Es algo a lo que llevo dándole vueltas varios días. El uso de secuencias de películas, o de películas en sí, como elemento principal en cursos de formación en empresas. El ejemplo típico es la secuencia de Alec Baldwin (uno ya piensa que su imagen va a estar unida de por vida a este papel), en ‘Glengarry Glen Ross’. La secuencia en sí se utiliza, bien para Comportamiento Organizacional, bien para fuerza de ventas, como un ejemplo sobre cómo motivar a tus comerciales…
En cierta forma, esta escena se utiliza como arranque para empezar una discusión en grupo sobre la manera de actuar del personaje de Alec Baldwin (nadie en el fondo está de acuerdo con esta forma de motivar a los empleados).

