
Hace poco que mi compañero Red Stovall, sensible al cine asiático desde que comprobó algunas de sus maravillas, nos contaba sus impresiones sobre ‘The Mission’, revelando que su opinión sobre el film era muy diferente a la que expresé en mi crítica. ‘Exiled’ es la continuación, la segunda parte, de esa ‘The Mission’. En realidad, casi habría que hablar de una nueva versión. Las similitudes entre ambos films son tantas y tan evidentes, y apenas hay continuidad (de hecho, puedes ver la segunda sin haber visto la primera y no te pierdes casi nada), con lo cual parece que Johnnie To haya querido rehacer el primero para mejorarlo (o quizá para volver a pasarlo en grande rodándolo), algo que, viéndolo desde este prisma, consigue. Y lo hace gracias, sobre todo, a dos secuencias extraordinarias, la que abre el conflicto inicial de ‘Exiled’ y la que lo cierra. Más quisieran en Hollywood rodar películas de acción como lo hace Johnnie To, un auténtico maestro en este terreno, mostrando un dominio al alcance de muy pocos, como ya demostró, por ejemplo, en el impresionante arranque de ‘Breaking News’.
La (confusa) sinopsis de ‘Exiled’ señala que dos asesinos a sueldo, llegados a Macau para ejecutar a un colega que pretende empezar una nueva vida, se enfrentarán a un dilema cuando otros dos antiguos socios intenten trastocar su misión. Abierta la negociación, aparecerá un quinto asesino que pondrá en peligro la incipiente tregua.