'Ponyo en el acantilado', el encanto de la niña pez

Hayao Miyazaki dirige ‘Ponyo en el acantilado’ (‘Gake no ue no Ponyo’, 2008), un film de animación tradicional en el que Sosuke, un niño que vive con su madre en una casa de un acantilado, encuentra a un pez rojo, con cara de niña, a quien pone el nombre de Ponyo. Ponyo tiene poderes mágicos, así que las ancianas del asilo en el que trabaja la madre de Sosuke se alegran de verla, pero una de ellas teme que provoque un tsunami, pues eso presagia la tradición sobre los peces con cara. A pesar de la advertencia, Sosuke decide quedarse con ella.
A diferencia de otras películas del japonés, ‘Ponyo en el acantilado’ sólo tiene la intención de enternecernos y de hacernos disfrutar. Por ese motivo, no presenta conflictos graves, sino que, muy al contrario, el devenir de los hechos se desarrolla sin apenas importunar a los protagonistas, quienes rápidamente encuentran soluciones para lo que está ocurriendo. Todo esto que, en otros film sería una carencia, en la presente es perfectamente válido, pues lo único que queremos mientras vemos la película es ver a Ponyo y sentirnos bien con los maravillosos dibujos que estamos contemplando.
