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	<title>Blog de cine</title>
	<link>http://www.blogdecine.com</link>
	<description>Weblog colectivo dedicado al mundo del cine. Críticas, estrenos y trailers.</description>
	<pubDate>Wed, 21 May 2008 06:33:03 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA['La Antena', curioso experimento visual con floja historia de fondo]]></title>
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      <pubDate>Wed, 21 May 2008 06:33:03 GMT</pubDate>
      <author>Jesús León</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image19018" src="http://img.blogdecine.com/2008/05/la-antena.jpg" class="centro" alt="la-antena" /><br />
Se trata de una osadía <strong>arriesgadísima</strong> en los tiempos que corren llevar a cabo una producción como &#8216;<strong>La Antena&#8217;</strong> del argentino <strong>Esteban Sapir</strong>. Es una de esas cintas que <strong>escapan tangencialmente del cine popular</strong> y mediático con el que coincide en la cartelera. Por ello, merece la pena que no pase desapercibida, puesto que, dentro de su experimentalismo, nos logra embaucar con un <strong>espectáculo visual</strong> de primera categoría, que sin embargo queda muy por encima de una historia que se mueve entre la fábula, la metáfora y la crítica sociopolítica, aunque algo insípida y descafeinada.</p>

	<p>A pesar de ello, la película no deja indiferente y consigue que el espectador más escéptico caiga en las redes de un <strong>producto visualmente impactante</strong>, con imágenes cautivadoras e hipnóticas que visten a una narración, con abundantes altibajos, que peca de simplona, además de intentar, tenuemente, aplicar un mensaje moralizante. Una trama estirada, que con una duración de cortometraje hubiese logrado mayor consideración.<br />
</p><a name="more"></a><br />
Se trata de un <strong>cuento fantástico</strong> que nos traslada al escenario formado por una ciudad donde las voces han sido robadas y el silencio se torna habitual, en un paisaje urbano (en riguroso <strong>blanco y negro</strong>) con una nieve permanente. Allí, la televisión juego un importante papel, ya que todos los habitantes se encuentran, en cierto modo, sometidos al único medio de comunicación, repetitivo y machacante, que envuelve la vida de todos. El propietario de la cadena es el <strong>malvado Sr. TV</strong>, un totalitario y dictatorial personaje, que trama un siniestro plan para apoderarse de la única voz de la ciudad. Esa voz es la de una atractiva mujer, rubia y cantante de rostro desconocido, que ameniza el silencio de la ciudad. Ella, a cambio de entregarse a un experimento con su voz, le exige al villano que su hijo recupere la vista. Pero El Inventor, testigo de la trama malvada decide actuar usando una antena para transmitir la voz del hijo, virtud que ha heredado, y que supone la clave para solventar el entuerto.</p>

	<p>La historia está contada como el mismísimo <strong>cine mudo</strong>, donde los rótulos que subtitulan los escasos diálogos se integran con la historia y los personajes, dotados de <strong>dinamismo</strong>, formando parte tangible de la trama, casi como un personaje más. Junto con la obvia referencia al clásico cine mudo, no sólo por su planteamiento narrativo, la película está repleta de <strong>referencias</strong> y símbolos (que acaban siendo un batiburrillo que despista). Por una parte al nazismo, encarnado por el villano de turno, y por otra al cine de animación, e incluso al más puro expresionismo alemán. El director se muestra entusiasmado con estas referencias y símbolos, que pueblan el metraje de la película, como son &#8216;Metrópolis&#8217; de <strong>Fritz Lang</strong>, &#8216;Viaje a la Luna&#8217; de <strong>George Méliès</strong> o &#8216;Luces de la ciudad&#8217; de <strong>Charles Chaplin</strong>. Pero también sabe integrar elementos del <strong>cine negro clásico</strong>, como los escenarios urbanos, la cantante y el sórdido plan del maquiavélico Sr. TV.</p>

	<p>Todo este <strong>universo multirreferencial</strong>, próximo a la <strong>ciencia ficción</strong>, está acompañado de forma magistral por las partituras de <a href="http://www.leosujatovich.com/">Leo Sujatovich</a> (prolífico y prestigioso compositor), que están integradas en las imágenes y en la historia de un modo impactante, resultando uno de los más destacables aciertos.</p>

	<p>Sin embargo, Sapir no mantiene el pulso firme a la hora de narrar la historia, de enorme simpleza, y cae en constantes altibajos, donde la sucesión de fantásticas imágenes nos hacen perder algo el hilo de la misma. Es más, en ciertas escenas <strong>el relato queda supeditado al aspecto visual</strong>. También, dilata en exceso alguna trama secundaria que provoca que la llegada de la resolución de la película se prolongue en exceso. Las interpretaciones, ante la dificultad de restarles la voz, resultan en algunos casos <strong>excesivas</strong> y casi caricaturescas, restando verosimilitud a la historia.</p>

	<p>En cualquier caso, no se puede restar valor al interesante trabajo plástico, próxima a lo <strong>experimental</strong>, con unos elementos que poco o nada tienen que ver con el tipo de cine al que estamos acostumbrados en la actualidad. Sapir, habitual director de fotografía, demuestra un afinado talento para la <strong>narración con imágenes</strong>, algo que queda patente con cada plano, cuidado al extremo. Y con un trabajo de edición espléndido que otorga algo de brío y fuerza al relato, que además se pierde en una diversa ramificación de referencias, una especie de collage que peca de pretencioso.</p>

	<p>En Blog de Cine | <a href="http://www.blogdecine.com/2008/05/19-la-antena-frio-homenaje-al-cine-mudo">&#8216;La Antena&#8217;, frío homenaje al cine mudo</a></p>


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      <title><![CDATA['La Antena', frío homenaje al cine mudo]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/2008/05/19-la-antena-frio-homenaje-al-cine-mudo</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/2008/05/19-la-antena-frio-homenaje-al-cine-mudo</guid>
      <pubDate>Mon, 19 May 2008 15:51:27 GMT</pubDate>
      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image19015" src="http://img.blogdecine.com/2008/05/laantena.jpg" class="centro" alt="laantena.jpg" /></p>

	<p>El <a href="http://www.blogdecine.com/2007/10/01-mis-peliculas-favoritas-i-cine-mudo">Cine Mudo</a> me parece una de las mejores épocas que ha tenido el séptimo arte. Adentrarse en sus recovecos para descubrir el nacimiento y desarrollo de un medio que hoy día es lo que todos sabemos que es, me parece una de las experiencias más enriquecedoras que existen. Pero hoy no voy a ir de paladín defensor de un tipo de cine que sé que a muchos de vosotros no os interesa, aunque de vez en cuando (menos de lo que me gustaría, pero ya sabéis, la línea editorial manda) os ofrezca alguna reseña de un cine que me tiene completamente hechizado, única y exclusivamente para daros a conocer títulos que ofrecen una alternativa a lo que ya conocéis de sobra.</p>

	<p>Que en pleno 2007 alguien haya tenido la osadía, sin que esto suene peyorativo, de realizar una película prácticamente muda, rindiendo homenaje a aquella época en la que el silente dominaba las pantallas, es ir a contracorriente de una forma casi suicida. Un riesgo enorme visto desde cualquier punto de vista, primero porque la comparación con aquellas viejas películas va a ser inevitable (y ya se sabe con las comparaciones), y segundo, porque esperar recaudar algo de dinero con la película es simple y llanamente soñar despierto. Aunque, la taquilla seguro que no era el principal objetivo de <strong>Esteban Sapir</strong> cuando realizaba <strong>&#8216;La Antena&#8217;</strong>, sino más bien triunfar a nivel crítico como un autor a tener en cuenta, uno de esos autores arriesgados con ínfulas de superioridad, capaces de todo y no ofrecer nada.</p>

	<p></p><a name="more"></a></p>

	<p><strong>&#8216;La Antena&#8217;</strong> está ambientada en una época desconocida, atemporal, en una ciudad sumergida en un crudo invierno. Todos los habitantes carecen de habla, y un poderoso hombre, llamado sr. TV, ejerce el absoluto y total poder sobre ellos, al emitir por su canal de televisión unas imágenes hipnóticas que llevan a todos a consumir los productos de su marca. Para ello lo hace mediante la voz de la única persona que aún conserva el don del habla, una cantante que hechiza con sus canciones, y a la que secuestra para poder llevar a cabo su maquiavélico plan. Pero un hombre, se supone que el héroe de la historia, descubrirá el plan, y tendrá oportunidad de luchar contra ello al dar con el hijo de la cantante, un niño sin ojos que ha heredado de su madre la capacidad de hablar.</p>

	<p>La película produce una primera impresión de sorpresa al reconocer en sus imágenes una gran cantidad de referencias, sobre todo visuales, a un determinado grupo de películas mudas al estilo de obras firmadas por Fritz Lang como &#8216;Metropolis&#8217;, y referenciar sobre todo el expresionismo alemán, del que han salido películas inolvidables. Pero esa impresión desaparecen transcurridos unos minutos, pocos la verdad, ya que el film, deslumbrante dentro de lo posible en su factura visual, <strong>se pierde en su argumento, bastante cogido por los pelos, la dudosa eficacia de su mensaje y en unas interpretaciones bastante mecánicas</strong>, por no hablar de la falta de pasión puesta en el proyecto. <strong>Esteban Sapir</strong> no consigue transmitir lo que sí lograban las películas a las que intenta homenajear.</p>

	<p>Lo peor del asunto son sus múltiples lecturas, llenas de filosofía barata de andar por casa, cuando no demasiado obvias, y que parecen realizadas para críos de tres años, lo que las hace profundamente irritables. Anótense todas las referencias al nazismo y la persecución que los judíos sufrieron. Todo esto no hacía falta incluirlo en una película, cuya historia sobre una población muda y el poder de la voz llegaba de sobra para hacerla más que interesante. Lamentablemente opta por querer transmitir dicho mensaje, que no hay nada de malo en ello, ojo, pero al preocuparse más de eso que de narrar una buena historia, <strong>el film se pierde en su propia factura</strong>, a ratos deslumbrante, a ratos soporífera.</p>

	<p><strong>&#8216;La Antena&#8217; ni siquiera funciona como film-homenaje</strong> a toda una época gloriosa del cine. De hecho, si las nuevas generaciones descubren las maravillas del cine mudo gracias a la película de <strong>Esteban Sapir</strong> será por puro milagro, y no porque la película transmita la magia de aquellos films. <strong>Una floja película</strong>, que merece un aplauso por haber corrido el riesgo antes citado, y merece un montón de collejas (como la película no puede recibirlas físicamente, se las deseamos al director) por resultar pedante y hasta pretenciosa. Una pena, aunque mucho me temo que en un futuro oiremos hablar de <strong>&#8216;La Antena&#8217;</strong> como un film de culto, si no lo es ya.</p>


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