'Diarios de la Calle', Hilary Swank profesora modelo

Desde el clásico ‘Semilla de Maldad’ hasta la espantosamente soporífera ‘Mentes Peligrosas’, hay una interminable lista de títulos cuyo argumento sigue a un profesor, o profesora, que llega a una escuela para dar clases a un grupo de alumnos problemáticos que no lo han tenido fácil en la vida, pero que las clases podrían ser su válvula de escape, y la posibilidad de dejar huella en este mundo. Películas, la mayoría de ellas, que siguen el mismo patrón sin dejar paso ni a la más mínima originalidad, y encima si están basadas en hechos reales, la cosa suele ser de lo más previsible. Un servidor siempre ha preferido películas que narren hechos totalmente ficticios, aunque ni lo uno ni lo otro sean excusas o razones para hacer una buena o mala película. Curiosamente ‘Diarios de la Calle’ no es buena, pero tampoco (para mi sorpresa) es mala.
Su argumento es lo de siempre. Dos años después de las revueltas de Los Ángeles por el caso de Rodney King, algo que subyace en el ambiente de la película de forma un tanto maniquea, una joven profesora llega a una escuela para hacerse cargo de una serie de alumnos considerados “especiales”. Chavales que apenan tienen 15 años, y en los que nadie confía y a los que ni siquera se les ha concedido una oportunidad. Nuestra Million Dollar Baby favorita cambiará las cosas.