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		<title>Magazine - especial-walter-hill</title>
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Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2013-05-22 18:42:21</pubDate>

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      <title><![CDATA[Walter Hill: 'El tiempo de los intrusos' ]]></title>
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      <pubDate>Mon, 08 Apr 2013 05:28:00 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="trespasshillf1" src="http://img.blogdecine.com/2013/04/trespasshilf1.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Tras estar asociados en sus últimos films con la pareja <strong>Andrew G. Vajna</strong> y <strong>Mario Kassar</strong>, y que le reportaron no pocos beneficios, <strong>Walter Hill</strong> pasó a asociarse con otra singular pareja, <strong>Bob Gale</strong> y <strong>Robert Zemeckis</strong>, que venían de cosechar un gran éxito de público y crítica con la trilogía de <strong>&#8216;Regreso al futuro&#8217;</strong> (&#8216;Back to the Future&#8217;) entre otras cosas. Ambos sirvieron a Hill, de quien me resisto a creer que no metiese mano en el guión, como casi siempre hacía, una historia que le iba como anillo al dedo. Una especie de aventura urbana, nada complaciente y que versa sobre la avaricia, a través de la búsqueda de un tesoro escondido cuya inspiración hay que buscarla en la mítica <strong>&#8216;El tesoro de Sierra Madre&#8217;</strong> (&#8216;The Treasure of Sierra Madre&#8217;, John Huston, 1948) y cómo no, en el universo del western en general. <strong>Walter Hill</strong> en su salsa, una vez más.</p>

	<p>El film cambió su título original <strong>&#8216;The Looters&#8217;</strong>, que significa los saqueadores, por <strong>&#8216;Trespass&#8217;</strong>, que es algo así como violación de la propiedad privada. La razón fue que, debido a los famosos disturbios acaecidos en Los Angeles a principios de los 90, se creyó que era un título demasiado provocativo, por lo que decidieron cambiarlo por el segundo. Algún iluminado en la productora debió pensar que era más adecuado. Dejando a un lado esta curiosa anécdota, lo cierto es que nos encontramos ante uno de los trabajos más sólidos y locos al mismo tiempo, en los que la mano de su productor y guionista, Zemeckis, se nota bastante, pero sin anular en ningún completo la mirada personal de Hill, de nuevo inmerso en un mundo viril. Un thriller de acción con muy pocas concesiones al espectador. Tal vez por eso, sólo tal vez, no obtuvo el éxito que merecía.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img alt="trespasshillf2" src="http://img.blogdecine.com/2013/04/trespasshillf2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>(From here to the end, Spoilers) <strong>Bill Paxton</strong>, maravilloso actor con un registro muy amplio y para quien esto firma merecedor de un status muy superior al que ha tenido durante todos estos años, y <strong>William Sandler</strong>, otro eterno secundario más especializado en papeles de villano, dan vida a dos bomberos que realizando su trabajo encuentran lo que parece el mapa de un tesoro. Este se encuentra escondido en un edificio abandonado, por lo que hacerse con el mismo parece tarea fácil para dos hombres acostumbrados al riesgo. Lo que en un principio debería no suponer ningún peligro se va convirtiendo en una auténtica pesadilla. Un sin techo (Art Evans) y una banda de gangsters serán los inconvenientes que los dos bomberos tendrán que solventar si quieren hacerse ricos. Poco a poco las cosas se irán complicando hasta llegar a una conclusión nada esperada. Es probable que nos encontremos ante el film de Hill con el final menos complaciente de todos.</p>

	<p>Prácticamente toda la acción del filn transcurre en el interior del edificio abandonado, un auténtico laberinto de escaleras, habitaciones, túneles y más sorpresas que irán mermando en el ánimo de dos hombres a los que enseguida la situación les supera. De caracteres completamente distintos, aunque sean compañeros de profesión, sus verdaderas personalidades saldrán a la luz cuando las cosas se pongan feas. Don (Sandler) no está dispuesto a irse de allí sin el tesoro, y Vince (Paxton), menos atrevido y un poco más inocente, enseguida se dará cuenta de que el mayor tesoro de todos es la propia vida. Intereses enfrentados que se extendrán a los gangsters que los tienen rodeados en una de las habitaciones, donde permanecen con un rehén —personaje que en principio iba a ser para una mujer, la novia de uno de los villanos—. El tesoro, ansiado por todo, se convierte en un poderoso mcguffin con el que Hill explora a modo de relato de acción lo peor del ser humano.</p>

	<p><img alt="trespasshillf3" src="http://img.blogdecine.com/2013/04/trespasshilf3.jpg" class="centro" /></p>

	<p><strong>Ice T</strong> y <strong>Ice Cube</strong> eran conocidos por su carrera musical, y <strong>&#8216;El tiempo de los intrusos&#8217;</strong> supone uno de sus primeros trabajos para el cine, con el aliciente de coincidir en el reparto. T como el cabecilla de la banda y Cube como uno de sus hombres, puede que sean el punto flojo del film debido a sus interpretaciones. Ni siquiera imponen o atemorizan por sí solos, dejando esa función en manos de alguno de los secundarios. En cualquier caso a Hill le interesa la acción, el enfrentamiento entre los personajes, las traiciones, el interés personal de muchos por hacerse con el tesoro aunque para ello tengan que deshacerse de sus compañeros. En ese aspecto la labor de Hill es ejemplar, llevando a su propio terreno un material ajeno, marcando muy bien el crescendo dramático hasta una parte final totalmente desmadrada. Violencia y destrucción como en otros de los trabajos del director.</p>

	<p>Resulta curioso como este film, que repetimos apenas tuvo éxito taquillero, ha influenciado poderosamente en el cine posterior. Atención al detalle del personaje que lleva todo el rato una cámara de vídeo con la que va filmando lo que sucede, optando Hill en varios momentos por la cámara subjetiva, pero sin cargar las tintas. ¿Cuántas veces hemos visto eso mismo hoy día en infinidad de films? Y voy más allá, un edficio, tres personajes encerrados luchando por sus vidas mientras buscan algo, bomberos, cámara en mano. Estoy plenamente convencido de que <strong>Jaume Balagueró</strong> y <strong>Paco Plaza</strong> la tuvieron muy presente en su exitoso film sobre infectados. La gracia del film de Hill está en su extraordinario equilibrio entre géneros, tan conseguido que el film posee vida propia más allá de sus innegables influencias.</p>

	<p>Una gozada de principio a fin, en la que nunca decae el interés. Y una ironía final. El tesoro se lo lleva el sin techo, el que realmente más lo necesita, mientras Vince, uno de los pocos que han sobrevivido al estallido de violencia, escapa de allí asustado.</p>

<h3>Especial Walter Hill en Blogdecine:</h3>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-luchador">&#8216;El luchador&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-driver">&#8216;Driver&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-the-warriors-los-amos-de-la-noche">&#8216;The Warrios, los amos de la noche&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-forajidos-de-leyenda">&#8216;Forajidos de leyenda&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-la-presa">&#8216;La presa&#8217;</a></li>
		<li><a href="https://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-limite-48-horas&sa=U&ei=TpRMUY7yIofPhAfQ-YG4Aw&ved=0CAcQFjAA&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNH8U4I5u4T15iV5z3wCO4avy4WejA">&#8216;Límite: 48 horas&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-calles-de-fuego">&#8216;Calles de fuego&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-gran-despilfarro">&#8216;El gran despilfarro&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-cruce-de-caminos">&#8216;Cruce de caminos&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-traicion-sin-limite">&#8216;Traición sin límite&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-danko-calor-rojo">&#8216;Danko: Calor rojo&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-johnny-el-guapo">&#8216;Johnny el guapo&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-48-horas-mas">&#8216;48 horas más&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Walter Hill: '48 horas más']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-48-horas-mas</link>
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      <pubDate>Tue, 02 Apr 2013 17:32:04 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="another48hoursf1" src="http://img.blogdecine.com/2013/04/antoher48hrsf1.jpg" class="centro" /></p>

	<p><strong>&#8216;48 horas más&#8217;</strong> (&#8216;Another 48 hours&#8217;, Walter Hill, 1990) es la primera película de su director que es una secuela, con todo lo que ello supone, volver sobre personajes ya tratados, esta vez, y como siempre, con intenciones económicas. La idea fue del mismo <strong>Eddie Murphy</strong>, quien gozaba de una gran popularidad, mucha más que la de su compañero <strong>Nick Nolte</strong> —fijaos en el orden de sus nombres en los títulos de crédito de ambas películas—, y no contento con protagonizar el film, también escribió la historia, bajo el seudónimo de <strong>Fred Braughton</strong>, y produjo el film. La veteranía de Hill y Nolte hizo el resto. Que segundas partes nunca fueron buenas es una de esos dichos para los que ya hay bastantes excepciones, y esta es una de ellas. La película no es mejor que su primera entrega —evidentemente el factor sorpresa, por así llamarlo, ya no existe—, pero sí está a la altura, extendiendo lo visto en aquella y desarrolland un poco más, poco subrayemos, la historia.</p>

	<p>De hecho, había planes para una tercera entrega que nunca vio la luz —ya sabéis, la manía/moda de las trilogías—, algo incomprensible teniendo en cuenta que el film presente fue un éxito que sólo en alquiler en los videoclubs recaudó más que su presupuesto. En cualquier caso habría sido lo de siempre, estirar el chicle aprovechando que aún tiene sabor, y en ese aspecto la labor realizada aquí es encomiable dado que hablamos de un thriller de acción cuyo único propósito es entretener. Para el guión se recurrió a <strong>John Fansano</strong>, <strong>Larry Gross</strong> y sobre todo <strong>Jeb Stuart</strong> en cuyo currículum hay un thriller muy curioso y nada desdeñable, <strong>&#8216;Secuestro&#8217;</strong> (&#8216;Switchback&#8217;, 1997); tres escritores para una historia algo simple —su mayor defecto— y dondfe de nuevo lo verdaderamente importante es la puesta en escena de Walter Hill, enérgica y rabiosa como casi siempre.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img alt="another48hoursf2" src="http://img.blogdecine.com/2013/04/another48hrsf2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>(From here to the end, Spoilers) El tiempo ha pasado desde los hechos del primer film, nada menos que siete años y Reggie Hammond (Murphy) parece pudrirse en la cárcel, hasta que llega su amigo de toda la vida —sólo se han visto una vez— para solicitar de nuevo su ayuda por estar conectado con el caso que investiga Jack Cates (Nolte). Como esto debe ser una secuela en toda regla y no una simple aventura más de los personajes, el caso del film inicial tiene bifurcaciones que guardarán alguna que otra sorpresa en su desarrollo. El famoso dinero que Hammond guarda celosamente fuera de la cárcel provenía de alguien, y ese alguien es un personaje que tiene en esta entrega más protagonismo, <strong>Brion James</strong>, que en aquella época no paraba de trabajar especializándose en papeles de villano. En este caso un policía corrupto, algo que siempre da mucho juego, y como secuaces, dos motoristas —guiño a <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/calles-de-fuego-streets-of-fire">&#8216;Calles de fuego&#8217;</a> (&#8216;Streets of Fire&#8217;, 1984)— malvados que guardan relación con los villanos del primer film.</p>

	<p>De hecho, argumentalmente, el detalle que uno de los motoritas busque venganza por ser el hermano del personaje al que daba vida un exagerado <strong>James Remar</strong>, parece ser un precedente del guión de <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/jungla-de-cristal-la-venganza">&#8216;Jungla de cristal. La venganza&#8217;</a> (&#8216;Die Hard: With a Vengeance&#8217;, John McTiernan, 1995) en cuya primera e importante entrega participó Stuart en el guión. ¿Coincidencia? Tal vez, pero siendo McTiernan y Hill, sobre todo este, dos de los padres del maltratado injustamente cine de acción moderno, no me extrañaría la influencia de una en otra. En cualquier caso, suena a excusa para enlazar ambas entregas a través de su línea argumental, bastante sencilla en las dos muestras, pero efectivas gracias al pulso narrativo de Hill, que una vez más trata de frente y sin contemplaciones a sus personajes, yendo directo al grano y marcándose, como es habitual en él, algunas buenas <em>set pieces</em> de acción pura y dura.</p>

	<p><img alt="another48hoursf3" src="http://img.blogdecine.com/2013/04/another48hrsf3.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Porque <strong>&#8216;48 horas más&#8217;</strong> es lo que es, un producto de acción que, lejos de tratar al espectador como si este fuera imbécil —algo que hoy día se prodiga mucho en el género— propone otro crudo relato —dentro de los límites del cine convencional— sobre la supervivencia. Otra <em>buddy movie</em> con dos &#8220;buenos&#8221; de personalidades contrarias pero complementarias, enfrentados a otra pareja, la de &#8220;malos&#8221;, cuya existencia está por encima del bien y del mal, tal y como demuestran allá por dónde pasan. En este punto, el dibujo de los dos villanos está mejor realizado que en el primer film, parcos en palabras y ligeros de gatillo, herencia directa del western que tanto admira Hill. Por supuesto las secuencias de acción vuelven a ser la estrella del film, destacando todos los tiroteos, sobre todo aquel que revisita <strong>&#8216;La huída&#8217;</strong> (&#8216;The Getaway&#8217;, Sam Peckinpah, 1972) y que Hill ya había tratado en el film con <strong>Arnold Schwarzenegger</strong>. Ritmo, planificación y sentido del espectáculo rara vez visto en un film de estas características.</p>

	<p>Y es que <strong>&#8216;48 horas más&#8217;</strong> pertenece a ese grupo de films de acción en los que la sobriedad es una finalidad a conseguir, y que de hecho no todos alcanzan. Hacer eso dentro de los límites del mal llamado cine comercial es algo realmente valiente y sólo reservado a difectores que, como <strong>Walter Hill</strong>, conocen los secretos de la puesta en escena más eficaz para lo que narran. Y eso que hablamos de un film al que se le cortaron nada menos que <strong>50 minutos</strong> de metraje —segunda vez que ocurre algo así en la filmografía de Hill tras la maravillosa <strong>&#8216;Driver&#8217;</strong> (&#8216;The Driver&#8217;, 1978)—, algo realmente exagerado. No quiero ni imaginarme qué llevo a Hill a tomar esa decisión, pero viendo los resultados ni falta que hace. <strong>&#8216;48 horas más&#8217;</strong> es una digna secuela —algo que muchas otras secuelas no pueden decir— y una buena muestra de un cine menospreciado injustamente. Murphy con más protagonismo por motivos evidentes, y Nolte un poco más duro que de costumbre ya que venía de filmar a las órdenes de <strong>Sidney Lumet</strong> un thriller de aspecto sucio y muy diferente a este.</p>

	<p>Para el cajón de las anécdotas decir que el actor <strong>Frank McRa</strong>e repite personaje de jefe gritón de Jack Cates, hasta el punto de que sus escenas son descartes del film original. Increíble pero cierto. Y otras conexión con McTiernan, el mismo actor se somete a una espectacular parodia del mencionado personaje en la divertida <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/el-ultimo-gran-heroe">&#8216;El último gran héroe&#8217;</a> (&#8216;Last Action hero&#8217;, 1993). Como hemos dicho el film fue un éxito —lo era desde el primer día de rodaje— y su director se metió en su siguiente película en un proyecto mucho más personal que contaría en su guión con un escritor de excepción: <strong>Robert Zemeckis</strong>.</p>

<h3>Especial Walter Hill en Blogdecine:</h3>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-luchador">&#8216;El luchador&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-driver">&#8216;Driver&#8217;</a></li>
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		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-johnny-el-guapo">&#8216;Johnny el guapo&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Walter Hill: 'Johnny el guapo']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-johnny-el-guapo</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-johnny-el-guapo</guid>
      <pubDate>Tue, 02 Apr 2013 10:18:56 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Johnnyhandsomef1" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/johnnyhandsomef1.jpg" class="centro" /></p>

	<p><strong>Walter Hill</strong> siguió con su colaboración con la <strong>Carolco</strong>, de nuevo al frente con <strong>Andrew G. Vajna</strong> y <strong>Mario Kassar</strong>, con una película al servicio completo de su estrella principal. Si <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/danko-calor-rojo">&#8216;Danko: Calor rojo&#8217;</a> (&#8216;Red Heat&#8217;, 1988) lo era de Arnold Schwarzenegger, <strong>&#8216;Johnny el guapo&#8217;</strong> (&#8216;Johnny Handsome&#8217;, 1989) lo es de <strong>Mickey Rourke</strong>, a quien le faltaba poco para caer en picado hasta cierto olvido mayúsculo, siendo rescatado hace unos años por <strong>Darren Aronofsky</strong>. Pero antes de que los excesos privados del actor hiciesen mella —recuerdo una visita a cierto programa de éxito presentado por Isabel Gemio, que fue realmente patético— en una carrera ejemplar, este parecía haber alcanzado un gran status, de esos que se suben a la cabeza, con films considerados de culto, tal es el caso de <strong>&#8216;La ley de la calle&#8217;</strong> (&#8216;Rumble Fish&#8217;, Francis Ford Coppola, 1983) o <strong>&#8216;Manhattan Sur&#8217;</strong> (id, Michael Cimino, 1985). El actor estaba en un inmejorable momento, y trabajar con Hill parecía tener cierto sentido.</p>

	<p>No obstante, el guión escrito por <strong>Ken Friedman</strong>, cuyo currículum es mejor no mirar, partiendo de la novela de <strong>John Godey</strong>, fue presentado antes a actores como <strong>Willem Dafoe</strong> o <strong>Al Pacino</strong>. El segundo a punto estuvo de interpretar al personaje central, pero lo rechazó al final debido a que no fueron capaces de quitar a la historia el aspecto de serie B que tenía. Puede que a Pacino no le faltase razón, o puede que se le escapase toda la riqueza que existe en numerosas cintas B a lo largo y ancho de la historia del cine. El caso es que nos encontramos ante uno de los films más extrañso de su autor, con un héroe muy en la línea del universo de Hill, y también con una cinta que respira cine negro —o <em>Film Noir</em> como dicen los franceses y <a href="http://www.blogdecine.com/tag/film-noir">nosotros</a>— por los cuatro costados, y en la que Hill se adentra en la venganza desde una nueva perspectiva, la que ofrece la posiblidad de cambiar por completo de rostro.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img alt="Johnnyhandsomef2" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/johnnyhandsomef2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>(From here to the end, Spoilers) Rourke da vida a Johnny, apodado el guapo por su cara deforme. Se dedica a los robos y ha planeado uno que no puede salir mal y reportar una gran cantidad de dinero. Para ello se alía con un amigo, Mickey (Scott Wilson), y una pareja, Sunny y Rafe (Ellen Barkin y Lance Henriksen), quienes traicionan a los primeros, matando a uno y dando a Johnny por muerto, que es enviado a prisión. Allí, misterios de la ciencia, un doctor le propondrá someterse a una serie de operaciones con el fin de recomponerle el rostro. Johnny acepta a regañadientes, y la rehabilitación es un éxito, tanto que los resultados son envidiables. Con una nueva vida por delante Johnny no puede dejar de pensar en vengarse, e ideará un plan para engañar a los que una vez le tomaron por tonto. Premisa con los elementos necesarios en todo thriller que se precie: violencia, traición, mucho dinero y la oportunidad de redimnirse.</p>

	<p><strong>&#8216;Johnny el guapo&#8217;</strong> juega en todo momento con la posibilidad de una segunda oportunidad que dicen todo el mundo merece. En este caso una segunda oportunidad que viene de poseer una nueva identidad, y que personajes como el de Donna (Elizabeth McGovern) ven como algo positivo, claramente influenciada por el aspecto de tío guapo que posee ahora Johnny. Personaje, quizá, metido a calzador y que supone la parte menos interesante de la historia, tópica cuando va por esos derroteros. Todo lo contrario que ese policía al que da vida un divertido <strong>Morgan Freeman</strong>, que no cree en la reinserción de Johnny, al que siempre verá como un delincuente y un ladrón. En ningún momento sucede algo que podríamos esperar en otros muchos films, que el policía suponga una especie de ayuda en su nueva vida, como lo puede suponer una mujer. Un atisbo de amistad que nunca llegará a producirse, porque esto es una película de Walter Hill, y en su cine no hay lugar para las alegrías.</p>

	<p><img alt="Johnnyhandsomef3" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/johnnyhandsomef3.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Conviene resaltar una vez más la capacida de síntesis narrativa que posee Hill, y cómo no, esa violencia en las secuencias de los atracos, ejemplares en planificación y ritmo. Con todo, Hill opta esta vez por hacer cosas extrañas con la cámara, como el uso del gran angular sin que parezca tener demasiado sentido hacerlo. Eso sí, la violencia es descarnada y directa, sin contemplaciones, muy lejos de lo que suele hacerse hoy día salvo contadas excepciones. Resulta curioso como el sentido de la violencia en el cine de Hill es capaz de avergonzar a muchas de las muestras de hoy día, más preocupados por las filigranas o atiborrar la historia con efectos visuales con los que intentar paliar nuestras ansias de sangre como dios manda. Si hay algo de lo que pueden presumir las cintas de Hill en ese aspecto, es de honestidad, y de una gran contundencia. <strong>&#8216;Johnny el guapo&#8217;</strong> alcanza sus mejores instantes cuando la violencia sale a flote, una violencia que libera, o destruye, a sus personajes.</p>

	<p><strong>Mickey Rourke</strong> hace lo que mejor sabe hacer, o sabía, poner cara de bueno y lucir cara en la segunda mitad del film. Apenas existe química con <strong>Elizaberth McGovern</strong>, quizá algo realizado a propósito. Llama más la relación que Johnny tiene con la pareja que le traicionó, con los rostros de <strong>Ellen Barki</strong>n —auténtica fiera interpretativa que en aquellos años iba para sex symbol, y así lo fue al menos en los recónditos e inconfesables sueños de algunos de nosotros— y <strong>Lance Henriksen</strong> —eterno y entrañable secundario, que aquí eleva su rol de villano hasta los límites del histrionismo—, un singular tándem que parece resucitar en cierto modo la pareja clásica del cine negro. Me atrevería a decir que los espíritus de <strong>Robert Siodmak</strong> y <strong>Jacques Tourneur</strong> flotan un poco por esta película, tan desconcertante como atractiva, y que no supondría un éxito en la carrera de su director. Tal vez por eso al año siguiente volvió sobre dos personajes que le habían hecho saborear las mieles del éxito.</p>

	<p><h3>Especial Walter Hill en Blogdecine:</h2></p>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-luchador">&#8216;El luchador&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-driver">&#8216;Driver&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-the-warriors-los-amos-de-la-noche">&#8216;The Warrios, los amos de la noche&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-forajidos-de-leyenda">&#8216;Forajidos de leyenda&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-la-presa">&#8216;La presa&#8217;</a></li>
		<li><a href="https://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-limite-48-horas&sa=U&ei=TpRMUY7yIofPhAfQ-YG4Aw&ved=0CAcQFjAA&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNH8U4I5u4T15iV5z3wCO4avy4WejA">&#8216;Límite: 48 horas&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-calles-de-fuego">&#8216;Calles de fuego&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-gran-despilfarro">&#8216;El gran despilfarro&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-cruce-de-caminos">&#8216;Cruce de caminos&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-traicion-sin-limite">&#8216;Traición sin límite&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-danko-calor-rojo">&#8216;Danko: Calor rojo&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Walter Hill: 'Danko: Calor rojo']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-danko-calor-rojo</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-danko-calor-rojo</guid>
      <pubDate>Wed, 27 Mar 2013 16:14:20 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="redheatf1" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/redheatf1.jpg" class="centro" /></p>

	<p>La semana pasado se estrenó en nuestro país el esperado regreso de <strong>Walter Hill</strong> al cine de acción puro y duro con <a href="https://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/estrenos/una-bala-en-la-cabeza-la-pelicula&sa=U&ei=WyZTUc_ACo20hAf7jYCICQ&ved=0CAcQFjAA&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNH3g-xuyb9NgOgIPOhjzZ1U0m8uqA">&#8216;Una bala en la cabeza&#8217;</a> (&#8216;Bullet to the Head&#8217;, 2012), con uno de los iconos del género, <strong>Sylvester Stallone</strong>, quien ha regresado a la actualidad cinematográfica con fuerza, la misma que va a intentar <strong>Arnold Schwarzenegger</strong>, quien ya había trabajado con Hill en uno de sus hits, <strong>&#8216;Danko: Calor rojo&#8217;</strong> (&#8216;Red Heat&#8217;, 1988), que casi estuvo a punto de titularse <strong>&#8216;Dimitri&#8217;</strong>. El actor austriaco por aquel entonces no paraba de trabajar, y a pesar de memeces del calibre de <strong>&#8216;Ejecutor&#8217;</strong> (&#8216;Raw Deal&#8217;, John Irvin, 1986) o <strong>&#8216;Perseguido&#8217;</strong> (&#8216;The Running Man&#8217;, Paul Michael Glasser, 1987), se había hecho un nombre gracias a films como <strong>&#8216;Terminator&#8217;</strong> (&#8216;The Terminator&#8217;, James Cameron, 1984) y <a href="https://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-depredador&sa=U&ei=pCZTUYOgJ8O2hQeM44DoCA&ved=0CAkQFjAB&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNEa6dXnWOawzEqWFaKmhEgV6lKBiA">&#8216;Depredador&#8217;</a> (&#8216;Predator&#8217;, John McTiernan, 1987) además de haber dado vida a Conan. Que los caminos de Schwarzenegger y Hill se cruzasen en aquella época, teniendo en cuenta que por detrás estaban <strong>Andrew G. Vajna</strong> y <strong>Mario Kassar</strong> tejiendo hilos, entra dentro de la más aplastante de las lógicas.</p>

	<p>Hill vuelve a sus labores de guionista en un producto que en apariencia parece estar al servicio de su estrella principal, y así es durante momentos, pero también es fácil ver una película muy del estilo de su director, que aunque esta vez, como alguna otra, cede un poco ante las exigencias del Hollywood de aquellos años pero manteniendo un poco la esencia de su cine. Para ello echó mano de dos guionistas clásicos como <strong>Harry Kleiner</strong>, que había trabajado con Hill en su anterior film, y <strong>Troy Kennedy-Martin</strong> —en su currículum encontramos cintas como &#8216;Un trabajo en Italia&#8217; (&#8216;The Italian Job&#8217;, Peter Collinson, 1969) y <a href="https://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/fichas/cine-belico/los-violentos-de-kelly&sa=U&ei=9iZTUdqQPNKJhQfIs4CYCA&ved=0CAoQFjAB&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNF6X5avEF8j6IJNjPv7y1tsFJ3n0Q">&#8216;Los violentos de Kelly&#8217;</a> (&#8216;Kelly´s Heroes&#8217;, Brian G. Hutton, 1970)—, y el resultado no se encuentra ni entre lo mejor ni entre lo peor de su realizador, aunque se acerca más a lo segundo. A pesar de sus parciales aciertos, nos encontramos ante uno de los films más blandos de Hill, pero tanto entonces como hoy día, un decente entretenimiento que algunos bautizaron como &#8220;El Ninotchka del cine de acción&#8221;.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img alt="redheatf2" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/redheatf2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Precisamente la película del genial <strong>Ernst Lubitsch</strong> —película sobre la que se suele bromear diciendo que Lubitsch fue el único director que logró hacer reír a Greta Garbo— fue la que le sugirió Hill a Schwarzenegger como modelo a tener en cuenta para perfilar  el personaje de Iván Danko, capitán de la policía rusa —la película es la primera producción estadounidense que dejan filmar en Moscú en concreto en la famosa Plaza Roja— que debe viajar a Chicago tras la pista de un importante traficante de drogas. Desde luego, el futuro gobernador de California da la sensación de que siguió los consejos de <strong>Walter Hill</strong> al respecto, ya que se pasa todo el film imitando gestos de la Garbo en el mencionado film, jugando además con su propia imagen, la que el actor cosechaba en aquellos años. Schwarzenegger, que aún no había empezado a reírse de sí mismo, se acerca a su composición a la que hizo para <strong>James Cameron</strong>, de hecho por momento Arnie parece un Terminator ruso, y casi como tal es presentado en la escena de la sauna.</p>

	<p><strong>James Belushi</strong>, que por aquel entonces empezaba a ser famoso, es el partenarie de Schwarzenegger, en la piel del Sargento Art Ridzik, que ayudará a Danko en la captura del traficante —<strong>Ed O´Ross</strong>, años más tarde conocido por un importante papel en la impresionate serie de televisión <strong>&#8216;A dos metros bajo tierra&#8217;</strong> (&#8216;Six Feet Under&#8217;)—, aportando el previsible punto cómico a la funcion —aunque <strong>James Belushi</strong> no me parece un mal actor, al lado de su hermano, el mítico <strong>John Belushi</strong>, no tiene nada que hacer—, con chistes sobre el modo de vida soviético, muy toscos y pobres, amén de alguna referencia a <strong>Clint Eastwood</strong> y su mítico Harry el sucio —recordemos que Hill quiso trabajar con Eastwood, algo de que sólo pensarlo se nos cae la baba—. Así pues, la <em>buddy movie</em> —subgénero que prácticamente instauró Hill— está servida. Dos personajes de caracteres muy diferentes y que acabarán necesitándose y respetándose por un bien común. Por supuesto el discurso de Hill queda reducido aquí a la mínima esencia —si muchas de sus películas hacen gala de una ejemplar síntesis, esta es quizá demasiado esquemática— y su función se límita a la excelentes secuencias de acción.</p>

	<p><img alt="redheatf3" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/redheatf3.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Entre dichas secuencias de acción destacan la de un tiroteo con Schwarzenegger en camiseta que es una especie de autohomenaje doble a <strong>&#8216;La huída&#8217;</strong> (&#8216;The Getaway&#8217;, Sam Peckinpah, 1972) y que curiosamente repetiría dos años más tarde. Y cómo no, la joya de la función, esa espectacular y muy bien montada —labor obra de los habituales <strong>Freeman A. davies</strong>, <strong>Donn Aron</strong> y <strong>Carmel Davies</strong>— persecución de autobuses en el clímax de la película, y que parece un capricho personal a lo bestia dado el amor cinematográfico que Hill siente por dichos medios de transporte. El resto se reduce a un humor algo burdo, pero efectivo, dentro de una historia más simple que un botijo, en la que la diferencia entre buenos y malos está bien clara, y de cara a la galería el final también es de lo más complacientes dentro del cine de Hill, quien siempre se ha caracterizado por tenerlos bien puestos. El caso se soluciona, no sin unos cuantos cadáveres de por medio, cada uno para su casa y todos tan contentos.</p>

	<p>Por supuesto la película fue un éxito, Schwarzengger era el mayor reclamo de todos y empezaba a estar en lo más alto —hasta alcanzar esplendor, por así llamarlo, en la década siguiente— Y Hill culminaría su trato con la <strong>Carolco</strong> en un thriller al servicio de otra estrella ochentera, <strong>Mickey Rourke</strong>.</p>

<h2>Especial Walter Hill en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-luchador">&#8216;El luchador&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-driver">&#8216;Driver&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-the-warriors-los-amos-de-la-noche">&#8216;The Warrios, los amos de la noche&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-forajidos-de-leyenda">&#8216;Forajidos de leyenda&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-la-presa">&#8216;La presa&#8217;</a></li>
		<li><a href="https://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-limite-48-horas&sa=U&ei=TpRMUY7yIofPhAfQ-YG4Aw&ved=0CAcQFjAA&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNH8U4I5u4T15iV5z3wCO4avy4WejA">&#8216;Límite: 48 horas&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-calles-de-fuego">&#8216;Calles de fuego&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-gran-despilfarro">&#8216;El gran despilfarro&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-cruce-de-caminos">&#8216;Cruce de caminos&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-traicion-sin-limite">&#8216;Traición sin límite&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Walter Hill: 'Traición sin límite']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-traicion-sin-limite</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-traicion-sin-limite</guid>
      <pubDate>Tue, 26 Mar 2013 09:10:00 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="extremeprejudicef1" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/extremeprejudicef1.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Tras la loa musical que supuso <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/dramas/cruce-de-caminos-crossroads">&#8216;Cruce de caminos&#8217;</a> (&#8216;Crossroads&#8217;, 1986), un proyecto tan atípico como personal, Walter Hill se asocia con los temibles <strong>Mario Kassar</strong> y <strong>Andrew G. Vajna</strong>, que a finales de los ochenta y principios de los noventa se hicieron cargo de la <strong>Carolco</strong> —concretamente hasta 1995 con la última película salida de la productora, el enorme fiasco, en todos los aspectos <strong>&#8216;La isla de las cabezas cortadas&#8217;</strong> (&#8216;Cutthroad Island&#8217;, Renny Harlin, 1995)—, para la cual Hill realiza tres thrillers de acción, siendo <strong>&#8216;Traición sin límite&#8217;</strong> (&#8216;Extreme Prejudice&#8217;, 1987) el primero de ellos, y también el mejor. Es muy probable que estemos hablando del film más bestia de <strong>Walter Hill</strong>, aquel en el que da rienda suelta a todas sus inquietudes poniendo en imágenes la muy concisa historia de <strong>John Milius</strong> y <strong>Fred Rexer</strong>, que ya habían coincidido en la delirante, por la propuesta, <strong>&#8216;Amanecer rojo&#8217;</strong> (&#8216;Red Dawn&#8217;, 1984) de la que hace poco hicieron <a href="https://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/criticas/red-dawn-directa-al-olvido&sa=U&ei=Cu9QUY2hDseX1AWEyoHoDg&ved=0CAkQFjAB&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNGvKNtJSyA-bAwMnA_N-FcSHAvIIA">un remake</a>.</p>

	<p>El libreto de Milius y Rexer fue convertido en guión definitivo por <strong>Harry Kleiner</strong> y <strong>Deric Washburn</strong>, cuyo currículum es sencillamente espectacular. El segundo por escribir los libretos de películas como <strong>&#8216;El cazador&#8217;</strong> (&#8216;The Deer Hunter&#8217;, Michael Cimino, 1978) o <strong>&#8216;Naves misteriosas&#8217;</strong> (&#8216;Silent Running&#8217;, Douglas Trumbull, 1972), y con el primero hay que remontarse a directores como <strong>Otto Preminger</strong> o <strong>Samuel Fuller</strong>, en películas como <strong>&#8216;¿Ángel o diablo?&#8217;</strong> (&#8216;Fallen Angel&#8217;, 1945) o <a href="https://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/fichas/thrillers/la-casa-de-bambu&sa=U&ei=We9QUf6rMe2M0wXLtIHQDg&ved=0CAoQFjAB&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNHLBeGz4CZx-i0M0_exx1-eiL-SEw">&#8216;La casa de bambú&#8217;</a> (&#8216;The House of Bamboo&#8217;, 1955), y también <strong>&#8216;Bullit&#8217;</strong> (id, Peter Yates, 1968) entre otras. El guión es una milimétrica maravilla hiperviolenta, lleno de matices y con una labor ejemplar de síntesis —directo al grano es una de las máximas de Hill— que debió volver loco al director cuando lo leyó. Otro de esos libretos ajenos que Hill hace suyo con su peculiar puesta en escena, esta vez más rabiosa que nunca.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img alt="extremprejudicef2" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/extremeprejudicef2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>(From here to the end, Spoilers) El inicio de <strong>&#8216;Traición sin límite&#8217;</strong> —espectacular título español para el mucho mejor <strong>&#8216;Extreme Prejudice&#8217;</strong>, sacado de <strong>&#8216;Apocalypse Now&#8217;</strong> (id, Francis Ford Coppola, 1979), no por casualidad escrita por Milius— muestra uno por uno al equipo de mercenarios que operará en la frontera de México haciendo pasar un golpe organizado por el gobierno en una de esas operaciones ultrasecretas, por un típico atraco a un banco. Allí Cash Bailey —<strong>Powers Boothe</strong> en su segunda colaboración con Hill tras <strong>&#8216;La presa&#8217;</strong> (&#8216;Southern Comfort&#8217;, 1981)— uno de los grandes capos de la droga del lugar y que posee ciertos documentos bajo llave que incriminan en actos no demasiado legales al gobierno estadounidense. Dicho inicio, que bebe de <a href="https://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/fichas/westerns/los-profesionales&sa=U&ei=3e9QUZPvJoOl0QWRvoGoAQ&ved=0CAcQFjAA&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNGw1_M5pzllSeG4cRcesQ3JsRxJiw">&#8216;Los profesionales&#8217;</a> (&#8216;The Professionals&#8217;, Richard Brooks, 1966), enseña uno a uno a los supertipos que convertirán el lugar en un infierno, todos ellos comandados por el Mayor Paul Hackett —el muy de moda aquellos años, tanto en el cine como en la televisión, <strong>Michael Ironside</strong>—, quien tiene planes muy secretos.</p>

	<p>Hill recurrió a <strong>Nick Nolte</strong> para el papel de Jack Benteen, un marshal que se verá metido en medio de toda una guerra privada, quien adelgazó un montón para el personaje, el cual está inspirado en un marshall real. Y <strong>&#8216;Traición sin límite&#8217;</strong> es un claro ejemplo, entre otros muchos, de lo excelente actor que es Nolte, sobre todo si comparamos su interpretación con la de <strong>&#8216;Límite: 48 horas&#8217;</strong> (&#8216;48 hrs.&#8217;, 1982) en la que daba vida a un personaje de similares cacrterísticas. La composición de Nolte es puro minimalismo, muy acorde con el cine de Hill, un hierático marshall tras cuya pétrea mirada —que acojona como pocas— se puede deducir el sentimiento de un hombre que ha comprendido que el mundo es un lugar apestoso dónde morar, un mundo en el que para sobrevivir has de enfrentarte con tu mejor amigo en una lucha a muerte. Nolte hace una de esas interpretaciones físicas —gestos, la manera de andar, de mirar, de moverse, lo es todo— que además de dibujar y describir a la perfección el personaje llenan la pantalla, lo cual sumado a la capacidad de Hill para captar lo esencial con la imagen, eleva el trabajo del actor a lo más alto.</p>

	<p><img alt="extremeprejudicef3" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/extremeprejudicef3.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Que el género del western navega todo el rato por <strong>&#8216;Traición sin límite&#8217;</strong> es algo que salta a la vista, ya no sólo porque productores, director y sobre todo guionistas, lo han declarado así, sino porque se ve en todas y cada una de sus secuencias, algunas de ellas verdaderas y magistrales <em>set pieces</em> del cine de acción. Llaman la atención absolutamente todas, desde la inicial, en la que el personaje central queda definido, hasta el excelente atraco, que parece una versión mayúsucla del visto en <strong>&#8216;La huída&#8217;</strong> (&#8216;The Getaway&#8217;, Sam Peckinpah, 1972), y cómo no, el clímax final, todo un homenaje a otro mítico título de tío Sam, <strong>&#8216;Grupo salvaje&#8217;</strong> (&#8216;The Wild Bunch&#8217;, 1969). Una pura orgía de violencia, en la que la contundencia de los disparos nos conmociona de forma brutal, casi podemos sentirlos gracias a esa viscelaridad y energía que imprime un Hill totalmente desbocado a lo que mejor sabe hacer, pero controlando en todo momento lo que hace. Dichas secuencias siguen impactando a día de hoy por su sentido de la violencia, sin remilgos ni conservantes.</p>

	<p>La actriz cubana <strong>Maria Conchita Alonso</strong>, más de moda en aquellos años que ahora, da vida a uno de los personajes femeninos con más protagonismo en el cine de <strong>Walter Hill</strong>, de hecho es de las pocas películas de su director en las que el protagonista se queda con la chica en un aparente final feliz, que de feliz no tiene nada. Sin embargo, y aquí es donde se halla uno de los puntos más interesantes del film, se queda con la chica porque se la ha ganado, como si de una propiedad se tratase, a tiro limpio. Otro apunte machista en el mundo de hombres de Hill. Al igual que en <strong>&#8216;Calles de fuego&#8217;</strong>, bueno y malo lucharán por la mujer de sus vidas; el amor que esta vez triunfará pasando por encima de algunas de las muertes más violentas jamás vistas en una pantalla. </p>

	<p>Así es <strong>&#8216;Traición sin límite&#8217;</strong>, violenta, vibrante, y de un atroz romanticismo, el de la soledad del hombre violento que retrotae al western, al que Hill le escribe la carta de amor más sangrienta que existe.</p>

<h3>Especial Walter Hill en Blogdecine:</h3>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-luchador">&#8216;El luchador&#8217;</a></li>
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		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-calles-de-fuego">&#8216;Calles de fuego&#8217;</a></li>
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	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Walter Hill: 'Cruce de caminos']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-cruce-de-caminos</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-cruce-de-caminos</guid>
      <pubDate>Mon, 25 Mar 2013 17:48:40 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="crossroadasf1" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/crossroadsf1.jpg" class="centro" /></p>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/fichas/comedias/el-gran-despilfarro">&#8216;El gran despilfarro&#8217;</a> (&#8216;Brewster´s Millions&#8217;, 1985) fue uno de los grandes éxitos de <strong>Walter Hill</strong> —irónicamente también una de sus peores películas—, y este pudo volver con facilidad a los proyectos que le interesaban de verdad. El proyecto elegido era algo parecido a <strong>&#8216;Calles de fuego&#8217;</strong> (&#8216;Streets of Fire&#8217;, 1984), pero esta vez rindiendo tributo al blues, y para que la jugada no fuese tan arriesgada como el film mencionado —que, con el paso del tiempo se revela como uno de los mejores trabajos de su director, sino el mejor— esta vez jugó con bazas un poco más seguras de cara a no fracasar comercialmente. La principal fue el contar con <strong>Raph Macchio</strong> en el papel principal, y en una historia de aprendizaje que a muchos podría recordar las andanzas de su rol en la risible <strong>&#8216;Karate Kid&#8217;</strong> (&#8216;The Karate Kid&#8217;, John G. Alvidsen, 1984) que aquel mismo año estrenaba segunda parte. Cuaquier parecido en calidad es pura coincidencia.</p>

	<p>Tamnién contó para el personaje femenino —al igual que el film con <strong>Michael Paré</strong>, también con cierta relevancia y sin ocultar el machismo en el cine de Hill— con <strong>Jami Gertz</strong>, actriz que se hizo notar un poco en aquella época con films como el presente, <strong>&#8216;Quicksilver&#8217;</strong> (id, Thomas Michael Donnelly, 1985), o <a href="https://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-cine-fantastico/jovenes-ocultos&sa=U&ei=NZpQUbCPKcbD7AabuIGABw&ved=0CAcQFjAA&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNFR9gV9G0JFYPXMFv7aWRExiqZVdA">&#8216;Jóvenes ocultos&#8217;</a> (&#8216;The Lost Boys&#8217;, Joel Schumacher, 1987), y que más tarde se perdió en el olvido como muchos de los actores jóvenes de aquella década. Y aunque la elección de ambos intérpretes podía ser povechoso de cara a la taquilla, a mi parecer suponen un error de casting enorme, de los más grandes jamás vistos en una película. Porque ahora nos quejaremos de Keanu Reeves y de Ben Afflecks, por poner dos ejemplos, pero lo de Macchio clama al cielo, no es que sea inexpresvo o el personaje en esta película le quede demasiado grande, es que simplemente no valía, y uso el tiempo pasado, para ser actor. ¿Alguien se ha creído alguna vez alguno de sus papeles?</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img alt="crossroadasf2" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/crossroadsf2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Y es precisamente en ambos actores donde se encuentra lo peor de un film por otro lado bello y lírico, tal vez el más hermoso que haya filmado Hill en toda su filmografía. Una belleza atípica y subterránea que hay que buscar en esa especie de <em>road movie</em> en sus momentos musicales y en ese tratamiento de la romántica soledad que acompaña al músico de blues durante toda su vida. Sin embargo, cada vez que Macchio aparece en pantalla la película pierde puntos. Hill es incapaz, tal vez porque sabe que de dónde no hay no se puede sacar, de arrancar un mínimo de credibilidad a Macchio en el rol de joven músico de blues que quiere llegar a ser alguiern tocando la guitarra. El actor se pasa toda la película con cara de no entender absolutamente nada, pensando tal vez que se encontraba ante otra historia al estilo de su vulgar aprendiz de artes marciales, y así lo creyó también parte del público que se acercó a ver el film. Las diferencias son simple, y afortunadamente, abrumadoras.</p>

	<p>(From here to the end, Spoilers) <strong>&#8216;Cruce de caminos&#8217;</strong> supone el primer libreto para el cine del escritor <strong>John Fusco</strong>, y probablemente el mejor que ha escrito hasta la fecha, adaptado por parte de Hill muy bien a sus inquietudes como cineasta, aunque es evidente que nos encontramos ante una de las películas de Hill más alejadas de su discurso y al mismo tiempo de las mejores. La violencia típica de Hill, aquella que muestra un mundo sin compasión en el que la supervivencia está destinada al más fuerte, en el literal sentido de la expresión, se muetra aquí en las arrebatadoras notas de la banda sonora compuesta por <strong>Ry Cooder</strong>, y entre cuyos invitados podemos encontrar a <strong>Steve Vai</strong>, uno de los guitarristas más espectaculares y virtuoso jamás vistos sobre un escenario. Su personaje no tiene desperdicio: Jack Butler, el guitarrista del diablo, el mismo que con claras referencias a la pinta de <strong>Robert Mitchum</strong> en <strong>&#8216;La noche del cazador&#8217;</strong> (&#8216;Night of the Hunter&#8217;, Charles Laughton, 1956), hace tratos con músicos de blues en un cruce de caminos en el que se determina el destino de algunas almas.</p>

	<p><img alt="crossroadasf3" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/crossroadsf3.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Como hemos dicho Macchio es incapaz de dotar de un mínimo de entidad a su personaje, mucho más rico sobre el papel que en pantalla, tanto que molesta ver al joven actor metido en una guisa que no entiende ni entenderá nunca —y eso que el mismo se aprendió los temas de blues que su personaje interpreta, de forma que sus posiciones de mano en la guitarra son correctas—, todo lo contrario que <strong>Joe Seneca</strong>, eterno secundario que con su rol de Willie Brown llena la pantalla comiéndose a todo cuanto se le acerque. Esta especie de maestro de Eugene (Macchio) —otra similitud argumental con la saga de Karate Kid— es uno de los aciertos del film, sobre todo gracias a la sentida, entrañable y emotiva composición de Seneca, quien dota de una extraña humanidad a su personaje, cuya historia es narrada en dos líneas argumentales, una la presente, su periplo con Eugene, y la otra, su pasado siempre presente, narrado por Hill en un evocador blanco y negro que remite, cómo no, al cine clásico del que Hill hereda su capacidad de síntesis.</p>

	<p>Aunque el guión no es de Hill en el mismo tenemos elementos que se adaptan muy bien a su forma de hacer cine. El personaje femenino, al que da vida <strong>Jami Gertz</strong>, abandona a los personajes centrales en cuanto tiene oportunidad, apunte que sirve para marcar la diferencia entre la inexperiencia —en la vida, se sobreentiende— de Eugene, y el saber de Willie, que es quien se despide de la muchacha que parte en pos del triunfo personal. Por otra parte, la idea de que los grandes bluesman lo son porque han hecho un pacto con el diablo —elemento fantástico que no chirría en absoluto, sino todo lo contrario— se hace tan atractiva en manos de Hill como ese apasionante duelo final en el que Eugene se batirá por salvar el alma de Willie —el mundo masculino de Hill, otra vez de relieve, con lejanos ecos de Peckinpah—, y que contiene alucinantes interpretaciones de <strong>Steve Vai</strong>, <strong>Ry Cooder</strong> y <strong>William Kanengiser</strong>. Un momento épico de virtuosismo musical, auténtica catarsis de los dos personajes masculinos, y que proporciona uno de los pocos finales felices de su autor, quien se desataría por completo en su siguiente film, el más salvaje de su filmografía.</p>

<h3>Especial Walter Hill en Blogdecine:</h3>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-luchador">&#8216;El luchador&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-driver">&#8216;Driver&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-the-warriors-los-amos-de-la-noche">&#8216;The Warrios, los amos de la noche&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-forajidos-de-leyenda">&#8216;Forajidos de leyenda&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-la-presa">&#8216;La presa&#8217;</a></li>
		<li><a href="https://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-limite-48-horas&sa=U&ei=TpRMUY7yIofPhAfQ-YG4Aw&ved=0CAcQFjAA&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNH8U4I5u4T15iV5z3wCO4avy4WejA">&#8216;Límite: 48 horas&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-calles-de-fuego">&#8216;Calles de fuego&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-gran-despilfarro">&#8216;El gran despilfarro&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Walter Hill: 'El gran despilfarro']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-gran-despilfarro</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-gran-despilfarro</guid>
      <pubDate>Fri, 22 Mar 2013 20:33:45 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="elgrandespilfarrof1" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/elgrandespilfarrof1.jpg" class="centro" /></p>

	<p>La maravillosa fábula de rock and roll que había dirigido<strong> Walter Hill</strong> en <strong>1984</strong>, <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/calles-de-fuego-streets-of-fire">&#8216;Calles de fuego&#8217;</a> (&#8216;Streets of Fire&#8217;) había sido un gran fracaso —totalmente injusto a mi parecer—, por lo que el director de <strong>&#8216;Límite: 48 horas&#8217;</strong> (&#8216;48 hrs.&#8217;, 1982) tuvo que aceptar una comedia, que además de convertirse en un éxito, supondría uno de sus peores trabajos tras las cámaras. <strong>&#8216;El gran despilfarro&#8217;</strong> fue el lamantable título que tuvo en nuestro país <strong>&#8216;Brewster´s Millions&#8217;</strong>, una adaptación de la novela de <strong>George Barr McCutcheon</strong>, y los guionistas <strong>Herschel Weingrod</strong> y <strong>Timothy Harris</strong>, que habían triunfado dos años antes en todo el mundo con la correcta comedia  de John Landis <strong>&#8216;Entre pillos anda el juego&#8217;</strong> (&#8216;Trading Places&#8217;) —reuniendo a los muy de moda <strong>Eddie Murphy</strong>, lanzado al estrellato por Hill, y <strong>Dan Aykroyd</strong>—, escribieron una historia al servicio total y absoluto de otro de los cómicos del momento, el temible <strong>Richard Pryor</strong>, maestro del histrionismo y la gesticulación.</p>

	<p>La película es nada menos que la séptima adaptación de la novela, ergo podría considerarse el séptimo remake de un film mudo codirigido por nada menos que <strong>Cecil B. DeMille</strong> en <strong>1914</strong>, tras el cual se realizaron varias versiones, algunas de mayor interés que otras debido sin duda a quién se encontraba tras las cámaras. Realizadores como <strong>Allan Dwan</strong> —uno de los realizadores con más películas en su haber, sino el que más— o <strong>Sidney J. Furie</strong> —el director que sí unsultó a Supermán, y no Bryan Singer— ya habían contado esta historia. Y llegó Hill a hacerlo adaptándola a los nuevos tiempos con una comedia insulsa, que parte de un punto brillante pero se va desinflando a medida que avanza. No obstante, y a pesar de la pobreza del film, indigno de su director, la loca idea de su argumento es más actual ahora que en su momento. Un toque de anarquía de toques caprianos que le da la vuelta al héroe típico del cine de Hill.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img alt="elgrandespilfarrof2" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/elgrandespilfarrof2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>(From here to the end, Spoilers) <strong>Richard Pryor</strong> da vida a Montgomery Bewster, un jugador de beisbol de un equipo de ligas menores de Chicago en el que lleva jugando casi toda su vida. Tras un percance en un bar por el que le meten en la cárcel junto a su amigo de siempre, Spike —<strong>John Candy</strong>, también muy de moda en aquellos años—, es liberado por un importante bufete de abogados que le dará una muy inesperada noticia. Brewster tenía un tío abuelo que le deja en herencia 300 millones de dólares que podrá cobrar con una condición: tiene un mes para gastar 30 millones de dólares sin que al final de esos treinta días posea alguna propiedad material. Tampoco puede decirle a nadie porqué está derrochando tanto dinero. Evidentemente Brewster se volverá loco. De la pobreza a la riqueza en un día, y para ser más rico ha de comportarse como un derrochador que parece no tener aprecio por el dinero.</p>

	<p>Por supuesto la película conecta con el espectador a través de su premisa. ¿A quién no le gustaría hacer la prueba a la que someten a nuestro sufrido protagonista? Cualquiera en su sano juicio estaría dipuesto a gastarse tal cantidad de dinero en un mes, con las correspondientes condiciones —las que realmente hacen interesante el juego—, para cobrar una cantidad diez veces más grande. Y el film se sustenta sobre dicha premisa duarante un rato, hasta que la idea ya se estira demasiado, no se aprovecha en todas sus posibilidades y termina siendo una comedia al servicio de sus actores principales, Pryor y Candy. Hill logra que el espectador sonría con esa locura de proposición, e incluso sirve una buena secuencia cómica, aquella en la que el difunto tío abuelo le habla a su nieto a través de una grabación de vídeo, manteniendo una conversación como si estuvieran frente a frente. El entrañable <strong>Hume Cronyn</strong> —que ese año triunfaría con otro tropel de actores veteranos en <strong>&#8216;Cocoon&#8217;</strong> (id, Ron Howard, 1985)— protagoniza el que probablemente sea el mejor instante del film.</p>

	<p><img alt="elgrandespilfarrof3" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/elgrandespilfarrof3.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Todos los personajes del cine de Hill, o la mayoría de ellos, son héroes en contra del sistema, rebeldes que suelen estar por encima del bien y del mal, abocados a un destino fatal o simplemente a vivir al margen fuera de todo rango social. Brewster le da la vuelta al modelo y logra convertirse en un héroe que revienta el sistema desde dentro, aunque más bien termina adaptándose tal y como la va mostrando su comportamiento, y sobre todo ese final conservador —donde casi está metido a calzador el momento en el que Angela Drake (Lonette McKee), la contable de Brewster, ve cómo su prometido incluido intentan engañar a aquel— en el que se puede entrever que Brewster ya no será lo que ha sido el último mes con respecto a su dinero. Esas secuencias de enfrentamiento con los Yanquees de New York, o lo que hace por las obras benéficas dejan al descubierto que Brewster posee algo en su interior más allá de sus excentridades, como esa loca campaña política, que arremete en el subtexto contra lo fácil que es manejar a las multitudes.</p>

	<p>Hill no puede hacer demasiado con un material al total servicio de Pryor, pero por lo menos se reúne con parte de su equipo habitual, como <strong>Ry Cooder</strong> en la banda sonora, o <strong>Freeman A. Davies</strong> en el montaje, y la fotografía de <strong>Ric Waite</strong> recuerda a la de la aventura de Murphy y Nick Nolte; todo evitan el desastre total, puesto que la mano del director apenas se vislumbra, de hecho no parece dirigida por Hill. Supongo que este se limitó a cerrar la boca cumpliendo con sus lábores sin más. El <em>box office</em> le devolvió el favor con una muy buena recaudación, poniendo a su autor de nuevo en una posición de lujo. Su decisión fue volver sobre el mundo de la música, esta vez el blues, y con otro actor muy de moda.</p>

<h3>Especial Walter Hill en Blogdecine:</h3>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-luchador">&#8216;El luchador&#8217;</a></li>
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		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-calles-de-fuego">&#8216;Calles de fuego&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Walter Hill: 'Calles de fuego']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-calles-de-fuego</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-calles-de-fuego</guid>
      <pubDate>Fri, 22 Mar 2013 16:27:00 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="streetsoffiref1" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/streetsoffiref1-1.jpg" class="centro" /></p>

	<p>De todos los films de <strong>Walter Hill</strong> en los que él ha dejado bien impresa su pasión cinéfila, uno de los que se me antojan más apasionantes es <strong>&#8216;Calles de fuego&#8217;</strong> (&#8216;Streets of Fire&#8217;, 1984), también uno de los grandes fracasos de su carrera, aunque el paso del tiempo le ha adjudicado al film la categoría de película de culto. Eso si restamos a todos aquellos que desprecian el film, puesto que nos hallamos ante un film que levanta odios y pasiones. Los primeros por su estética de videoclip y los segundos porque han escarbado un poco más. En cualquier caso ha sido un placer revisar una película que respira amor al cine y a la música, en concreto el rock and roll, por los cuatro cstados, amén de una sabia mezcla de géneros y otra demostración de la capacidad de Hill para narrar con la cámara, demostrando que la forma puede serlo todo, convirtiendo el visionado de <strong>&#8216;Calles de fuego&#8217;</strong> en todo un deleite para los sentidos.</p>

	<p>Dado que <strong>Walter Hill</strong> se encontraba en un inmejorable momento profesional —venía de cosechar un gran éxito con <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/thrillers/limite-48-horas">&#8216;Límite: 48 horas&#8217;</a> (&#8216;48 hrs.&#8217;, 1982)—, este podía permitirse casi cualquier cosa, y fue esta fábula musical, todo un cocktail de referencias que convenció a <strong>Joel Silver</strong> para producirlo. Son muchos los cambios que se hicieron antes de ser la película que todos conocemos. Para empezar, el papel de estrella del rock secuestrada fue ofrecido a nada menos que <strong>Paul McCartney</strong>, que lo rechazó por lo que el personaje se reescribió por completo y recayó en la por aquel entonces muy de moda <strong>Diane Lane</strong> —una mujer que posee la virtud de volverse más guapa con el paso de los años—. Por otro lado Hill quería utilizar temas clásicos del rock and roll, pero los productores optaron por crear una banda sonora completamente nueva. El resultado es uno de los films más redondos de su autor y una de las películas clave de la década de los ochenta.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img alt="streetsoffiref2" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/streetsoffiref2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>(From here to the end, Spoilers) Los rótulo del inicio de <strong>&#8216;Calles de fuego&#8217;</strong> dejan bien claras las intenciones de Hill como cineasta y guionista, acompañado aquí por <strong>Larry Cros</strong>s —colaborador de Hill en cuatro de sus largometrajes—, se trata de una fábula sobre el rock and roll, ambientada en otra época y otro lugar. No nos encontramos ante una fiel representación de los años 50, nada más lejos de la realidad, sino ante una historia enmarcada en un mundo imaginario, que retroate a los musicales, al western sobre todas las cosas, al thriller setentero, y es sazonada con cierta estética de videoclip muy de moda en aquellos años. En cierto modo <strong>&#8216;Calles de fuego&#8217;</strong> es un western urbano que cambia caballos por motos y diligencias por autobuses, todo ello con marchosas canciones que influyen además en la imagen y viceversa. Atención al montaje a sesis manos de <strong>James Coblentz</strong>, en uno de sus primeros trabajos para el cine, <strong>Freeman A. Davies</strong>, habitual colaborador de Hill, y <strong>Michael Ripps</strong>, que juntos logran una película a ritmo de rock —Michael Bay podría aprender de aquí cómo narrar con planos cortos—.</p>

	<p>Ambientada en una ciudad enterrada entre sus propias sombras, con elementos decorativos retro y al mismo tiempo con un aspecto futurista claramente influenciado de película como <strong>&#8216;Blade Runner&#8217;</strong> (id, Ridley Scott, 1982), el film nos presenta a la estrella de rock Ellen Aim —<strong>Diane Lane</strong>, que en aquellos años se hizo muy conocida gracias a <strong>Francis Ford Coppola</strong>— que anima la función desde el escenario de uno de sus conciertos. Lane canta en playback, y la cantante real es <strong>Laurie Sargent</strong>, vocalista de The Attackers; la primera canción de una vibrante banda sonora en la que circulan temas compuestos por <strong>Bob Seeger</strong> o <strong>Tom Petty</strong>, entre otros. Hasta el título de la película proviene de un tema de <strong>Bruce Springsteen</strong>, quien en principio iba a prestarla para el soundtrack, pero cuando vio que la grabarían otros vocalistas no dio el permiso. Otro incidente acnécdota que sumar a la complicaciones que tuvo el rodaje, que encareció más de lo previsto —en este tipo de films arriesgados siempre sucede— la producción. Al caché de los actores, entre los que no hay estrellas, se suman los decorados y cómo no, la realización de una banda sonora completa con canciones y todo. El score fue compuesto por el habitual <strong>Ry Cooder</strong> después de que <strong>James Horner</strong> decidiese retirarse del proyecto tras componer tres bandas sonoras distintas.</p>

	<p><img alt="streetsoffiref3" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/streetsoffiref3.jpg" class="centro" /></p>

	<p>El western está presente en toda la obra de Hill, y en <strong>&#8216;Calles de fuego&#8217;</strong> no iba a ser menos, ya sea por el dibujo del personaje central Tom Cody, que encuentra en el limitado <strong>Michael Paré</strong> al actor ideal, con su aureola de romántica soledad y oscuro pasado —conviene decir que la película iba a ser la primera de una trilogía con Cody como personaje central, pero el fracaso de la misma canceló dichos planes—, o por las características de la misión que acepta, la cual parece recordar en todo momento al esqueleto argumental de <strong>&#8216;Centauros del desierto&#8217;</strong> (&#8216;The Searchers&#8217;, John Ford, 1956). Un casi novato <strong>Willem Dafoe</strong> es el líder de los villanos que secuestran a Ellen, y Cody, antiguo amor de Ellen, que prefirió el éxito a la felicidad —otro toque machista en el cine de Hill, la mujer que prefiere la seguridad material al amor, en uno de los primeros personajes femeninos algo relevantes en la obra de su autor— cabalga hacia su rescate acompañado del marido de Ellen —un seriote <strong>Rick Moranis</strong>— y McCoy, un personaje que en principio iba a ser un hombre, pero se adaptó a <strong>Amy Madigan</strong>, que realiza una divertida composición, la otra cara de la moneda de Cody.</p>

	<p>Como en la mayoría de los films de Hill, el amor no triunfa en sus historias, este deja siempre un poso amargo o simplemente es despreciado. Por mucho que se amen Ellen y Cody, cada uno debe seguir su camino, tienen vidas totalmente distintas y su historia es pasajera, como ese apasionante beso en la inspirada secuencia bajo la lluvia. Por eso en ese final que bebe de <strong>&#8216;Casablanca&#8217;</strong> (id, Michael Curtiz, 1943) Cody deja a su amor bajo el cuidado de su representante y marido, mientras parte hacia nuevos horizontes en compañía de McCoy. Un conclusión nada complaciente, y que remite de nuevo a la mitología del western, justo después del vibrante clímax, una lucha encarnizada entre Raven (Dafoe) y Cody, a hostia limpia y sin contemplaciones, arreglando sus diferencias, y también decidiendo el futuro del lugar, como hacían los hombres en otro tiempo y otro lugar, el del género de géneros, envuelto en una nueva forma de ver y disfrutar el cine, con la síntesis de Hill como principal baza y su capacidad para reducirlo todo al poder de la imagen. El público no estaba preparado y la película fue un fracaso, obligando a Hill a hacerse cargo de un proyecto que se convertiría en una de las peores películas de su filmografía.</p>

<h3>Especial Walter Hill en Blogdecine:</h3>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-luchador">&#8216;El luchador&#8217;</a></li>
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		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-la-presa">&#8216;La presa&#8217;</a></li>
		<li><a href="https://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-limite-48-horas&sa=U&ei=TpRMUY7yIofPhAfQ-YG4Aw&ved=0CAcQFjAA&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNH8U4I5u4T15iV5z3wCO4avy4WejA">&#8216;Límite: 48 horas&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Una bala en la cabeza', la película]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/estrenos/una-bala-en-la-cabeza-la-pelicula</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/estrenos/una-bala-en-la-cabeza-la-pelicula</guid>
      <pubDate>Wed, 20 Mar 2013 09:30:34 +0000</pubDate>

      <author>Sergio Benítez</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="Una bala en la cabeza portada" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/Una-bala-en-la-cabeza-portada.jpg" class="centro_sinmarco" /></p>

	<p>Lo comentábamos no hace mucho en la entrada de &#8216;<strong>Stardust</strong>&#8216; (id, Matthew Vaughn, 2007): la vastedad que el panorama editorial norteamericano del cómic ofrece de cara a la actual fiebre de las adaptaciones al cine es de una entidad tal que pensar que sólo los superhéroes tiene cabida en ese traslado de las viñetas a la gran pantalla sería limitar muchísimo la realidad. Bien es cierto que el ratio cine de superhéroes/resto de adaptaciones, el mayor porcentaje se lo lleva el primero en detrimento de un segundo que con los años nos ha ido dejando filmes que van desde lo magistral de &#8216;<strong>Camino a la perdición</strong>&#8216; (&#8216;Road to Perdition&#8217;, Sam Mendes, 2002) a lo infumable de &#8216;<strong>Jonah Hex</strong>&#8216; (id, Jimmy Hayward, 2010), quedando abonadas las tierras entre ambos extremos con gran cantidad de títulos.</p>

	<p>A todos ellos viene ahora a unirse la adaptación del cómic de Matz y Colin Wilson &#8216;<strong>Una bala en la cabeza</strong>&#8216; (&#8216;Bullet to the head&#8217;, Walter Hill, 2013), un filme que podremos ver a partir de este viernes en nuestras pantallas y que supone el esperadísimo regreso de un realizador cuya filmografía <a href="http://www.blogdecine.com/tag/especial-walter-hill">está repasando</a> nuestro compañero Alberto y al que no le veíamos nada desde que en 2003 firmara &#8216;<strong>Invicto</strong>&#8216; (&#8216;Undisputed&#8217;, 2002), olvidable filme de boxeo con <strong>Wesley Snipes</strong> y <strong>Ving Rhames</strong> como protagonistas.<!--more--></p>

<h2>Sinopsis</h2>

	<p><img alt="Una bala en la cabeza sinopsis" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/Una-bala-en-la-cabeza-sinopsis.jpg" class="centro_sinmarco" /></p>

	<p>Tras su último trabajo, Jimmy Bobo, un implacable asesino a sueldo de Nueva Orleáns, sufre un ataque inesperado por parte de Keegan, una imparable máquina de matar que ejecuta sin contemplaciones a su compañero. Dispuesto a vengarse, Jimmy se ve obligado a colaborar con Taylor Kwon, un detective de la policía poco partidario de los métodos expeditivos. Sin embargo, pronto descubrirá que Jimmy es el arma más eficaz para acabar con una peligrosa organización que ha corrompido a la policía y a las altas esferas de una ciudad devastada por el huracán Katrina.</p>

<h2>El director</h2>

	<p><img alt="Una bala en la cabeza director" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/Una-bala-en-la-cabeza-director.jpg" class="centro_sinmarco" /></p>

	<p>Con una trayectoria que arranca en 1975, un repaso a la filmografía de <strong>Walter Hill</strong> nos devuelve la personalidad de un realizador de lo más ecléctico que ha tocado palos tan dispares como el western, la comedia, el drama o la ciencia ficción. Pero si por algo será recordado el cineasta es por sus cintas de acción, un género en el, ya de forma directa, ya mezclado con otros, <strong>ha incidido en un noventa por ciento de su producción</strong> con ejemplos que se mueven entre lo espléndido de &#8216;<strong>The warriors. Los amos de la noche</strong>&#8216; (&#8216;The warriors&#8217;, 1979), &#8216;<strong>Calles de fuego</strong>&#8216; (&#8216;Streets of fire&#8217;, 1984) o &#8216;<strong>El último hombre</strong>&#8216; (&#8216;Last man standing&#8217;, 1996), lo pasable de &#8216;<strong>Limite 48 horas</strong>&#8216; (&#8216;48 hours&#8217;, 1982) y &#8216;<strong>Traición sin límites</strong>&#8216; (&#8216;Extreme prejudice&#8217;, 1987) o lo muy olvidable de &#8216;<strong>Danko, calor roj</strong>o&#8217; (&#8216;Red heat&#8217;, 1987).</p>

<h2>El reparto</h2>

	<p><img alt="Una bala en la cabeza Stallone" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/Una-bala-en-la-cabeza-stallone.jpg" class="centro_sinmarco" />     </p>

	<p>Desde que con &#8216;<strong>Rocky Balboa</strong>&#8216; (id, Sylvester Stallone, 2006) y &#8216;<strong>John Rambo</strong>&#8216; (id, Sylvester Stallone, 2008) recuperara el <strong>tirón que perdió en los noventa y los primeros años de este siglo</strong>, Stallone está viviendo una segunda juventud, contando como cuenta con toda la legión de fans que llevan con él desde que protagonizara &#8216;<strong>Rocky</strong>&#8216; (id, John G. Advilsen, 1975) hace ya casi cuatro décadas. Con el éxito que le han proporcionado las dos entregas de &#8216;<strong>Los mercenarios</strong>&#8216; (&#8216;The expendables&#8217;, Sylvester Stallone, 2010) el actor y director está que no para, y tiene pendiente de estreno este mismo año &#8216;La tumba&#8217; (&#8216;The tomb&#8217;, Mikael Håfström, 2013) que le unirá, más allá de lo anecdótico de su participación en la segunda parte de &#8216;Los mercenarios&#8217;, a <strong>Arnold Schwarzenegger</strong> y &#8216;<strong>Grudge Match</strong>&#8216; una comedia de <strong>Peter Segal</strong> en la que también interviene <strong>Robert DeNiro</strong>.</p>

	<p>Junto a Stallone, y en el papel de villano de la función, encontramos la imponente presencia física de <strong>Jason Momoa</strong>, conocido sobre todo por sus papel de Karl Dogo en la primera temporada de &#8216;<strong>Juego de tronos</strong>&#8216; (&#8216;A game of thrones&#8217;, 2010) y por haber sido el indigno sucesor de &#8220;Arnie&#8221; en la aborrecible &#8216;<strong>Conan el bárbaro</strong>&#8216; (&#8216;Conan the barbarian&#8217;, Marcus Nispel, 2011). Completan el reparto <strong>Sung Kang</strong>, <strong>Adewale Akinnuoye-Agbaje</strong> —visto en &#8216;Perdidos&#8217; (&#8216;Lost&#8217;, 2004-2010)— o el ubicuo <strong>Christian Slater</strong>.</p>

<h2>Todos los videos de &#8216;Una bala en la cabeza&#8217;</h2>

	<ul>
		<li>Trailer en español</li>
	</ul>

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	<ul>
		<li>Trailer 1</li>
	</ul>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/RDiaXZiIJOQ" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<ul>
		<li>Trailer 2</li>
	</ul>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/0MPfMKIzndg" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<ul>
		<li>TV spot 1</li>
	</ul>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/w5wV7AgcOL0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<ul>
		<li>TV spot 2</li>
	</ul>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/GT7TwLMMSi0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<ul>
		<li>TV spot: Revenge never gets old</li>
	</ul>

	<p><iframe width="650" height="405" src="http://www.youtube.com/embed/NKbxjl5pOOk" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

<h2>Cartel de la película</h2>

	<p><img alt="Una bala en la cabeza poster" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/Una-bala-en-la-cabeza-poster.jpg" class="centro_sinmarco" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Walter Hill: 'Límite: 48 horas']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-limite-48-horas</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-limite-48-horas</guid>
      <pubDate>Mon, 18 Mar 2013 20:21:39 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img alt="48hrsf1" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/48hrsf1.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Tras la pesadilla en pantanos de Louisiana, Walter Hill vuelve al cine de género con una de las películas que mayor éxito le reportarían como director, <strong>&#8216;Límite: 48 horas&#8217;</strong> (&#8216;48 hrs.&#8217;, 1982), la cual además inauguraría una especie de subgénero muy de moda en los ochenta y noventa, las <em>buddy movies</em> —<strong>&#8216;Arma letal&#8217;</strong> (&#8216;Lethal Weapon&#8217;, Richard Donner, 1987) y sus secuelas son un buen ejemplo—. Hill pasaría además a la historia, para bien o para mal, de dirigir el primer film donde aparece el luego muy exitoso <strong>Eddie Murphy</strong>, quien en realidad no fue la primera opción de los productores, quienes antes barajaron los nombres de <strong>Richard Pryor</strong> —finalmente terminaría trabajando para Hill en una de sus peores películas—, <strong>Denzel Washington</strong> y <strong>Gregory Hines</strong>. No hay duda de que Murphy fue una de las claves del éxito, aunque con este personaje Hill cayese en su cine hacia el lado de la comedia fácil y las concesiones.</p>

	<p>El partenaire de Murphy es el muy de moda por aquel entonces <strong>Nick Nolte</strong>, que daría vida a un policía de carácter duro y métodos poco ortodoxos. Dicho papel fue ofrecido a nada menos que <strong>Clint Eastwood</strong>, pero este quería interpretar el papel del convicto al que pone rostro Murphy. Policía y delincuente con personalidades opuestas en una historia que firmaría el propio Hill, acompañado de <strong>Larry Gross</strong> y dos especialistas del género: <strong>Steven E. De Souza</strong> —firmante de los libretos de maravillas como <strong>&#8216;Jungla de cristal&#8217;</strong> (&#8216;Die Hard&#8217;, John McTiernan, 1988)— y <strong>Roger Spottiswoode</strong>, director, a mi juicio, de una de las mejores películas de acción de aquella década, <strong>&#8216;Dispara a matar&#8217;</strong> (&#8216;Shoot to Kill&#8217;, 1988). Demasiados quionistas quizá para una historia tan simple como la que cuenta el film. Menos mal que tras la cámara está alguien como <strong>Walter Hill</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img alt="48hrsf2" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/48hrsf2.jpg" class="centro" /></p>

	<p>(From here to the end, Spoilers) El inicio de <strong>&#8216;Límite: 48 horas&#8217;</strong> es puro western, un presidiario al que da vida <strong>James Remar</strong> —hoy de moda por ser el padre televisivo del exitoso Dexter—, al que ayudan a escapar cuando los presidiarios están trabajando en una carretera, escena que por cierto recuerda a <strong>&#8216;La leyenda del indomable&#8217;</strong> (&#8216;Cool Hand Luke&#8217;, Stuart Rosenberg, 1967) con los policías y las gafas de sol que llevan. Losacordes de un inspirado <del>Ry Cooder</del><strong>James Horner</strong> —tanto que poco tiene que ver con el Horner actual— visten dicha huida cual galopada de forajidos se tratase. De ahí se pasa a la complicadsa vida marital de Jack Gates (Nolte), quien tras una rapida presentación ante el espectador se presta a ayudar a dos compañeros en lo que parece un simple caso, tal y como mandan los cánones del género. El resultado es dos policías muertos y el robo del arma de Gates. Los autores, Albert Ganz (Remar), el preso fugado y un indio que le ayudó. Gates tendrá que recurrir a la ayuda de Reggie Hammond (Murphy), un convicto, para atrapar a Ganz antes de que este siga matando gente.</p>

	<p>Lo cierto es que tanto la premisa como la historia en sí es de un simple que asusta, pero la buena labor de Hill eleva al film por encima de la media quedando hoy como un ejemplo a seguir dentro del infravalorado cine de acción. De hecho estamos hablando de una de las cintas más influyentes en el cine policíaco posterior, mezclando elementos del thriller setentero con la comedia. Lo cierto es que Murphy y Nolte poseen una excelente química, y en su relación se encuentra lo mejor de un film que va directo al grano y en el que Hill vuelve a demostrar su gran capacidad para la síntesis, aunque esta vez el material que hay de base es muy limitado y justo. Y aunque Nolte está sobrebio en su rol, Murphy empezaba a dar muestras de sus tics más insoportables. Esa risita o numeritos como el del bar donde finge ser un policía sin compasión son claras concesiones a la galería, muy típicas por otro lado en una producción del entonces primerizo <strong>Joel Silver</strong>, productor con olfato que conseguiría hacerse un nombre y poseer estilo propio cosechando no pocos exitazos.</p>

	<p><img alt="48hrsf3" src="http://img.blogdecine.com/2013/03/48hrsf3.jpg" class="centro" /></p>

	<p>Pero aunque estemos ante un film de acción cuyo destino es únicamente entretener, si lo comparamos con muchas de las películas de acción de hoy día, podemos comprobar lo bien que ha resistido el paso del tiempo —yo considero que la película ha ganado con los años—, sobre todo por lo efectivas que son las escenas de acción, destacando la persecución entre un coche y un autobús, elemento este que se convertiría en algo fijo en muchos de los thrillers de Hill, y también por lo descrptivo que resulta en algunos instantes, como el dibujo nocturno de la ciudad, o el trabajo cotidiano de una comisaría de policía —escenas en las que sale <strong>Brion James</strong>—, todo ello con un excelente ritmo que no decae en ningún momento, incluso en secuencias de tránsito como aquella en la que Gates acude a la llamada de Hammond, que tras haberse peleado con él no duda en llamarle para así ayudarse mutuamente. Toda <em>buddy movie</em> exige que sus protagonistas se enfrenten en personalidades, pero sobre todas las cosas se necesiten.</p>

	<p>Lo que clama al cielo es el esquemático dibujo del villano de la función, que a pesar del esfuerzo de <strong>James Remar</strong> por darle credibilidad, se desvela como un personaje demasiado exagerado, confrontado curiosamente con un indio parco en palabras —<strong>Sonny Landham</strong>, visto años más tarde en la excelente <strong>&#8216;Depredador&#8217;</strong> (&#8216;Predator&#8217;, John McTiernan, 1987)—, mucho más temible que él. A pesar de eso, y de la mencionada simpleza de la trama, Hill imprime fuerza y rabia a sus imágenes, como ese intenso final, con un Nolte impresionante, que parece sacado de cualquier entrega de &#8216;Harry el sucio&#8217;, y que en cierto modo resulta precursora de la vista al año siguiente en <strong>&#8216;Impacto súbito&#8217;</strong> (&#8216;Sudden Impact&#8217;, Clint Eastwood, 1983). <strong>&#8216;Límite: 48 horas&#8217;</strong> en mano de otro director sería mucho más pobre de lo que aparenta. Hill consigue <strong>un muy digno entretenimiento</strong> que se convertiría en un bombazo que provocaría una secuela de la que ya hablaremos, y colocaría a su director en esa posición de lujo en la que podía hacer lo que quisiese. Su elección fue una extraordinaria fábula sobre el rock and roll. Pronto cantaremos con ella.</p>

<h3>Especial Walter Hill en Blogdecine:</h3>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-el-luchador">&#8216;El luchador&#8217;</a></li>
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		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-the-warriors-los-amos-de-la-noche">&#8216;The Warrios, los amos de la noche&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-forajidos-de-leyenda">&#8216;Forajidos de leyenda&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/walter-hill-la-presa">&#8216;La presa&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
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