epopeya de Viktor, su indefensión, su corazón de oro (qué repelús me da escribir esas palabras), su peripecia para volver al hogar (tanto íntimo como físico) le emparentan con los protagonistas de <strong>&#8216;Forrest Gump&#8217;</strong> y <strong>&#8216;Náufrago&#8217;</strong> (que podría llamarse &#8216;Forrest Gump 2&#8217;). Pero sobre todo, un subsuelo ultra-conservador, no aparente ni obvio pero desde luego presente, que termina por inundar todo el relato de un inofensivo, pero no inocente, juego conceptual <strong>en el que se acaban cantando las bondades del piadoso, abierto, optimista, ejemplar pueblo norteamericano</strong>, mientras queda claro que todo lo exterior, lo vanguardista, lo no norteamericano, es muy inferior.</p>

	<p><img id="image30179" src="http://img.blogdecine.com/2010/01/terminal-hanks-tucci.jpg" class="centro" alt="terminal-hanks-tucci.jpg" /></p>

	<p>Puede que algunos piensen que exagero, pero estoy bastante convencido de lo que se ve en la pantalla. La fauna entera que pasa por el aeropuerto son un rosario de angelitos de buen corazón, americanitos bondadosos que hacen el mundo mejor por su sola presencia. Ni siquiera el personaje de <strong>Stanley Tucci</strong>, que va de malo de la función, es convincente, pero al menos tiene algo. Porque los pobres <strong>Diego Luna</strong> y <strong>Catherine Zeta-Jones</strong> rozan el ridículo. <strong>Nunca Spielberg ha dirigido peor a los actores</strong>, con menos autoexigencia, más en plan colegueo que aquí. Un desperdicio de talento que el caso de Hanks, el único con un personaje más o menos interesante, es una buena interpretación que acaba salvando en parte los platos a Spielberg.</p>

	<p>Cuando <strong>Frank Capra</strong> dirigía <strong>&#8216;Juan Nadie&#8217;</strong> o <strong>&#8216;Qué bello es vivir&#8217;</strong>, en ellas había muchos personajes bondadosos y de gran corazón. Pero eran personajes de carne y hueso, es decir, con grandes defectos, y que sufrían o lo pasaban mal por las equivocaciones de sus actos. Sin embargo, esta disimulada oda al americanismo feroz es de cartón piedra en el perfil de sus caracteres, que están mucho menos trabajados que el portentoso juego escenográfico. Y, para rematarlo, no hay ni un solo rasgo de estilo,<strong> ni una sola secuencia destacable, ni siquiera un momento particularmente inspirado</strong>. Es todo un conjunto de secuencias sin el más mínimo vaivén emocional, sin interés, una mediocridad de lujo.</p>

	<p>Esta es una película que debería haber dirigido el Robert Zemeckis más impersonal (es decir, el de los últimos tiempos), y no Steven Spielberg. Ni está a la altura de su talento, ni añade nada a su filmografía (más bien la devalúa un poco más), ni se ve mucho el sentido de una comedia romántica totalmente desangelada en la que un ruso (se inventan el nombre del país de procedencia, para no caer más en el ridículo, pero es ruso) que finalmente es aceptado en el país de las oportunidades (esto es irónico) que es lo que en un principio deseaba, aunque sin saberlo, el pobre. <strong>Es tan majete, tan tontorrón, que los americanitos bondadosos se apiadan de él y consigue ser uno de ellos</strong>. Nauseabundo mensaje político indigno de un hombre que firmará la valiente <strong>&#8216;Munich&#8217;</strong>.</p>

	<p>Pero es lo que hay. La película fue masacrada por la mayoría de críticos, y obtuvo la indiferencia del público, que es justamente lo que se merecía. Aún hay quien la defiende. Spielberg, que puede permitirse hacer la película que le venga en gana, lleva a cabo caprichos que, precisamente, le impiden mirarse en el espejo de los clásicos.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'Atrápame si puedes', el niño que huía]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-atrapame-si-puedes-el-nino-que-huia</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-atrapame-si-puedes-el-nino-que-huia</guid>
      <pubDate>Sat, 19 Dec 2009 19:48:33 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><object width="500" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/gaLDyrun_Cc&hl=es_ES&fs=1&"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/gaLDyrun_Cc&hl=es_ES&fs=1&" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="500" height="344"></embed></object></p>

	<p>Es curioso lo que sucede a menudo en la carrera de los directores más reconocidos. Los bandazos, las excepciones temáticas de su carrera, terminan siendo más importantes que lo que se le supone como característico o proverbial. La tercera película dirigida por Spielberg en apenas 18 meses, después de dos sci-fi consecutivas (<a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-inteligencia-artificial-relato-personal-pero-irregular">&#8216;A.I.&#8217;</a> y <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-minority-report-un-mundo-sin-libertad">&#8216;Minority Report&#8217;</a>), es un extraño biopic, centrado en la misteriosa y poco conocida fuera de <span class="caps">EEUU</span> figura de Frank Abagnale Jr., falsificador e impostor nacido en 1948, que durante los años sesenta <strong>se hizo pasar por médico, piloto de avión y abogado, todo antes de cumplir los veinte años</strong>. Tan notable y escurridiza figura le sirvió a Spielberg para volver a asombrar en 2002.</p>

	<p>Porque &#8216;Atrápame si puedes&#8217; es la mejor película de Steven Spielberg, la más redonda, sorprendente, emocionante y conmovedora, desde <strong>&#8216;La última cruzada&#8217;</strong>, trece años antes, así de sencillo. En ella Spielberg toca el techo de los maestros, con sencillez y humildad absolutas, sin el menor rastro de su complaciente y habitual caída en la blandenguería sentimentaloide, y demostrando hasta qué punto gran parte de la carrera de este cineasta inigualable está francamente desaprovechada. De hecho, el abismo estético que existe entre, por ejemplo, esta y &#8216;La última cruzada&#8217; respecto a otras como el díptico jurásico o &#8216;Amistad&#8217; <strong>es tan inmenso, que no se necesitan más pruebas para comprender que no siempre se toma igual de en serio su trabajo.</strong></p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Por supuesto todo comienza con unos títulos de crédito (ya sé que muchos de los que leen este texto primero han hecho click al play en el video de más arriba) que desde que aparecieron en un cine gozan de una merecidísima fama. Creados por <a href="http://www.addadog.com/">Kuntzel Deygas</a>, resumen el tono, el estilo visual, la atmósfera y gran parte de la historia que vamos a presenciar. Una historia larga, densa e intrincada, pero que Spielberg resuelve con una luminosidad y una sencillez abrumadoras, sin aburrir en ningún momento, con un extraño sentido del ritmo que acelera y decelera la historia según le conviene, <strong>sin crear la menor sensación de arbitrariedad en el espectador.</strong> Por supuesto, gran parte de todo esto es posible gracias a un guión soberbio, seguramente el mejor que ha escrito jamás, de <strong>Jeff Nathanson</strong>, que luego repetiria para Spielberg en la muy inferior <strong>&#8216;La terminal&#8217;</strong>.</p>

	<p>Dentro de esta película conviven dos niveles que en lugar de molestarse, se alimentan mutuamente. Por un lado un doloroso y a veces desesperado drama íntimo, por otro una historia de aventuras que siempre se mantiene con los pies en la tierra, lo que la convierte en algo grande. Frank es un niño eterno que huye de una familia rota, y todo lo que hace es huir e inventarse vidas alternativas, <strong>con un ingenio y un don de gentes que lo convierten, o casi, en un alter-ego de Spielberg</strong>, que también sufrió una infancia difícil (contextualizada tan conmovedoramente en <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-et-el-extraterrestre-el-gran-amigo-que-cayo-del-cielo">&#8216;E.T.&#8217;</a>), y una adolescencia errante. Ésta podría ser su película más personal y más sentida desde aquél Sci-Fi tan recordado. Y puede ser lo que muchas veces le ha faltado: ponerse el corazón en la solapa.</p>

	<p><img id="image29644" src="http://img.blogdecine.com/2009/12/catch-me-if-you-can.jpg" class="centro" alt="catch-me-if-you-can.jpg" /></p>

	<p>Dando vida a Frank Abagnale, <strong>Leonardo DiCaprio</strong> está formidable. En mi opinión es, junto con <strong>&#8216;Titanic&#8217;</strong>, su interpretación más auténtica, la menos forzada (en un actor tendente a forzarse para dar la apariencia de mayor categoría), en la que es más él mismo. <strong>De poco hubiera valido que Spielberg entregara una fuerte dosis de sí mismo, si su protagonista no lo hacía</strong>. Su composición de Abagnale es compleja y profunda, digna de un actor de raza. A su lado, <strong>Tom Hanks</strong>, que repite con Spielberg después de su buen y noble trabajo para <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-salvar-al-soldado-ryan-portentosa-pelicula-belica">&#8216;Salvar al soldado Ryan&#8217;</a>, repite también en su buen hacer. Es un actor magnífico, y aquí acepta un papel menos protagonista, pero en el que se luce igualmente a pesar de las pocas posibilidades que tiene de lucimiento. Pero esto no es un dueto, sino un trío de voces, y no sería justo olvidar al gran <strong>Christopher Walken</strong>, que está memorable en su patético personaje.</p>

<h2>Rasgos de estilo</h2>

	<p>En más de una entrevista le leí y le oí a Spielberg aseverar rotundamente que esta era, de lejos, su película más alegre. Sentimos estar en desacuerdo con él. Ignoro si lo decía irónicamente (aunque parecía que no), o si sucedió lo que a veces ocurre, que el director conoce menos su película que el espectador. Algo natural si entendemos lo sentida que es para él. Pero de alegre tiene poco. Por el contrario, es el Spielberg más melancólico y desesperado en muchísimo tiempo. Ni rastro de la pornografía sentimental de &#8216;Inteligencia artificial&#8217;, ni de los altibajos de &#8216;Minority Report&#8217;. Spielberg coge bien el relato y no lo suelta. <strong>Y lo primero que hace es elaborar una reconstrucción histórica deslumbrante</strong>, obra de <strong>Jeannine Claudia Oppewall</strong>, que secundada por la dirección artística de <strong>Sarah Knowles</strong> y el diseño de vestuario de Mary Zophres, nos devuelven el esplendor, y también las tinieblas de una época de represión política y de esperanzas sociales frustradas.</p>

	<p>Y <strong>Janusz Kaminski</strong>, mucho más cabal que en otros trabajos suyos para Spielberg, ilumina ese diseño de época como si de un policiaco ligero pero a veces siniestro se tratase. De igual modo, Spielberg narra con tensión y con ligereza, con una cámara muy pocas veces a otra altura que la de la mirada humana, pero con un montaje a menudo veloz. Hay mucha contención, pero un soterrado lirismo que encoge, de manera sutil pero implacable, el ánimo del espectador, hasta dejarle exhausto. <strong>Y con su escudero de siempre, John Williams, construye un contínuo secuencial en el que cabe, prácticamente, de todo</strong>: aventura, drama, romance, comedia, suspense, cine de autor. Muy pocos directores pueden hacer eso, ni siquiera el Spielberg de muchas películas, pero este Spielberg filma con una energía y una alegría muy pocas veces vista en su filmografía. </p>

<h2>Conclusión</h2>

	<p>Obra mayor, de madurez, que culmina una extraña trilogía, junto con los dos sci-fi precedentes, acerca de personajes que huyen en busca de algo, y que no paran de correr. Un Spielberg casi desconocido, capaz de traspasar barreras genéricas y de dar un golpe de autoridad estética. Todo un triunfo.</p>

	<p><img id="image29645" src="http://img.blogdecine.com/2009/12/photo_19_hires_500.jpg" class="centro" alt="photo_19_hires.jpg" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'Minority Report', un mundo sin libertad]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-minority-report-un-mundo-sin-libertad</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-minority-report-un-mundo-sin-libertad</guid>
      <pubDate>Sat, 12 Dec 2009 17:49:44 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image29526" src="http://img.blogdecine.com/2009/12/minority_report26_500.jpg" class="centro" alt="minority_report26.jpg" /></p>

	<p><blockquote><br />
&#8220;Es divertido observar lo que une a todos los seres vivos&#8230;cuando las cosas van mal, y la presión se hace insoportable, todas las criaturas de la Tierra se esfuerzan por una única cosa&#8230;su propia supervivencia&#8221;</p>

	<p>- Dra. Iris Henimen</blockquote></p>

	<p>Después del parón de tres años después de <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-salvar-al-soldado-ryan-portentosa-pelicula-belica">&#8216;Salvar al soldado Ryan&#8217;</a>, Spielberg regresó con tres proyectos muy distintos que filmó en pocos meses, una forma de trabajar que ha venido cumpliendo bastante a menudo. Tres películas muy distintas entre sí, <strong>aunque las dos primeras fueran relatos de ficción científica</strong>. De modo que apenas un año después del fracaso comercial y crítico de <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-inteligencia-artificial-relato-personal-pero-irregular">&#8216;Artificial Intelligence&#8217;</a>, llegaba a las pantallas de todo el mundo su primera colaboración con <strong>Tom Cruise</strong>, un policiaco futurista con el que esperaban, además de un gran éxito popular, profundizar en algunos temas sociales, muchos de los cuales, a día de hoy, no es que suenen próximos, es que ya están aquí.</p>

	<p>En mi opinión, si <strong>&#8216;Inteligencia artificial&#8217;</strong> daba, en cierto sentido, la auténtica medida del talento de Spielberg, con sus luces (no pocas) y sus sombras (demasiadas), proyectos como &#8216;Minority Report&#8217;, mucho más humilde y contundente que la anterior, <strong>ofrecen una serie de características que se echan en falta en la carrera de este gran director:</strong> menor autorreflexión sobre el material tratado, y por eso mucha más espontaneidad y capacidad de análisis; exploración de temas universales de un modo menos autocomplaciente (aunque muchos de ellos se pudieran haber desarrollado más, como veremos); personajes menos impuestos por las debilidades spielbergianas y por ello más vivos. No es cine excepcional, ni mucho menos, pero sí notable en muchos aspectos.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Comienzo brillante, desarrollo a trompicones, una vez más</h2>

	<p>Steven Spielberg nombraba, extrañamente a mi juicio, a <strong>John Huston</strong> y a <strong>&#8216;El halcón maltés&#8217;</strong> (una de las películas más torpes del maestro), como su influencia más directa a la hora de enfrentarse a la realización de ésta película. No veo yo, como a menudo me pasa con las declaraciones de este tipo en Spielberg, ninguna huella de aquella película en esta. Más bien sus imágenes, las mejores, nos remiten a la fuerza del mejor Hitchcock. Y es que creo que si el orondo británico hiciera películas hoy día, y le hubiera dado por la ficción científica, quizá podría haber hecho algo parecido a este relato, <strong>que comienza de manera magistral con la imagen borrosa de dos amantes, que son dos sombras besándose, y el corte a la imagen de unas inquietantes tijeras</strong>. Sin lugar a dudas, este es uno de los mejores arranques en toda la carrera de su director.</p>

	<p>Los primeros diez minutos te muestran todo lo necesario sin necesidad de diálogos explicativos ni imágenes de relleno. John Anderton (Cruise) dirige la unidad de &#8216;Pre-Crime&#8217;, encuentra al futuro asesino, viaja hacia allí, y evita el asesinato &#8216;in extremis&#8217;. Hay un ritmo y un ingenio en estos minutos realmente admirables. La precisión con la que Spielberg planifica, monta y sonoriza este comienzo, está al alcance de muy pocos. Por otro lado, nos introduce en un mundo futuro de una coherencia y realismo (con algunos defectos que ya comentaremos) muy trabajados, <strong>que la sitúan en un lugar de privilegio entre los hallazgos de este género</strong>, aunque sean nada más que detalles como los carriles para circular en ciudad, o la lectura de retinas en cualquier punto de la urbe. En esos primeros diez minutos se nos dibuja con precisión de entomólogo a una pareja en caída libre, y a un jefe de polícia dedicado y con rasgos de pelele del poder, y a su equipo de colaboradores.</p>

	<p>A partir de este comienzo, se pueden establecer una serie de ramificaciones morales y emocionales muy interesantes, aunque no todas estas arterias subterráneas están profundizadas con el mismo rigor y con similar inspiración. Con la aparición de <strong>Max Von Sydow</strong> (un intérprete incombustible, que aquí hace un trabajo perfecto), y de <strong>Colin Farrell</strong> (un magnífico actor, un tanto infravalorado, que aquí da muestra, una vez más de su naturalidad y saber hacer), la historia sube enteros, y ya pasamos al capítulo de las explicaciones, que son breves y concisas. Además, en los diálogos de <strong>Scott Frank</strong> y <strong>Jon Cohen</strong>, <strong>se apuntan interesantes líneas dramáticas que aunque luego no lleguen a nada</strong>, son tremendamente estimulantes, como cuando Witwer, el personaje de Farrell, insinúa el carácter metafísico, demiúrgico casi, del trabajo que realizan.</p>

	<p><img id="image29527" src="http://img.blogdecine.com/2009/12/minorityreportr2pic1_500.jpg" class="centro" alt="minorityreportr2pic1.jpg" /></p>

	<p>Pero hay más detalles interesantes que parece que van a provocar futuras conclusiones que nunca tienen lugar, ni siquiera sucintamente. Como la brillante conversación entre Anderton y Witwer sobre el carácter aleatorio del futuro, y la posiblidad de que los asesinatos futuros por los que se procesa a los pre-criminales en realidad no sucedieran. Además de que, técnicamente, no han hecho nada, aunque llegaran a hacerlo. Farrell, que aceptó el papel después de que <strong>Javier Bardem</strong> (&#8220;no quiero hacer un Spielberg cuando esto suponga saltar por tejados, sino cuando suponga contar por ejemplo la historia de los nazis&#8221; ...sin comentarios) lo rechazara, es el perfecto antagonista, inicial, de Cruise. <strong>A la aparente asepsia y nobleza de Anderton, Witwer opone su chulería y desvergüenza naturales</strong>. Pero la confrontación entre ambos, lamentablemente, durará poco una vez que Anderton se vea forzado a huir y a encontrar una salida a su pesadilla.</p>

	<p>El relato adolece de fluidez y de un crescendo que a Spielberg, como hemos visto en este largo análisis a su carrera, siempre le ha costado lograr, salvo en contadas ocasiones. Cuando Anderton obtiene la información de la Dra. Henimen (sorprendente <strong>Lois Smith</strong>) se inicia su búsqueda del informe minoritario, y la película avanza en una nueva dirección que se hacía imprescindible, pues ya, tan pronto, parecía que la energía de la película se agotaba. Y cuando nos agotamos de la huida agónica de Anderton, obtenemos el emotivo momento en que Agatha (una soberbia <strong>Samantha Morton</strong>) extrae todo el dolor de Anderton especulando sobre lo que habría sido de su hijo perdido. Tom Cruise, por cierto, está estupendo, en un papel, digamos, políticamente incorrecto. <strong>Hay turbiedad y dificultad en un policía cuyo hijo pequeño está desaparecido</strong>, y presuntamente muerto, y su mujer le abandonó, además de sus problemas con las drogas. No recuerdo ningún papel de Cruise-estrella en el que esté enganchado a ninguna clase de droga.</p>

<h2>Rasgos de estilo</h2>

	<p>Siendo &#8216;Minority Report&#8217; un tech-noir (rasgo acuñado en el primer <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/james-cameron-iii-huir-o-morir">Terminator</a>) su formalización parte de varias premisas lógicas y aceptables, y las lleva aún más allá en una puesta en escena sin duda deslumbrante, de factura perfecta y algo más. Un ejemplo de cine de autor en una gran superproducción. Spielberg se entrega, sin pudor, a las angulaciones del cine negro más extremo, con abundantes picados y contrapicados, con una luz de altos contrastes, en un buen trabajo de Janusz Kaminski, que filma en Super35 con un formato panorámico muy amplio, pero que jamás pierde el control del mismo. <strong>Hay sobreexposición en esta película, pero muy elegante, así como una degradación en su gama cromática. </strong></p>

	<p>Se puede decir que Spielberg se entrega sin desmayo a una narración que alterna, con algunas fisuras, lo trágico con la acción, y esta con el suspense. Y sale vivo del empeño, lo cual no es poco, aunque a medida que avanza la película, una vez más, pierde capacidad de arrastre emotivo. Con gran habilidad, nos introduce en el dolor de Anderton por el drama de su hijo desaparecido, para después deslumbrarnos en una persecución que deja todos los logros de la saga de <strong>&#8216;Mission: Impossible&#8217;</strong> en agua de borrajas. Aunando los logros visuales de &#8216;Salvar al soldado Ryan&#8217; (la cámara en mano, el uso frenético de la cortinilla del diafragma) con su habilidad para la dinámica, probada en los Indiana y su aventura marina, nos regala una sucesión insuperable de secuencias de acción, <strong>una colección de cumbres  que externamente no decaen </strong>(salvo por algunos chistes malos marca de la casa, como esa carne a la parrilla calcinada por el fuego de los propulsores), aunque internamente se echa en falta una mayor indagación en Anderton (que felizmente tendrá lugar en la segunda colaboración Cruise-Spielberg) y en diversos temas muy interesantes ya señalados.</p>

	<p>El diseño de producción, lógicamente, recuerda en muchos detalles al de &#8216;Inteligencia artificial&#8217;, aunque Spielberg es lo suficientemente inteligente como para diferenciarlas debidamente. Alex McDowell, en ese sentido, desarrolla aspectos en común con Rick Carter, pero también sabe desligarse de él. Los mundos de ambas películas comparten luminosidad tecnológica y ciertos diseños, pero se alejan sucintamente en el tono del ambiente que tratan. Así, la primera es más elegíaca, mientras que esta es directamente tétrica, aunque se echa en falta un mayor feísmo en algunos interiores. Aunque para texturas, <strong>las que aporta un inspiradísimo John Williams en una partitura soberbia</strong>, un tanto olvidada por sus seguidores. </p>

	<p><img id="image29528" src="http://img.blogdecine.com/2009/12/minority_report30_500.jpg" class="centro" alt="minority_report30.jpg" /></p>

	<p><strong>Mi plano favorito es ese en el que las arañas recorren todo un complejo de apartamentos en busca de Anderton</strong>, leyendo las retinas de los vecinos. Un plano que perfectamente podría haber filmado el director de <strong>&#8216;La ventana indiscreta&#8217;</strong>. No hace falta más discurso que esa imagen, en la que en favor de una relativa seguridad, se pierde todo derecho a la libertad e intimidad personal. La cámara de Spielberg se muestra más inquieta, más nerviosa que nunca. No hay reposo, el nervio es el de la paranoia y la inseguridad absolutas en un mundo, en teoría, libre por fin de asesinatos. Por eso asombra la desgana y la poca convicción de su tramo final, poco creíble y escasamente dramático, que se erige como uno de los anticlimax más clamorosos de toda la carrera de Spielberg.</p>

<h2>Conclusión</h2>

	<p>Por poco que aporte el visionado de la parte final de la película, queda ese regusto a filme de género muy elaborado y con zonas de gran intensidad y autoexigencia, en las que el director da fe de su inmenso talento para la aventura y el drama. Con sus leves arritmias, este es un filme notable, vigoroso y conmovedor, con el que Spielberg se afirma en una década de gran coherencia para él. </p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'Inteligencia artificial', relato personal pero irregular]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-inteligencia-artificial-relato-personal-pero-irregular</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-inteligencia-artificial-relato-personal-pero-irregular</guid>
      <pubDate>Sat, 05 Dec 2009 16:57:29 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image29369" src="http://img.blogdecine.com/2009/12/a-i-21_500.jpg" class="centro" alt="a-i-21.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Cuando te conviertas en un chico de verdad&#8230;háblales de mí a las mujeres cuando crezcas&#8221;</p>

	<p>-Gigolo Joe</blockquote></p>

	<p>Con la muerte de Stanley Kubrick en 1999 concluía, al menos en lo personal (pues en lo creativo su relación proseguiría con esta película), la amistad que le unía con Steven Spielberg, y que no siempre fue sobre ruedas. Baste recordar que en los años 70 no se llevaban precisamente bien, a raíz de trabajar pared con pared en los estudios Pinewood, durante los rodajes de <strong>&#8216;En busca del arca perdida&#8217;</strong> y <strong>&#8216;El resplandor&#8217;</strong>. Pero en los años ochenta y noventa terminaron por respetarse mutuamente (o lo que eso significara para Kubrick) y a menudo hablaron de un proyecto que en un principio Kubrick quería dirigir, <strong>pero que finalmente ofreció a Spielberg para que lo dirigiera</strong>, mientrás él mismo lo producía. Algo así como una película de Spielberg, una producción Kubrick. Al cineasta del Bronx le había inspirado, en un principio, el relato corto de Brian Aldiss &#8216;Los superjuguetes duran todo el verano&#8217;, que él transformó y tituló <strong>&#8216;A.I.&#8217;</strong> (en obvia referencia a su admirada <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-et-el-extraterrestre-el-gran-amigo-que-cayo-del-cielo">&#8216;E.T.&#8217;</a>), y que esperaba que fuera su triunfal regreso a la Sci-Fi, truncado por otros proyectos y su fatal ataque al corazón.</p>

	<p>Muerto Kubrick, Spielberg se puso a ello inmediatamente, y tres años después de <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-salvar-al-soldado-ryan-portentosa-pelicula-belica">&#8216;Salvar al soldado Ryan&#8217;</a>, en 2001 (fecha proverbial), la completó. Al verla, <strong>muchos, con más mala baba que otra cosa</strong>, adujeron que era una película de Stanley Kubrick a la que Spielberg añadió su nombre. Y podemos afirmar que no hay nada más lejos de la realidad. El propio Spielberg completó el guión en solitario, a partir del tratamiento que hiciera <strong>Ian Watson</strong> para Kubrick por encargo. Es la primera vez, desde <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-encuentros-en-la-tercera-fase-el-viaje-de-icaro">&#8216;Encuentros en la tercera fase&#8217;</a>, nada menos, que Spielberg escribe el guión, lo que da idea del nivel de implicación emocional en este proyecto, además de los elementos puramente spielbergianos, y no kubrickianos, que salpican todo el relato (como veremos en el presente artículo). ¿Que también hay ideas o formas más Kubrick, que Spielberg incluyó como homenaje a su admirado amigo? Evidentemente.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Y por eso vamos a hacer referencia a Kubrick, al menos desde un punto de vista visual, o desde lo que podría haber dado de sí este material en manos del director de <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/2001-una-odisea-del-espacio-la-cumbre-de-un-estilo-inhumano">&#8216;2001, una odisea del espacio&#8217;</a>. Pero esto es una película 100% Spielberg, con sus defectos habituales (que los tiene, y no son pocos) y sus aciertos y hallazgos, de los que también daremos cuenta. Hablando recientemente con mi compañero y colega <a href="http://www.blogdecine.com/autor/alberto-abuin">Alberto Abuín</a>, <strong>con quien encuentro pocos puntos en común precisamente en lo que a Spielberg se refiere</strong>, le comentaba que estaba viendo de nuevo esta película mientras charlaba con él, con motivo de hacer mejor este análisis, y como me encontraba en el primer acto de la historia, le dije que me parecía desoladora (a él le parece extraordinaria). Quizá tenía que haber esperado al segundo o tercer acto para comentarle lo que pienso de ella.</p>

<h2>Pinocho y el hada azul</h2>

	<p>Esta es, junto con <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-la-lista-de-schindler-spielberg-recupera-su-gran-talento">&#8216;La lista de Schindler&#8217;</a>, la película más difícil de criticar de Spielberg, por la confluencia en ella de factores tan deslumbrantes como extraños o directamente incoherentes. Admirando a Spielberg tanto como lo hago (aunque algunos lleguen a pensar que no porque le cuestiono gran parte de su obra), me parece lamentable que un hombre de su talento termine <strong>naufragando estéticamente por cuestiones de lo que yo vengo en llamar &#8220;pornografía sentimental&#8221;</strong>. Algo de eso hay en el final de Schindler, cuando rompe a llorar, en el epílogo vergonzoso de <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-salvar-al-soldado-ryan-portentosa-pelicula-belica">Ryan</a>, o en el segundo acto (y en muchas partes del tercero) de ésta a ratos sensacional película, a ratos insostenible &#8216;A.I.&#8217;. Una renovación del mito de Pinocho y su eterna búsqueda del hada azul con el objetivo de convertirse en un niño de verdad, que por momentos puede ser uno de los más desoladores cuentos de hadas jamás filmados y en otros bordea peligrosamente el ridículo más absoluto y la obviedad más zafia. Pero así es Spielberg.</p>

	<p><img id="image29371" src="http://img.blogdecine.com/2009/12/ai-artificialintelligence27_500.jpg" class="centro" alt="ai-artificialintelligence27.jpg" /></p>

	<p>La secuencia inicial es deficiente, bajo mi punto de vista, por la sencilla razón de que sobra. Es explicativa y atonal. Eso sí, los efectos visuales que hacen posible al meca (androide o inteligencia artificial) de esa secuencia son asombrosos, casi perfectos. A continuación pasamos a una escena que podía haber filmado Kubrick tal cual, bien lo sabía Spielberg cuando la planificó. Incluso la música sinfónica de fondo podría haberla elegido él. Se trata del momento en que Mónica Swinton (una excelente <strong>Frances O&#8217;Connor</strong>) va a visitar a su hijo en estado de congelación, por estar aquejado de una enfermedad incurable que le somete a ese estado vegetativo. Tanto el uso de la steady-cam en suave retroceso siguiendo a la madre doliente, como la luz y la música, <strong>son un homenaje en toda regla al director de &#8216;La chaqueta metálica&#8217;</strong>. Con la aparición de David, el primero niño androide capaz de amar, da comienzo el primer acto, el más sólido y el más interesante bajo todos los puntos de vista. Tal como hiciera Kubrick con sus películas a partir de, precisamente, &#8216;2001&#8217;, el filme está dividido en tres actos muy diferenciados y cortados entre sí a tajo, visual y temáticamente. </p>

	<p>Las ramificaciones morales que se desprenden de comprar un superjuguete de última tecnología, un niño capaz de sentir y dar amor, son interesantísimas, y están tratadas por Spielberg con audacia y talento. El incontrolable amor maternal, la alienación infantil, el abandono de un ser querido, la certeza de la muerte, el hogar como una cápsula de felicidad pero también de frustración, la rivalidad entre hermanos. Durante una media hora, la película es una certera parábola, con la sci-fi de excusa, para hablarnos de las infinitas posibilidades de sufrimiento de un niño. Lo malo es que una vez termina, <strong>todo se deshilacha en dos partes más que no añaden nada nuevo ni al relato</strong>, ni a la sci-fi, ni a la carrera de Spielberg. En cuanto David se ve abandonado por su madre, la habilidad de Spielberg como narrador visual no decae, pero el guión pierde en concisión y solidez, pues el viaje de David, su peripecia, va dando bandazos, como el propio Spielberg, que mezcla la búsqueda del amor con la muerte de Dios (o la soledad del ser humano por ello), y que se acaba perdiendo en disquisiciones poco o nada relevantes.</p>

	<p>La segunda parte tiene lugar en la Feria de la Carne y en Rouge City, y la tercera en el fin del mundo (una New York parcialmente sumergida). Acompañado casi hasta el final por Gigolo Joe (un buen <strong>Jude Law</strong>, aunque al final te importa poco lo que le ocurra), que viene a ser una especie de Pepito Grillo, rol compartido por el osito Teddy, David las pasará canutas persiguiendo su único y testarudo objetivo, convertirse en un niño de verdad para que su madre le quiera. Lo malo es que es difícil empatizar con él, porque <strong>su viaje es más abstracto que físico, más sensorial que emocional.</strong> En su guión, Spielberg se olvida de que un relato de itinerario tiene que gozar de un crescendo imparable. Lo que él ofrece es un conjunto de altibajos notables, un incontestable de más a menos, que a ratos parece levantar el vuelo, pero que vuelve a descender a un cine corriente que trata de pasar por elaborado y profundo, cuando no es más que una colección de obsesiones de Spielberg mal desarrolladas.</p>

	<p><strong>Haley Joel Osment</strong> se deja la piel, literalmente, en un trabajo loable, que ofrece mucho más de lo que hay sobre el papel. Spielberg se planteó adaptar la famosa saga de &#8216;Harry Potter&#8217;, con él de protagonista, que le había asombrado en <strong>&#8216;El sexto sentido&#8217;</strong>. Pero finalmente no logró los derechos, y le ofreció este difícil papel en el que no debía parpadear jamás, y con el que debía pasar del hieratismo más radical a la humanidad más lacerante. <strong>Pero con la dispersión que sufre esta película, finalmente tanto esfuerzo acaba quedando en casi nada</strong>. Y menos aún con ese epílogo que debe ser la cumbre de los anti-climax. Spielberg se entrega, sin complejos, pero también sin mesura, a la narración de sentimientos ancestrales con la mirada de un niño, pero también con el nivel intelectual de un niño, y lo cortés no quita lo valiente, pero termina por arruinar muchas posiblidades. </p>

	<p>Ahí queda esa primera parte de cine con mayúsculas, seguida de otras dos poco inspiradas. Pero con ello empieza Spielberg su década de madurez absoluta. Ya queda menos para terminar.</p>

	<p><img id="image29375" src="http://img.blogdecine.com/2009/12/pho-09oct13-182308_500.jpg" class="centro" alt="pho-09oct13-182308.jpg" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'Salvar al soldado Ryan', portentosa película bélica]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-salvar-al-soldado-ryan-portentosa-pelicula-belica</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-salvar-al-soldado-ryan-portentosa-pelicula-belica</guid>
      <pubDate>Wed, 25 Nov 2009 14:35:08 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image29198" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/1sk4k8_500.jpg" class="centro" alt="1sk4k8.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;No estamos aquí para hacer cosas decentes, estamos aquí para cumplir las putas órdenes&#8221;</p>

	<p>-Capitán Miller</blockquote></p>

	<p>Antes de darle un repaso a la película número dieciocho dirigida por <strong>Steven Spielberg</strong>, se impone la necesidad de recapitular, siquiera brevemente, sobre lo que los años noventa aportaron a su filmografía. El único gran cine, a ratos cine extraordinario, de esa década hizo su aparición en el melodrama <strong>&#8216;La lista de Schindler&#8217;</strong>. Todo lo demás abarató de manera deprimente la trayectoria de un gran hombre de cine: <strong>ni el sosísimo y azucarado díptico jurásico, ni su versión del mito de Peter Pan</strong>, ni el flojísimo melo &#8216;Amistad&#8217; están a la altura de su talento. Pero, lo que son las cosas, Spielberg seguía en plena forma cuando decidió cerrar década con un ambicioso bélico de gran presupuesto y gran carga dramática que, aún con sus defectos, sigue siendo uno de sus trabajos más completos y que mejor soportan el paso del tiempo.</p>

	<p>Superproducción bélica de primer orden y gran empaque, primer trabajo con <strong>Tom Hanks</strong>, Spielberg echó el resto y se la jugó como pocas veces (y cosa curiosa, siempre que se arriesga&#8230;suele salir ganando, con lo que debería arriesgar más), para demostrar su poderío narrativo y que seguía siendo ese director poderoso y oscuro de, por ejemplo,  <strong>&#8216;Tiburón&#8217;</strong>. Y lo logró con creces. No creo que &#8216;Salvar al soldado Ryan&#8217; sea la obra grandiosa que muchos (seguidores o no del director) proclaman, <strong>pero es incontestable que se trata de un poderoso y portentoso relato bélico</strong>, que recupera el ingenio y el empuje de un cineasta que durante demasiados años tuvo el nivel de autoexigencia tan bajo que no se parecía a sí mismo.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Un proyecto grandioso</h2>

	<p>Por supuesto, Spielberg quiere pasar a la historia, y si se pone con un bélico, su anhelo es el de dejar huella. Por eso comienza su relato con el desembarco de Normandía, porque sabe que tanto en pericia técnica como en medios, él puede lograr una secuencia inolvidable. Muchos dijeron, y aún dicen, que esa secuencia es lo mejor de la película, e incluso que el resto de ella es tan inferior, que no interesa. No creo que sea para tanto el contraste, pero sí es cierto que el arranque le deja a uno con la boca abierta. La pena es que en lugar de ser la verdadera primera secuencia de la película (lo que hubiera sido aún más impactante), la precede un prólogo completamente innecesario que luego se cierra con epílogo más innecesario aún. Y vamos a empezar hablando de este grave defecto para no dejarlo para el final, porque creo que esta gran película no se lo merece.</p>

	<p>Teniendo en cuenta que Spielberg termina el prólogo con el rostro del anciano en el cementerio, y corta casi al rostro de Hanks, podría parecer que son el mismo personaje, el interesante y ubicuo capitán Miller. Pero resulta, como todos sabemos, que el anciano es el propio Ryan. Dejando a un lado que me parece caprichoso e innecesario este juego con el espectador, el modo en que se abre y cierra un relato, si bien no lo condiciona absolutamente, lo hace en gran parte, y este prólogo y epílogo, y su absurdo e ingenuo mensaje, <strong>es el mayor defecto de un relato que habría ganado muchísimo sin ellos</strong>: en concisión, en coherencia y en ausencia de paños calientes. Pero hay lo que hay, y para Spielberg la guerra merece la pena si somos buena gente, porque ganamos los buenos.</p>

	<p>Pero por suerte, este grandioso proyecto posee suficientes alicientes y virtudes como para soslayar la incómoda certidumbre de que incluso se podría haber llegado más lejos. Para empezar su tratamiento visual, que es uno de los más acabados de su carrera. Pocas veces la guerra ha sido tan sucia, verdadera, real. El diseñador de producción <strong>Tom Sanders</strong> y el director de fotografía <strong>Janusz Kaminski</strong>, se unieron para ofrecer al espectador unos ambientes y una imagen impresionantes. <strong>Con los colores desaturados y una puesta en escena casi documental</strong> (con frecuente cámara al hombro y poca o ninguna steady-cam), nos introducimos en una Europa derruida, esquilmada, y vivimos en nuestra piel ese viaje a la Francia ocupada, de inigualable fuerza plástica. </p>

	<p><img id="image29200" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/f0033204_480f818042264_500.jpg" class="centro" alt="f0033204_480f818042264.jpg" /></p>

	<p>Ya en el desembarco, está bastante claro que el director es muy otro que el de las blandenguerías de &#8216;Amistad&#8217; o &#8216;Parque Jurásico&#8217;. Con un uso de la cámara asombroso, con un diseño de sonido espectacular, desembarcamos nosotros espectadores, literalmente, en las playas de Normandía. Algunos se sorprendieron de la crudeza de las imágenes, viniendo de quien vienen, como si nunca hubiera hecho &#8216;Duel&#8217; o &#8216;Tuburón&#8217;. Él y Kaminski filman el combate con la discutida pero ciertamente efectiva técnica de cerrar la cortinilla del diafragma para dejar pasar menos luz al fotograma y así obtener ese efecto estroboscópico <strong>que aumenta el grano pero también convierte la imagen en algo tan nítido y tan físico</strong>. Pero todo esto no habría valido de nada si Spielberg no hubiera recuperado esa pasión por filmar traducida en una fuerza narrativa deslumbrante.</p>

	<p>Al desembarco de Normandía se opone, en la conclusión, la dramática defensa del puente. Pero, entre medias, varias secuencias certifican que esta película es un bélico apasionante: la muerte del médico, filmada en off (con la mirilla del francotirador como única herramienta para acceder a su visionado), o el largo bloque urbano y lluvioso inspirado, como no podía ser de otra manera, en  Kubrick y su <strong>&#8216;La chaqueta metálica&#8217;</strong>, en el que Spielberg supera con creces a su &#8220;maestro&#8221;, tres años antes de recoger el testigo de su proyecto <strong>&#8216;Los superjuguetes duran todo el verano&#8217;</strong> (que se convertiría en <strong>&#8216;A.I.&#8217;</strong>). Todo lo que Kubrick ensayaba en los tiempos rítmicos y en los espacios visuales de su bélico urbano, <strong>Spielberg lo lleva mucho más allá, armando una secuencia mucho más fluida y densa</strong>, más intensa y verdadera. </p>

	<p>Porque una de las grandes virtudes de esta película es su sencillez, su linealidad. El duelo entre francotiradores, el tiroteo salvaje contra los nazis al derrumbarse un muro, pero también el error a la hora de identificar a Ryan, el tobillo dolorido del personaje de Giamatti, la apuesta sobre la procedencia y la profesión del capitán, la terrible muerte de Wade, el evento con la niña francesa. El guión ofrece muchas posibilidades a Spielberg, y no las desaprovecha. <strong>Muchos espectadores no se creían que tal misión pudiera tener lugar</strong>, pero la carta que lee el jefe del estado mayor es verídica, y la historia está inspirada en cinco hermanos que murieron en la Segunda Guerra Mundial. </p>

	<p><img id="image29199" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/f0033204_480f8182ad68c_500.jpg" class="centro" alt="f0033204_480f8182ad68c.jpg" /></p>

	<p>Pero poco de eso importa. Lo que importa es un grupo de personajes muy elaborado, interpretado sin fisuras no sólo por un gran Haks (inolvidables sus lágrimas a la muerte de Wade), sino por unos grandes <strong>Tom Sizemore, Edward Burns, Barry Pepper, Giovanni Ribisi, Vin Diesel, Adam Goldberg y Jeremy Davies.</strong> Cada uno de ellos sabe que su personaje es un regalo y se entrega a fondo. Son personajes dibujados con tiralíneas, perfectamente diferenciados entre sí gracias a trazos breves pero certeros. Y en cuanto a Matt Damon, está notable como Ryan, ese personaje que, al igual que Debbie en <strong>&#8216;Centauros del desierto&#8217;</strong>, una vez encontrado no quiere volver. Son estos actores, y no la casi perfecta puesta en escena de Spielberg, la que llevan a esta película al terreno de lo formidable, los que consiguen que nos importe la historia y se nos quede grabada en la retina. </p>

<h2>Conclusión</h2>

	<p>Dio la casualidad que Spielberg se esforzaba en el bélico el mismo año que, tras veinte de retiro, regresaba Terrence Malick con su excepcional obra maestra &#8216;La delgada línea roja&#8217;, de la que en estos días estamos ofreciendo <a href="http://www.blogdecine.com/tag/especial-terrence-malick">un análisis</a>. Las comparaciones son odiosas, y alguna <a href="http://www.blogdecine.com/en-dvd/1998-salvar-al-soldado-ryan-y-la-delgada-linea-roja">tuvo lugar</a> hace un tiempo. Spielberg logró no solo el Oscar al mejor director, sino también el de mejor fotografía y ser la película que más dinero dio en 1998. <strong>Malick se alzó, por aclamación, con el Oso de Oro del Festival Internacional de Berlín.</strong> Y probablemente su película debió de haber ganado, entre otros, el premio a la mejor fotografía para John Toll, por encima incluso del trabajo de Kaminski. Pero eso es lo de menos.</p>

	<p>Steven Spielberg cerraba década con un trabajo magnífico, duro y difícil de sacar con garantías, y se veía recompensado por ello. Pero qué duda cabe que sería deseable que siempre se tomara su trabajo tan en serio.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Steven Spielberg: 'Amistad', un tropiezo más del director]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-amistad-un-tropiezo-mas-del-director</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-amistad-un-tropiezo-mas-del-director</guid>
      <pubDate>Wed, 18 Nov 2009 13:09:11 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image29004" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/slavery_la_amistad_1997_matthew_mcconaughey_500.jpg" class="centro" alt="slavery_la_amistad_1997_matthew_mcconaughey.jpg" /></p>

	<p><blockquote>&#8220;Denos la libertad&#8221;</p>

	<p>- Joseph Cinque</blockquote></p>

	<p><strong>Muchos esperaban con expectación el nuevo drama de Steven Spielberg</strong>, cuatro años después de su gran &#8216;La lista de Schindler&#8217;, y teniendo en cuenta que de la flojísima <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/steven-spielberg-el-mundo-perdido-parque-jurasico-ii-lo-que-pudo-ser-y-no-fue">&#8216;El mundo perdido&#8217;</a> se esperaba exactamente eso, que fuera flojísima. Pero la famosa historia que rodeó a la goleta Amistad parecía, a priori, perfecta para que Spielberg volviera a demostrar que puede hacer cine importante. Lo malo es que este hombre parece dispuesto a dar una de cal y otra de arena (o dos de arena), y le fallaron las fuerzas, o simplemente la convicción, a la hora de narrar este importantísimo evento histórico, que queda muy por debajo de su otro gran relato sobre el racismo norteamericano, la estupenda <strong>&#8216;El color púrpura&#8217;</strong>.</p>

	<p>&#8216;Amistad&#8217;, por tanto, la decimosexta película de su realizador, es cine histórico de alto contenido dramático, que Spielberg convierte, erróneamente a mi parecer, en melodramático, y que debió haberse incrustado en el ramillete de joyas de su director si este hubiera estado a la altura, pero películas como esta dan más la razón a los que cuestionan severamente su altura como artista <strong>y no precisamente a los que le defienden a muerte como uno de los más grandes directores de la historia</strong>, algo que a juicio de este cinéfilo sólo es, o hubiera sido, si no se hubiera metido en jardines como este y le hubiera salido tantas veces el tiro por la culata. </p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Un comienzo muy prometedor</h2>

	<p>Las cosas como son, el arranque es brillante y da lugar a un prometedor primer bloque. Pero pronto todo se derrumba por una asombrosa falta de nervio narrativo <strong>y por un factor aún más importante que ahora comentaré</strong>. La primera secuencia es impresionante, con <strong>Djimon Hounsou</strong> (un actor realmente bueno) liderando la rebelión en altamar (y liderando también, desde un plano moral, toda la película), y con unos claroscuros propiciados por la feroz tormenta nocturna que da lugar a un momento muy estilizado y vibrante. Luego quedan claras las intenciones de Spielberg: desarrollar un gran fresco histórico (con el trasfondo social, legal y político de la época) y emocionarnos con la épica lucha de estos hombres africanos por su libertad. </p>

	<p>Huelga decir que la película tiene una factura poco menos que impecable (aunque siempre me sacan de la película los blanquísimos dientes de los esclavos&#8230;), con una fotografía de Kaminski bastante más humilde y menos espectacular que otras veces, pero igualmente elegante y eficaz, <strong>y una recreación histórica digna de mención</strong>, responsabilidad de un equipo técnico soberbio, comandado por el diseñador de producción <strong>Rick Carter</strong>, que se ha vuelto un colaborador bastante asiduo de Spielberg. Ahora bien, tanto la partitura musical de Williams como el montaje de Michael Kahn, se muestran, al igual que la dirección de Spielberg, dubitativos y poco inspirados en esta ocasión, como si les viniera grande el asunto, o como si no supieran qué hacer con lo que tienen entre manos.</p>

	<p><img id="image29005" src="http://img.blogdecine.com/2009/11/3046142521_492f9eb84b.jpg" class="centro" alt="3046142521_492f9eb84b.jpg" /></p>

	<p>El factor importante del que hablaba es que (y él seguramente diría lo contrario) que Spielberg no se cree o no le interesa realmente lo que está contando, por mucho que sus esfuerzos indiquen que sí. Y lo que es más grave, la postura que toma frente a los hechos es alarmantemente conservadora (una visión idílica, casi de cuento de hadas, de los entresijos del poder estadounidense de mediados del siglo <span class="caps">XIX</span>) y su óptica infantil. Es como un niño describiendo acontecimientos históricos, y ese punto de vista daña de forma irremediable la película. <strong>Esta vez, las blandenguerías estilísticas de Spielberg llegan un peldaño más allá</strong>: el de no comprender lo que está contando, dándole un aspecto de categoría a través de la enfatización, de la ampulosidad y el exceso.</p>

	<p>Como resultado obtenemos una película bien hecha, pero que no accede en ningún momento a la verdad, o a una verdad, sino que se queda en la superficie de todo lo que observa. Los buenos son muy buenos y sabemos que tienen razón, y los malos son malísimos y les odiamos. Parece indigno de un hombre capaz de filmar <strong>&#8216;La lista de Schindler&#8217;</strong> (al menos, los numerosos buenísimos momentos de aquella), y más digno de un director del montón. Además, <strong>el ritmo y la fuerza habitual de Spielberg lucen por su ausencia</strong>, así como su ingenio en la narración.</p>

	<p>Queda un grupo de actores formidable pero de desigual aportación, porque sus roles carecen de la más mínima sustancia o coherencia. De entre todos ellos sobresale, por mérito propio, el genial Anthony Hopkins, que eclipsa con gran facilidad a sus compañeros. Y de ellos el peor, con diferencia, es el anodino Matthew McConaughey, un intérprete que comenzó como si fuera un actor de gran talento y futuro, pero que se ha quedado en nada. Hounsou y Hopkins se reparte el, insustancial, pastel, y los grandes <strong>Morgan Freeman</strong>, <strong>Nigel Hawthorne</strong>, <strong>Pete Postlethwaite</strong> apenas tienen nada con lo que trabajar, y Spielberg los trata como meros figurantes con frase.</p>

	<p>Otra oportunidad desaprovechada, <strong>que obtuvo su justo castigo en las taquillas y en las reacciones de la crítica a su estreno</strong>, y de la que no merece la pena ni siquiera hacer mención de sus rasgos estilísticos como hacemos con otras buenas películas de su realizador, porque no existen. Lo único bueno es que ya se sabía que Spielberg estaba embarcado en su primera película eminentemente bélica, y las expectativas empezaban a ser altas a pesar de este tropiezo.</p>      ]]></description>
      </item>
        	  <atom:link href="http://www.blogdecine.com/tag/especial-steven-spielberg/rss2.xml" rel="self" type="application/rss+xml" />
	</channel>

</rss>


