Como ya comenté en septiembre Fauteuils d’orchestre ha sido la película elegida por Francia, para representarla en la próxima edición de los Oscars.
Todavía no se ha estrenado en nuestros cines, pero fue el primer film que pude ver en la pasada edición de Cinefrancia, y me dejó con una alegría y un “buen rollito”, que me duró más allá de terminado el festival. Es más, vuelve a mí en cuestión de décimas de segundo, con sólo echarle un vistazo de nuevo al trailer, o recordar algunos de sus mejores momentos, que son prácticamente todos.
Y es que en esta ocasión a Danièle Thompson le ha salido una comedia redonda, divertida, evocadora y emotiva que se disfruta de principio a fin. Bien es cierto que no aporta nada nuevo al género, y quizá por eso no se considere una película de Oscar (al final vaya usted a saber que criterios siguen), pero en todo caso cumple con creces con sus funciones de hacer reír y soñar a partes iguales.


