'Siete almas', entre el melodrama y la tragedia

‘Siete almas’ es el nuevo intento de Will Smith por ganar el Oscar, algo que por motivos lógicos no va a conseguir esta vez, ya que no lo han nominado. Además, esta película es la segunda colaboración del actor con Gabriele Muccino, tras la interesante ‘En busca de la felicidad’, en la que por cierto Smith sí estaba de Oscar. Y es que el intérprete de ‘Independence Day’ es mejor actor de lo que aparenta, siempre más contenido que otros colegas suyos, como el insufrible Martin Lawrence, cuando se trata de hacer comedia. Cuando cambia al drama, llega realmente a sorprender, y tenemos como ejemplo el film antes citado, o esa rareza, totalmente reivindicable, titulada ‘Seis grados de separación’, probablemente lo mejor que ha hecho nunca Fred Schepsisi.
Con ‘Siete almas’, tanto Smith como Muccino intentan ir más allá de lo que llegaron juntos con anterioridad. Y los resultados son correctos, sin más, interesantes, si cabe, pero dañados intensamente por la extraña decisión de su director de moverse entre el melodrama grave (mucho dolor, mucho amor, decadencia y muerte), y la tragedia (existencialismo mezclado con búsqueda espiritual). Una mezcla que descompensa la película, además de un Will Smith demasiado serio.



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